"Hasta ahora, los filósofos han tratado de comprender el mundo; de lo que se trata sin embargo, es de cambiarlo" Karl Marx

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sábado, 20 de agosto de 2011

La Data Cultural Mapuche y los 12 mil años

En los años 1990, cuando recién comenzábamos a revitalizar el sentido real del We Txipantu, muchos periodistas de todos los medios de comunicación nos preguntaban, ¿Y...., en que años van los Mapuche? ¿Qué número de años están celebrando?

Quizás sin darse cuenta con dicha pregunta, >los periodistas<, dejaban entrever que los Mapuche “somos ignorantes” y que ni siquiera sabemos en qué año estamos, y menos podríamos saber; se imaginaban ellos, cuantos años realmente tenemos en verdad como Pueblo y como Cultura, y por las etapas que ha pasado nuestra cultura a propósito del tiempo y el espacio.
Esto nos motivo a formalizar una hipótesis por escrito, ya que en las bases del conocimiento oral sí está el planteamiento de la data, basada en la teoría de los ciclos, y en CONTEO de los años, tema éste elemental en el Mapuche Kimün, o conocimiento Mapuche.
I- LA RELATIVIZACIÓN A QUE NOS HAN SOMETIDO LOS WINKA:

Por otra parte, cuando se encuentran cementerios ancestrales, cuando se realizan estudios arqueológicos, como los fueron por ejemplo el año 2000, los tres cementerios encontrados, mientras se construía el BY-PASS de Temuco, los “expertos Wigka”, que acudieron a visitar estos, y realizar análisis de las piezas encontradas, comenzaron a relativizar la realidad temporal de nuestra cultura, aludiendo que el pueblo Mapuche no tiene tantos años, por lo que debe ser de otra cultura decían.
Para entenderse ellos; han dividido nuestro tiempo cultural con diferentes nombres, sin considerar nuestro propio Kimün, y nos han clasificado: en preceramico, cerámico antiguo, Pitxen y otras clasificaciones antropológicas, dicen: Ah, esta no es cultura Mapuche, es Cultura Pitren dicen, y el común de las personas que no sabe Mapuzugun, da por hecho que cultura Pitxen, era otra cultura, “más antigua que la de nosotros, “cultura Pitren”, entonces no es Mapuche afirman, en circunstancia que la misma palabra “Pitren” es del mismo Mapuzugun, que significa, CIGARRILLO o, algo para fumar que está PITXE o encendido en uno de sus extremos. Sin embargo de ésta manera los Winka, nos relativizan, y no quieren aceptar que nuestra cultura tiene una data temporal, más allá de 1.500 años, menospreciando de ésa manera un proceso estructural milenario anclado en nuestro propio saber, que es el KIMÜN, proceso que para que se haya estructurado como tal, debieron pasar miles de años.

Es preciso a propósito de esto hacer un llamado a todos quienes estamos consciente de esta realidad, Mapuche y no Mapuche, a reponer en la historia la verdad de nuestra sabiduría, a reconstruir nuestra verdadera historia con planteamientos concretos y escribiendo lo que sabemos. Personalmente propongo que comencemos hacer esto bajo el lema >Nuestro Pueblo Fue un Pueblo Sabio<, como una estrategia comunicacional de echar por tierra el estereotipo por siglos que han creado los Wigka para menospreciar nuestro conocimiento y nuestra sabiduría, cuando nos tratan de “Ignorantes”.

EL KIMÜN Y EL SISTEMA DEL CONTEO MAPUCHE

El Pueblo Mapuche fue un pueblo sabio, tuvo muchos conocimientos, de diferentes ciencias, de matemáticas, de filosofía, de cosmología, etc. Pero por sobre todo, tuvo un conocimiento muy pragmático del análisis del tiempo y el espacio, como que tuvo un sistema de cuentas muy lógico y muy simple. Desde luego el Pueblo Mapuche sabía contar, y para ello se basaba en un sistema DECIMAL PERFECTO, como que basta saber contar hasta diez para contar hasta el infinito. A las unidades se le suma, y a las decenas se multiplica. Para decir ONCE se dice DIEZ más UNO. Para decir 20, se dice DOS VECES DIEZ. Además, mediante nuestro sistema contable llamado KIPU, llevábamos muchos registros, los años de las personas, los días, los meses y estaciones del año, la cantidad de animales de que éramos dueños, la cantidad de nuestras tierra”, el número de hijos teníamos, todo lo llevábamos debidamente registrado.

