"Hasta ahora, los filósofos han tratado de comprender el mundo; de lo que se trata sin embargo, es de cambiarlo" Karl Marx

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domingo, 9 de septiembre de 2012

ENFRENTANDO AL MARTILLO DE LAS BRUJAS EN PLENO SIGLO XXI (Violencia contra las mujeres en los centros clandestinos de detención)

En Bahía Blanca va llegando a su etapa final el juicio,  que se inició hace más de un año por delitos de lesa humanidad en el Quinto Cuerpo de Ejército ocurridos durante la última dictadura. Aunque han fallecido los principales responsables y está prófugo el jefe de Inteligencia, entre los 17 imputados hay seis ex miembros del Estado Mayor.


Declararon centenares de testigos: familiares, amigos y sobrevivientes que pasaron por el centro clandestino de detención “La Escuelita”. En el alegato Mónica Fernández Avello,  abogada querellante por la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación fue repasando caso por caso, argumentando la condena. Secuestros, torturas, apropiación de un niño nacido en cautiverio, desaparición de los detenidos, traslados,  fusilamientos encubiertos como enfrentamientos, incluso  el asesinato de un herido internado en el hospital. Parecía que a los acusados no se les movía un pelo, pero logró inquietarlos en varios momentos cuando hizo referencia a la violencia y violaciones que sistemáticamente sufrieron las mujeres detenidas. Justamente por este “delito innombrable” no serán condenados aún. Sobre este punto conversamos con ella.

AS-¿Se pudo avanzar para que se condenen a los represores por las violaciones y hechos de violencia sufridos por las compañeras detenidas en la escuelita?

MFA- Se avanzó porque se habló del tema, pero los imputados serán condenados por otros delitos, no por violación y abuso sexual. A partir de que tomo en mi alegato las denuncias realizadas por los testigos, el Fiscal y los va a citar para armar nueva causa, si hay víctimas dispuestas a proseguir la denuncia irán a juicio, pero de todos modos se considera un juicio de instancias privadas.

AS-¿Y cómo no son parte de la causa, como parte de los delitos de lesa humanidad?
-Recién en el año 97 fue el CELS el primero en denunciar las violaciones a las mujeres. En un principio en los juicios se hablaba de torturas, pero este es un delito diferente, negarlo es invisibilizar lo que pasó. Y es muy grave por la connotación ideológica que tiene la violación a la mujer. Tiene el sentido de un correctivo social, apropiarse de las mujeres “del otro”, como lo es apropiarse de los hijos del otro.
Pero técnicamente no se puede agregar en este momento porque es un nuevo delito, que no estaba en la etapa previa del juicio, en la investigación. Esto es muy significativo, como que uno de los jueces de la causa se enoje conmigo porque yo les preguntaba  a las víctimas si habían sido objeto de abuso sexual o violación. Me decía que las estaba haciendo sufrir innecesariamente. ¿Y no las hacíamos sufrir cuando le preguntábamos si no las habían picaneado? ¿Cuál es la diferencia?
En esta sociedad patriarcal existe el derecho de propiedad del hombre sobre el cuerpo de la mujer, si ese cuerpo se lo apropia otro, es un mensaje difícil de digerir. Cuando una mujer denuncia una violación sufre mucha presión social y maltrato judicial para que no lo haga, aún hoy la justicia pone los ojos en investigar a esa mujer.
Si inteligencia torturaba para conseguir información, como justifican la violación de las detenidas. Y aquí vuelve a aparecer la cuestión política, como sostienen en sus declaraciones, para ellos fue una guerra, todo valía para defender la ideología occidental y cristiana. Las mujeres que tenían participación sindical o política en vez de estar en la casa y cuidar a sus hijos eran “malas mujeres”. Esto deja al desnudo la perversidad y el mensaje de disciplinamiento social. Y explica la resistencia que hay para reconocer este delito Por eso en el alegato hice referencia al Martillo de las Brujas, el tratado que se usó en la edad media para quemar a miles de mujeres, mujeres independiente que no acataban el poder feudal. Y varios siglos después, los abogados defensores que forman parte del grupo de Pando, Vidal y San Emeterio, en su alegato invocaron a la virgen y a mi me trataron de hereje, tomando argumentos del Deuteronomio.
Me despido de Mónica, orgullosa de la batalla que está dando esta compañera,  reconocida feminista y luchadora por los derechos humanos. Batalla que tendremos que acompañar para que no sólo los genocidas vayan a la cárcel, sino que también sean reconocidas las connotaciones que representaron y siguen representando las violaciones y abusos contra las compañeras detenidas por el terrorismo de estado.

Tata Bahía para Avanzada Socialista, publicación del PSTU
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