"Hasta ahora, los filósofos han tratado de comprender el mundo; de lo que se trata sin embargo, es de cambiarlo" Karl Marx

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sábado, 31 de agosto de 2013

Y de Yo Yo

No se trata de un ataque caprichoso y egocéntrico, sino que hoy es día “Y”, día de “Yo Yo” o “Yoyó” según se prefiera.  Ese juguete que se resiste a ser olvidado y desplazado por teléfonos celulares, play station y no sé cuántas otras cosas más.

Viva el Yo Yo!!!

Habría que hacer una campaña para fomentar su uso.  Porque si bien aun uno puede verlo de vez en cuando en alguna juguetería o kiosco, claro que con imágenes de Ben 10 o una tal Violeta.  El mítico juguete se resiste a desaparecer.

El Yo Yo a lo largo de la historia

Se han encontrado vasijas de hace unos 2000 años en Grecia que nos hablan de la existencia de este peculiar juguete.  También se lo conocía en China y se dice que su nombre proviene del “Tagalo”, idioma malayo, donde “Yo Yo” significa volver.  Otra curiosidad, es que hasta hace unos 400 años los malayos usaban el Yoyó como un arma.

Hacia el año 1800 el juguete fue importado a Europa desde Oriente y los ingleses, sus importadores le darían el nombre de “Banderole, Quiz o el juguete del Príncipe de Gales.  También los franceses le pondrían nombres como: Emigrette y incroyabe y se dice que Napoleón solía divertirse con este juguete.

El Yo Yo, supo tener momentos de una aceptación espectacular y hasta hubo yoyós carísimos y de oro, como los Gold Fusion, de Playmaxx.

Yo Yo  Cómo usarlo

El Yo Yo requiere cierta habilidad y empeño.  No es un juego así no más.  Enroscar el hilo en su eje (recordemos que el Yo Yo, son dos pequeños platos, como tapas de alfajor unidos por un eje, dejando un pequeño espacio entre ambas tapas por donde pasa el cordón)
El cordón no está anudado al eje sino que el cordón lo ahorca, humn qué fea expresión pero no se ocurre otra, y así es como el Yo Yo puede moverse libremente.

El cordón no debe tener más de 70 centímetros, aunque sus medidas pueden variar según la altura del jugador pero con 70 u 80 centímetros para mí estaría bien.

Enroscarlo correctamente no es sencillo, porque como dijimos el hilo no está atado entonces hay que hacerlo de modo tal que trabe y se enrosque permitiendo luego que el juguete suba y baje.

Ah, fundamental, el cordón debe estar sujeto al dedo índice, ahorcándolo también, de lo contrario nuestro juguete se convertirá en un misil capaz de romper vidrios el jarrón de la abuela o peor aun terminar golpeando la frente de alguien.

Bien.  Habiendo aprendido estos primeros paso pasemos a jugar:
Si lo nuestro es el juego sin más bastaría con hacerlo ir y venir de arriba abajo desenroscándose y enroscándose nuevamente pero seguro que esto, a los diez minutos ya aburrió y el pobre Yo Yo termina tirado por ahí.

A pesar de que nunca fui un experto jugador algunos trucos solían salirme…

Les dejo un link de la Asociación Mexicana de Yo Yo para los que se atrevan a incursionar en este  divertidísimo juego.

Te querés sumar a este juego, a este desafío (Días de Abecedario- invitación de Camino Mundos) de escribir tantos días como letras tiene el alfabeto, o, tal vez preferís escribir una vez al mes porque no tenés tiempo por ejemplo, entonces te podes sumar al Veo Veo.
Enterate en que consiste cada juego en “Juegos entre blogueros”


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