Desgraciadamente a través del sistema educativo chileno, impuesto por la Ley de Instrucción Primaria y Obligatoria en los años 1.928, se encargó de formalizar el menosprecio indígena hacia nuestro Pueblo en lo que al sistema numérico y conteo se refiere, y el Sr. Claudio Matte, un gran académico de la Universidad de Chile, autor del Silabario El Nuevo Método, conocido comúnmente como “Silabario El Ojo”, en los años 50; destacaba en la lección Nº 21, bajo el título; “Los Indios Mapuche no saben contar,... para decir uno dicen Sol, y para decir dos, dicen Pata de Pájaro”.

Podremos comprender entonces el menosprecio implícito en los sistemas educativos chileno de los 50-90 como que hoy existen Silabarios, que cuando muestran las vocales, en la letra “I”, destacan el rostro de un Mapuche con pluma, y dice que con esa letra, “I” se escribe INDIO.

Esta formalización del menosprecio y la Xenofobia del Winka Chileno hacia nuestro Pueblo, se ha marcado con fuego en el corazón del conocimiento fundamental Mapuche, cual es hacernos creer a nosotros mismos, que somos ignorantes. Cuantas veces nosotros mismos para justificar el insuficiente conocimiento del saber Wigka que tenemos, alegamos diciendo: >Sí soy Mapuche pues, no lo sé, por eso no puedo hacerlo bien<.

¿Hoy nos preguntamos, como era posible?, que un académico de la estatura de Claudio Matte, pudiera haber afirmado tal ignorancia de su parte, a no ser solamente que su afirmación estuviera marcado por el odio y la xenofobia racial hacia los indígenas en general y hacia los Mapuche en particular. Los académicos de hoy y los historiadores contemporáneos, ya no hacen este tipo de afirmaciones, pues son mucho los que se han metido en el conocimiento Mapuche, y han quedado sorprendido del gran bagaje de conocimiento que nuestro pueblo manejó desde miles de años atrás. Sin embargo, por etapas como éstas hemos pasado en el proceso histórico de nuestra sobrevivencia como Mapuche en este país.

Hoy nadie pone en duda que los Mapuche sabíamos contar, lo que los hermanos Wigka no saben que nuestro sistema decimal es perfecto, como que los invito a aprender del uno al diez: KIÑE – EPU – KÜLA – MELI – KECHU – KAYU – REGLE – PURRA – AYLLA – MARRI. Pues para decir “11”, usted diga Diez más Uno, es decir: MARRI KIÑE = 11 siga así hasta diecinueve, y cuando llegue a veinte diga; dos veces diez = Epu Marri = 20.

EL CONTEO DE LOS AÑOS Y EL CALENDARIO MAPUCHE:

Sí como cultura hoy podemos afirmar que sabíamos contar, que teníamos un sistema decimal perfecto, hoy gracias a la recuperación del WE Txipantu podemos afirmar que habíamos generado un “Calendario Perfecto”, basado en los fenómenos del Cosmos y la ritualidad del agro elemental, para la siembra, la cosecha, la recolección y guarda de alimentos. El Pueblo Mapuche generó hace miles de años un calendario de 13 meses de 28 días fijos cada uno con un ciclo anual de 364 días el TXIPANTU.

Sí conocíamos el tiempo y el espacio, sí teníamos grandes conocimiento de Cosmología, sí sabíamos plenamente el movimiento de la Luna, su ciclo de 28 días, la rotación y traslación de la Tierra, cuyo ciclo elemental básico nos dan el día y la noche, los meses y los años, y por tanto la redondez de la misma, a través de los conceptos, Chünküz, que significa “Redondez” y Tüway, que significa “Giros”, entonces nos preguntamos; cómo? no íbamos a llevar un control y CONTEO DE LOS AÑOS como cultura.
Por cierto consideremos este conteo sucedió a partir del momento uno, de la toma de conciencia y razón de ser, de auto denominarnos Mapuche, “Gente de la Tierra”, desde ese momento uno, comenzó el conteo de los años o Txipantu Mapuche, miles de años atrás habían quedado del proceso normal de estructuración por la que han pasado todos los pueblos del mundo, el proceso evolutivo, el proceso nómade, hasta la necesaria instalación definitiva en un lugar definitivo, instalación que requirió de la toma de conciencia de demarcar un territorio, de generar una organización, de generar un lenguaje común y por sobre todo de entender todos lo mismo sobre la cosmovisión y la religión. Seguro que antes de esa toma de conciencia, miles de años quedaron sin contar, pero en algún momento se razonó el requerimiento de contar los años, eso le llamamos RAKINTXIPANTU en la lengua vernácula, y si está en la lengua, entonces es porque de ello tuvimos plena conciencia.
II: LOS FUNDAMENTOS DEL MAPUCHE KIMÜN:

