"Hasta ahora, los filósofos han tratado de comprender el mundo; de lo que se trata sin embargo, es de cambiarlo" Karl Marx

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lunes, 25 de abril de 2011

La arquitectura ecológica

La arquitectura ecológica es aquella que programa, proyecta, realiza, utiliza, demole, recicla y construye edificios sostenibles para el hombre y el medio ambiente. Los edificios se emplazan localmente y buscan la optimización en el uso de materiales y energía, lo que tiene grandes ventajas medio ambientales y económicas.
Esta arquitectura tiene 10 principios básicos:
Valorar las necesidades
La construcción de un edificio tiene impacto ambiental, por lo que se deben analizar y valorar las necesidades de espacio y superficie, distinguiendo entre aquellas indispensables de las optativas, y priorizándolas.
Proyectar la obra de acuerdo al clima local
Se debe buscar el aprovechamiento pasivo del aporte energético solar, la optimización de la iluminación y de la ventilación natural para ahorrar energía y aprovechar las bondades del clima.
Ahorrar energía
Significa obtener ahorro económico directo. Los más importantes factores para esto son la relación entre la superficie externa, el volumen y el aislamiento térmico del edificio. Ocupar poca superficie externa y un buen aislamiento producen menor pérdida de calor. También se puede ahorrar más usando sistemas de alto rendimiento y bajo consumo eléctrico para la ventilación, iluminación artificial y los electrodomésticos.

Pensar en fuentes de energía renovables
En la proyección de un edificio, se debe valorar positivamente el uso de tecnologías que usan energías renovables (placas de energía solar, biogas, leña, etc.). Es conveniente la producción de agua caliente sanitaria con calentadores solares, o la producción de calor ambiental con calderas de alto rendimiento y bombas de calor, la energía eléctrica con sistemas de cogeneración, paneles fotovoltaicos o generadores eólicos.
Ahorrar agua
El uso racional del agua consiste en la utilización de dispositivos que reducen el consumo hídrico, o que aprovechan el agua de lluvia para diversos usos (WC, ducha, lavado de ropa, riego de plantas, etc.)
Construir edificios de mayor calidad
Los edificios ecológicamente sostenibles tienen mayor calidad y mayor longevidad, son de fácil manutención y adaptables para los cambios de uso. Exigen menos reparaciones y al final de su ciclo de vida son fácilmente desmontables y reutilizables; sobre todo si el sistema de construcción es simple y limitada la variedad de materiales usados.
Evitar riesgos para la salud
Los riesgos para la salud de los trabajadores no depende sólo de la seguridad en la obra, sino también de los materiales de construcción utilizados durante la producción y levantamiento de la obra. Las grandes cantidades de solventes, polvos, fibras y otros agentes tóxicos son nocivos, incluso después de la construcción y por un largo tiempo contaminan el interior del edificio y provocan dificultades y/o enfermedades a las personas o animales que habiten el lugar.
Utilizar materiales obtenidos de materias primas generadas localmente
El uso de materiales obtenidos de materias primas locales (abundantemente disponibles) y que usen procesos que involucren poca energía, reducen sensiblemente el impacto ambiental. El uso de materias locales redunda en menores tiempos de transporte, reduce el consumo de combustible y la contaminación ambiental.
Utilizar materiales reciclables
La utilización de materiales reciclables prolonga la permanencia de las materias en el ciclo económico y ecológico, por consiguiente, reduce el consumo de materias primas y la cantidad de desechos.
Gestionar ecológicamente los desechos
Para poder gestionar ecológicamente los desechos provenientes de las demoliciones o restructuraciones - restauraciones de los edificios se debe disminuir la cantidad y la variedad, subdividiendo los desechos por categorías (plásticos, metales, cerámicas, etc.) de manera que se facilite la recuperación, el reciclaje o el reuso de materiales de construcción.
Fuente: Lifegate, artículo escrito por Beatrice Bongiovanni y traducido por Ecosofia.org. Fuente imágenes: Josh Russell, La Cofradía.

