"Hasta ahora, los filósofos han tratado de comprender el mundo; de lo que se trata sin embargo, es de cambiarlo" Karl Marx

Seguidores

martes, 2 de noviembre de 2010

Néstor Kirchner (¡yo no le creía!)

      Qué difícil intentar escribir en estos momentos.  Durante días guardé silencio, leí lo que decían otros, observé las imágenes en la TV y al fin hoy creo que puedo atreverme a decir algo.
      Cuando me avisaron de la muerte de Kirchner me asaltó la duda, la incertidumbre y supe preguntarme “ahora qué”.  En ese momento me encontraba censando y para colmo lo estaba haciendo en medio del campo, puesto que fui censista rural (experiencia que merecerá un artículo aparte en los próximos días). 
       Cuando le informé lo sucedido a la persona que me acompañaba, lamentablemente lo “festejó”.  Cómo podía ser eso, estábamos hablando de alguien fallecido y no cualquier fallecido sino un ex presidente y marido de nuestra actual presidenta.  Pero bueno, dejemos de lado esto que es como gastar pólvora en chimangos.
        No soy Kirchnerista, ni Cristinista, oficialista y mucho menos Peronista.  Por eso que guardé silencio todos estos días, por eso es que me resulta difícil encontrar las palabras apropiadas para expresar lo que siento.
         Soy un convencido de que la única solución posible para nosotros: los de abajo, el pueblo y la inmensa mayoría del mundo será una revolución socialista e internacionalista, por eso es que me defino como marxista-trotskista.
*******
         En mi país, en Argentina, como en toda Nuestra América hace años vivimos tiempos de cambios. Sabido por todos es que Néstor Kirchner fue un protagonista indiscutido en este proceso que no acaba con su muerte.
*******
          No puedo olvidarme como se encontraba mi país cuando asumió en el 2003.  Yo no le creía.  Hacía pocos años me había bajado de las filas militantes del Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST), por diferencias que no viene al caso mencionar.  Más aún, en esos días, me provocaba rechazo su actitud populista.  No le creía, insisto.  Fue pasando el tiempo, comencé a ver como su popularidad y su gobierno crecía.                                                                                                 
        Comencé a toparme con ex militantes de izquierda, partidos y fracciones enteras, a los que llamé no menos que traidores, que se sumaban a esa cosa extraña que crecía y crecía con el nombre de “transversalidad”.  Recuerdo cuando visitó mi ciudad, las veredas llenas de gente para verlo pasar y yo no le creía.
          Un día recibió a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo. Esto nunca lo había hecho otro gobierno democrático; las luchas sociales cortaban puentes, rutas, tomaban fábricas y tantas acciones más y no eran reprimidas.  Aún así, yo no le creía.
           Luego llenamos, escribo en plural porque estuve ahí, el Estadio Mundialista de Mar del Plata donde mandamos “el ALCA al CARAJO” (6/11/2005), lo escuché enfrentar a Bush como no lo hizo otro presidente en toda la historia de nuestro país y así y todo, yo no le creía.
            Terminó su mandato, se postuló su mujer a la que tampoco le creía y por supuesto no la voté.  Pero la línea de gobierno se mantuvo, es más, a mi entender se profundizó y yo, seguía sin creer.
            Llegaría la pelea con el mal llamado “Campo” y la Ley 125 y aunque aún no les creía, tomé partido por el gobierno.  Cómo podía avalar que la izquierda, mi izquierda, compartiera el escenario con los terratenientes de la Sociedad Rural y demás buitres.
            También la Ley de Servicios Audiovisuales, a la que la izquierda también se opuso y opone.  Me volvió a ubicar del lado del gobierno. 
*******
             Sé que quienes me conocen dirán que me di vuelta, otros me definirán como traidor, que me aburguesé y vaya a saber qué más.
              Insisto con que la única solución posible para nosotros será una revolución socialista e internacionalista.  Por eso es que desde este blog se ha instado y se instará a la unidad de todos los partidos de izquierda de la Argentina y el mundo.
              Ahora bien, no se puede ser necio y querer ocultar lo que pasa en el país y en Nuestra América.
               Para mí, hoy más que nunca hay que apoyar a este gobierno, a este proyecto, y digo proyecto, no modelo porque me remite a los noventa. 
                Este apoyo no debe ser un cheque en blanco, eso si qué no, nuestro apoyo debe ser crítico.  Ni confiar ciegamente en el partido Justicialista, el Frente para la Victoria o dejarse llevar por los sentimientos que nos embargan en estos días.  Porque las cosas hay que decirlas como son y todavía queda mucho por resolver en el país y en toda Nuestra América.  No olvido que no sabemos nada de Julio López aún; que la minería a cielo abierto no deja de avanzar; que el sindicalismo patoteril asesinó a Mariano Ferreyra, que este gobierno en 2009 aprobó una ley  que atenta contra las legalidades de los partidos de izquierda y la lista sigue…
                Por eso digo, insisto: yo no le creía, no les creía y, si bien hoy tampoco les creo al 100% por lo que dije que no olvido.  Hoy, a menos que me defrauden, se han ganado mi voto, mi voto a la presidencia si Cristina vuelve a postularse y el resto de la boleta, como siempre será para la izquierda, porque más allá de todo son muy necesarios para la lucha los legisladores de izquierda, el movimiento obrero los necesita.
                 En estas horas más qué nunca reafirmo mi compromiso con las ideas del marxismo-trotskismo, con la idea de alcanzar la revolución y liberación para todos.  Por eso, mientras recorremos-construimos este camino; al apoyo crítico que hace años brindo a los partidos de izquierda argentinos y del mundo, digo y ya sin miedo de lo que me digan,  ¡les creo, críticamente les creo!  Pero ojo con defraudarnos (en plural, porque como yo hay muchos), no vuelvan a cerrar el paso a la historia.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...