Hemos sostenido que el estadio cultural del Pueblo Mapuche a la llegada de los españoles en el siglo XV del Calendario Wigka llamado Gregoriano, el Pueblo Mapuche estaba en un proceso de expansión del conocimiento específico, hacia el conocimiento general. Kimche, sabios Mapuche, Machi, Genpin, Pillan Kuze, Kallfü Malen, Ülmén, Logko, Fileu y Renüche [1] etc, se esforzaban por explicitar a todo el país Mapuche, el conocimiento que se habían mantenido como secreto, (esotérico) desde miles de años.

Hemos afirmado también que la ciencia del conocimiento Mapuche, estructurado y definido se denomina KIMÜN, y la metodología fundamental del Kimün, del aprendizaje y método escuela se denomina INARRUMEN. INARRUMEN, es aquella capacidad innata del Mapuche para la observación, analizada, estudiada en el tiempo como fenómenos propios de la naturaleza, y que tienen una explicación, lógica y racional, es decir OBSERVADA Y COMPROBADA. Inarrumen, es la estrategia del educar en METAFORA, ya sea a través de los EPEW, los PIAM, o los GÜLAM.

Este sistema educativo del saber mapuche, junto a los agentes del Kimün, metodología y criterio propio Mapuche, que se encontraba en un proceso de expansión en el siglo XV, fue drásticamente interrumpido con la llegada de los españoles en los años 1541 del Calendario Gregoriano que nos rige actualmente. En verdad nunca sabremos el desarrollo que hubiera alcanzado nuestro sistema del saber, y del conocimiento, sino hubiera sido bruscamente interrumpido y menospreciado, como lo ha sido hasta el día de hoy. El desafío sin embargo está aún pendiente, cuánto podemos aportar al conocimiento general de la sociedad si nos toman en cuenta
He ahí el punto.

La base del conocimiento Mapuche como proceso está dado por la idea del mundo cíclico, esto es. Gira el átomo sobre su neutrón, la célula sobre su núcleo, la luna sobre la tierra, la tierra sobre el sol, el sistema solar sobre otros sistemas, y así se genera la idea de lo cíclico, todo gira y gira uno sobre otro, sistema sobre sistemas, y el ser humano gira por ciclos y ciclos de vida.

En esta misma perspectiva, plantear hoy con los criterios y mentalidades occidentales, que los Mapuche teníamos un amplio conocimiento de las matemáticas parece poco serio. No faltara quien burlonamente menosprecie esta idea. Sin embargo están ahí, en todo nuestro diseño de Textilería, [2] que en forma pragmática daba respuesta de un mundo Cosmovisional determinado, es la lectura de una forma de ver y de entender el mundo. Para entender este conocimiento debemos analizar todos los códigos que contienen los tejidos, y sus diferentes formas, mal llamadas “grecas araucanas”. Debería llamarse Grafemas Propios Mapuche. INCHIN TAYIN KIZU WIRRIN. Sin duda hay allí una serie de elementos de matemática, de conocimiento del cosmos, de códigos lingüísticos, que nos pueden dar sorprendentes información.

El fenómeno cíclico es tan importante en el Pueblo Mapuche como lo era el conocimiento matemático. Toda la teoría de los conjuntos normalmente conocida hoy, era y es la base de principio, del análisis del concepto MELI WITXAN MAPU, muchas veces traducido meramente como los cuatro puntos cardinales, y no como los cuatro tirantes del cosmos. El Meli-Witxan-Mapu es el conocimiento científico Mapuche de la cosmología, de la teoría de conjuntos, del movimiento de los planetas, del sistema solar, y por cierto del calendario Mapuche, como lo es la “Cruz Andina”, de nuestros hermanos Aymará. El Meli-Witxan- Mapu Mapuche como ciencia daba respuestas concretas a los fenómenos del tiempo y del espacio, el cual el primero era definido como circular y el segundo como cúbico. Esta fórmula matemática de los ciclos, estaba dado por la siguiente fórmula matemática y ha sido reproducida en muchos tejidos ancestrales, bajo la figura de la Cruz Cuadrada, o KALÜL CHE, como le llamamos ancestralmente a esta Cruz. (El Cuerpo Humano).