 

domingo, 24 de abril de 2011

Viviendas baratas (el sueño de la casa propia es posible, barato y ecológico)

Estas viviendas baratas son ecológicas, construidas con desechos y además ahorrativas al usarlas. Son diseñadas por un arquitecto norteamericano que se ha especializado en este tipo de construcción. Están ayudando a solucionar problemas de vivienda en Haití. En los Estados Unidos hay una comunidad con estas casas en diseños más evolucionados, más amplias y completamente sustentables. El proyecto cuenta con una organización admirable, tiene su sitio web earthship.com y es muy activo. Las personas participan construyendo sus propias casas.
Este modelo en la foto es una vivienda barata, básica y de tamaño menor a las que se están construyendo en USA, pero suficientemente grande para una familia y valiosa para quien perdió su casa en el sismo último y nada tiene. La construcción es durable y resistente a huracanes o eventuales terremotos. La idea de este arquitecto es muy inspiradora, nada convencional, contempla las necesidades actuales con respecto a las acciones a tomar para no contaminar el planeta y usar la energía responsablemente.
El concepto que acompaña a esta idea es el de libertad. Las casas así construidas consumen muy poca energía, son de construcción barata y autoconstrucción con neumáticos, botellas y latas, pueden procesar los desechos, generar energía eléctrica de paneles solares y del viento, también se acompañan de una huerta para alimentos. Revise un posteo sobre bioconstrucción.



La idea básicamente es hacer una casa con la mayor proporción de materiales reciclados posible y tan sustentable como se pueda lograr. La vivienda se ambienta ayudándose con la masa de la tierra, utiliza doble aventanamiento, toma agua del aire y acumula agua de lluvia. Su costo de funcionamiento anual en facturas de energía a pagar es apenas de 100 dólares. Las casas se hacen alargadas, una pared vidriada doble mira hacia donde rinde más la radiación solar, la otra da a la masa de la tierra y el estanque. Se calienta y enfría usando recursos.

Maestros, profesores y educadores PRESENTES VI

“Creyeron que te mataban a la orden de ¡fuego!
Creyeron que te enterraban
Y lo que hacían era enterrar una semilla”
 Ernesto Cardenal



    
Adriana M. Bai
Desapareció el 12 de Mayo de 1978. Tenía 28 años.
Era Maestra de Escuela. Tenía un Hijo.
       
La desaparición de Adriana
Testimonio de la madre de Adriana, Armonía Quesada de Bai a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos - presentado en 1979
El día 12 de mayo de 1978, a las dos de la madrugada, irrumpió un grupo de hombres armados que según los vecinos dijeron pertenecer a "fuerzas de seguridad", al domicilio de mi hija, Mirta Adriana Bai.
Obligaron a los vecinos a meterse en sus habitaciones, prohibiéndoles salir ni mirar. Durante una hora y media estuvieron revolviendo todo. Se llevaron a mi hija, a mi nieto Nicolás, de dos años y medio, y a mi yerno. Al llegar con mi esposo a ese domicilio, constatamos que los secuestradores se llevaron también el dinero que tenía mi hija para vivir, así como todo lo que de valor encontraron allí: televisor, radio, reloj, tocadiscos, una enciclopedia de 7 tomos, ropa, sabanas, herramientas de electricista de mi yerno.
Con la consiguiente desesperación, acrecentada por la desaparición del pequeño Nicolás, presenté de inmediato un recurso de habeas corpus, de cuyo contenido publicó gentilmente una nota el diario La Prensa en su edición del 18.5.78, que fue rechazado posteriormente por el Juez Dr. Ramón A. Montoya. Más adelante presenté otros cinco recursos similares con igual resultado negativo.
Desde el comienzo de nuestra tragedia cursé reiteradamente telegramas y cartas sobre el caso al Presidente de la Nación, a los señores Comandantes en Jefe de las tres fuerzas armadas, al señor Ministro del Interior, a los señores Jefes de Policía Federal y de la Provincia de Buenos Aires, a varios señores generales, a la Curia Eclesiástica y a algunos señores obispos, así como a otras personalidades.
Cuando habíamos casi agotado visitas y gestiones para tratar de ubicar por lo menos a mi nietito, el día 31 de mayo recibimos un llamado telefónica del Juez de Minoridad de San Martín, Pcia. de Buenos Aires, Dr. Basso, diciendo que había un niño dejado sin nombre en la Comisaría de ese lugar que fue entregado a su juzgado. Dos señoras empleadas pidieron al juez llevarse al niño a dormir a su casa, trayéndolo a la mañana al Juzgado, donde ellas trabajaban. Al funcionar el televisor reconoció y dio el nombre de mi hermana, lo que orientó al juez para localizar a esta última. Al apersonarnos al Juzgado, recuperamos a mi nieto. Junto con el nieto, nos entregaron dos valijas, una con ropa del niño y la otra conteniendo una frazada que pertenecía a mi hija.
La cruel incertidumbre sobre el paradero y la muerte de nuestra hija nos ha atormentado en el interminable año y cuatro meses transcurridos desde su desaparición. Mi esposo cayó enfermo al mes del hecho y desde hace diez meses se ha venido agravando clínicamente, confesando al psiquiatra que lo atiende que nada puede hacer mientras no tengamos noticias de mi hija. Ese es su mal...
Ahora nuestro esperanza se centra en cuanto pueda hacer esa Comisión Interamericana de Derechos Humanos, a la que desde ya adelantamos nuestros más fervoroso reconociento por el inmenso bien que podría depararnos, si hallamos respuesta, al fin, a nuestra obsesiva preocupación: donde esta nuestra hija? ? que pasa con nuestra hija?...


Adriana de bebé (1951), nació el 13/3/1950

En el Colegio Secundario con Una Amiga.
Estaba en Quinto Año y tenía 17 años.
(1967) Es la que está a la derecha
               








Esta foto es muy especial para su hijo Nico
porque Adriana está con las primas hermanas
(las tías Alicia y Liliana - quienes lo criaron).

En esta foto,
es la más bajita,
tenía 21 años
y estudiaba arquitectura
.

                                                                                                 

sábado, 23 de abril de 2011

Día del Libro - QUEMA DE LIBROS DURANTE LA DICTADURA MILITAR ARGENTINA 1976-1983

Como hoy es el Día del Libro se me ocurrió reproducir esta nota de Sudestada escrita en ocasión de cumplirse los treinta años del golpe militar en Argentina.

La hoguera del miedo

El 24 de marzo (2006) se cumplen treinta años del Golpe militar que derrocó al gobierno peronista en 1976. Es un aniversario que sirve para recordar una vez más a los desaparecidos, a los asesinados, a los torturados y exiliados. También para señalar que la dictadura militar tuvo un plan para exterminar a la oposición que no sólo consistió en persecución y muerte, sino en la ejecución de una estrategia para el vaciamiento económico y cultural de la sociedad.
Una de las tantas atrocidades que cometieron los militares y sus cómplices civiles fue la quema de libros que no comenzó en la Argentina del ’76 pero que en el marco de esa política represiva fue para el Proceso una práctica "purificadora" del ser nacional.
También hubo otros fuegos que encendieron quienes temían una represalia por tener una biblioteca que los inquisidores podían calificar como "subversiva". Otro recurso fue tirar libros en inodoros y pozos ciegos o el enterramiento como destino de la literatura y la prensa que podía servir como pretexto para un operativo.
Con la democracia los hijos de aquellos jóvenes lectores de los setenta se enteraron que aún estaban escondidas aquellas bolsas con los ejemplares olvidados junto a la higuera del fondo de la casa. Destruidos por la humedad o convertidos en cenizas, los libros vuelven a las bibliotecas como los cuerpos a la playa después de los vuelos de la muerte.


En 2002 la publicación de Un golpe a los libros, de Hernán Invernizzi y Judith Gociol mostró la trama del aparato represivo en la cultura. Para recrear el clima de aquellos años recurrimos a esa investigación y al testimonio de los protagonistas de la época. Invernizzi asegura que la dictadura militar tuvo un plan concreto y aclara que "no significa que se trataba sólo de un plan de destrucción. Era un proyecto de control, censura y producción de cultura tanto en la educación como en la cultura y la comunicación.

Eudeba
La cultura fue un lugar donde la derecha peleó cada lugar de poder. Un ejemplo es el caso de la Editorial Universitaria de Buenos Aires, Eudeba. El 25 de mayo de 1973 fue designado rector de la Universidad de Buenos Aires Rodolfo Puiggrós, quien nombró presidente del Directorio al escritor Arturo Jauretche y director ejecutivo al periodista Rogelio García Lupo. El autor de El medio pelo en la sociedad argentina falleció el 25 de mayo de 1974.
García Lupo renunció cuatro meses después. Reconoce que "sabíamos que íbamos a tener muchos problemas. Pensábamos en discusiones por los proyectos editoriales pero no en agresiones físicas. El proyecto de fondo consistía en la edición de las obras completas de tres intelectuales argentinos: Leopoldo Lugones, que era una figura que les servía a todos: a los anarquistas, a los fascistas y a los nacionalistas; Carlos Astrada, un filósofo marxista y Manuel Ugarte, quien era muy representativo de la intelectualidad procedente del socialismo que había desembocado en el primer gobierno de Perón. Tuvimos amenazas cuando anunciamos el plan editorial y al tiempo decidimos irnos porque la presión era insoportable. Pero ocurrió una cosa insólita. Teníamos la idea de hacer la revisión de la obra de Lugones de manera cronológica. Empezar por el Lugones anarquista y seguir con el socialista.
Un día me llamó el abogado Valentín Thiebaut, director ejecutivo del nuevo Directorio -ya con Alberto Ottalagano como interventor de la UBA-, y me dice: ‘tengo un problema. No puedo cumplir con el contrato de Lugones si empezamos por la etapa izquierdista... ¿No podemos arrancar por la fascista...?’"
En julio de 1974 un grupo comando entró al taller gráfico donde Eudeba imprimía parte de sus libros al grito de "¿Dónde está El marxismo de Lefebvre?" Antes que el imprentero Polosecki pudiera dar una respuesta prendieron fuego un sector pero en el apuro los asaltantes se equivocaron de libro.
En julio de 1976 fue designado director ejecutivo de Eudeba el político socialista Luis Pan, quien le entregó al Comando del Iº Cuerpo de Ejército parte del fondo editorial con los libros censurados. El 27 de febrero el teniente primero Xifra dirigió el operativo que terminó con la quema de casi noventa mil volúmenes en el predio de Palermo. Rogelio García Lupo vio cuando los soldados cargaban los camiones con los ejemplares de su gestión. "Pan fue quien llamó al Ejército y puso en sus manos toda esa ‘literatura pecaminosa’. El temía que alguien dijera ‘¡pero este Pan también es socialista...!’ Con esa operación compró protección, fue como una prueba de amor".