Ø WÜLTEY = Q x T x A,(kiñe Warranka Wenu)
Donde:
Ø Wültey es el ciclo que equivale al traslado de la tierra en torno al Sol.
Ø Q, es la cantidad de traslado, y representa el Agua en muchas culturas es AQ’UA
Ø T, es TÜWAY y es el tiempo, medido como (giros) en Mapuzugun.
Ø A, es Antü (sol), Tantos soles. Años. Txipan-Antü, tantas salidas del Sol.
Ø Kiñe Warranka Wenu = Elevado a mil.

Estos dibujos además de matemáticos constituían los grafemas de la escritura mapuche, que eran en total 12 grafemas explicativos de los ciclos y la lectura del pasado y del futuro. Constituyen ideogramas aún no develados, como el viaje del Alma por ejemplo, o el laberinto de la Machi.

El caso de la cruz cuadrada o Chakana como le llaman los Aymara, Cruz del Sur le llamamos nosotros; es decir Willi Leufü en Mapuzugun, (galaxia del Willi Leufü le llaman los Mapuche), KALÜLCHE a toda la Cruz, que como muy bien lo afirma el estudio de la cosmología andina, del hermano Quechua, Carlos Milla, en su libro, “Génesis de la Cultura Andina”, [3] “fue a través de esta Cruz que los sabios Aymará, conocidos como AMAUTAS, descubrieron el cuadrado de la circunferencia unos 3.500 a.C. el valor de PI. (3,1416)”.

Esta misma Cruz Cuadrada la llevamos puesta cada día en nuestra Mantas de Logkos y Ulmenes. El trabajo de Carlos Milla concluye, que toda la ciencia de las matemáticas de los Pueblos Indígenas de toda la América Precolombina, está en la cosmología, esa acción pragmática de mirar al espacio, de observar. Inarrumey Kiñe Pun Kom Wagülen Alof Külelu tayiñ Kimche, Entukefuy Rakin Kimüm kuyfi. (Observar una noche estrellada para el sabio indígena era observar un cuaderno de cálculo), hecho pragmático que permitió a nuestros pueblos originarios, simplemente mediante la observación de miles de años, descubrir las matemáticas, de la misma manera de cómo lo descubrió Pitágoras [4] . El problema es que no se ha dicho: que Pitágoras, más que matemático, fue un gran chaman, un gran Machi, un sabio, con los mismos principios de los sabios indígenas de la América precolombina [5] .

El Epew de Txen Txen y Kay-Kay por ejemplo, desgraciadamente tan tergiversada, no es otra cosa que la lucha perpetua de la preeminencia del Agua sobre la tierra, en una lucha cósmica, por los ciclos de los ciclos, en que Txen-Txen representa la Tierra y Kay-Kay representa el Agua. (Y dijo Dios, separase las Aguas de la Tierra) [6]

El Pueblo Mapuche sabe que este es un proceso cíclico que se debe producir para bien o para, de entre cada 12 mil a 16 mil años, con un espacio intermedio de MIL años, KIÑE WARRANKA, donde el Warranka representa el ciclo milenario.

Es decir, Kay-Kay pasará sobre Txen-Txen si o sí, entre de los 16 mil y los 17 mil años. Hoy los científicos Wigka están preocupados por el acercamiento implacable del próximo GLACIAR, que se calcula se producirá en unos 3 mil a 3.500 años más, pues la erosión traslada a las profundidades del mar, millones de toneladas de tierra fértil cada año; miles de hectáreas de bosques que protegen los Txen-Txen son quemados cada año para potenciar las forestales, se ha roto cada vez mas la capa de ozono, los témpanos de ambos polos se derriten; todo esto, nos indican el acercamiento del próximo glaciar, que tampoco es casual, es la sinergia de la vida, es el circulo permanente, el ciclo cósmico obligatorio, es la lucha de Txen-Txen y Kay-Kay en cumplimiento de los ciclos. Ese conocimiento Mapuche estaba instalado en el gran concepto del Meli-Witxan –Mapu y en el análisis del tiempo y el espacio.

La Ciencia occidental de hoy ha comprobado que los glaciares se producen de entre 9 mil años a 13 mil años, como que el Programa de TV “La Tierra en que Vivimos”, afirmó que hace unos 12.000 años atrás el desierto de Atacama, fue un verdadero Océano, y según esos cálculos estaríamos próximo a un futuro glaciar. Hay un par de miles de años de error en esos cálculos y por ello el convenio del gobierno de Chile y EE.UU., para las investigaciones que se realizan en nuestra Antártica, determinará la data real de tiempo que falta para que se produzca en el cosmos de la tierra, el próximo glaciar.


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