El fuego purificador y la autocensura
La práctica piromaníaca del Proceso tiene ejemplos como los siguientes, ambos de 1976. En Córdoba el interventor de la Escuela Superior de Comercio Manuel Belgrano, teniente primero Manuel Carmelo Barceló, sacó de la biblioteca y mandó a incinerar títulos de Margarita Aguirre, Pablo Neruda y Julio Godio, entre otros. En la misma provincia, el jefe del Tercer Cuerpo de Ejército, Jorge Eduardo Gorleri (luego ascendido a general por el gobierno de Raúl Alfonsín), exhibió en conferencia de prensa una hoguera en el patio de la unidad militar, avivada por libros de León Trotsky, Mao Tse-Tung, Ernesto Che Guevara, Fidel Castro, Juan Domingo Perón y fascículos del Centro Editor de América Latina (CEAL) que robó de las bibliotecas y librerías.
En la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe, los militares usurparon la Biblioteca Popular Constancio C. Vigil, La Vigil, una institución que tenía una biblioteca de 55.000 volúmenes en circulación y 15.000 en depósitos, a principios de la década del setenta. El 25 de febrero de 1977 fue intervenida mediante el decreto nº 942. Ocho miembros de su Comisión Directiva detenidos ilegalmente, su control de préstamos bibliográficos utilizado para investigar a los socios. Miles de libros de la entidad fueron quemados, por ejemplo seiscientas colecciones de la obra completa del poeta Juan L. Ortiz.
El periodista y escritor Mempo Giardinelli sufrió las consecuencias de la pasión ígnea de los militares: su primera novela fue quemada junto a una de Eduardo Mignogna.
El caso de Enrique Medina es paradigmático: "El golpe de Estado de 1976 confirmó la prohibición de los libros ya censurados del autor y lo extendió a cuanto texto suyo aparecía. Medina es, quizás, uno de los autores más sistemáticamente perseguidos por la censura, durante la dictadura e incluso antes", según Invernizzi y Gociol. Manuel Pampín, de Corregidor, editó parte de la obra del autor de Las Tumbas, como Sólo ángeles cuya sexta edición fue prohibida aunque no la séptima, una copia de la anterior. También le decomisaron Olimpo, de Blas Matamorro, por un decreto del PEN. Ante el reclamo de Pampín, el capitán de navío Carlos Carpintero le respondió: "de los libros, olvidate". Ya en 1978 las autoridades retuvieron en la aduana Evita, una biografía de Marysa Navarro que más tarde pudo ingresar al país por la intervención de Dardo Cúneo, por entonces presidente de la Sociedad Argentina de Escritores.

Hubo editores que decidieron destruir los materiales que eran prohibidos.
Es el caso de Granica: "varios de los libros de sello fueron prohibidos. Entre ellos La pasión según Trelew, de Tomás Eloy Martínez que fue uno de los primeros títulos de los que la propia editorial decidió deshacerse. Esa es la cara más perversa del terror: ya no los libros que el régimen quemaba sino los que se eliminaban por propia decisión", describen los autores de Un Golpe a los libros. De la imprenta a la fábrica de papel sin pasar por librerías fueron por lo menos diez títulos, no menos de 20.000 volúmenes, entre ellos Correspondencia Perón-Cooke.
La quema de libros más grande que concretó la dictadura fue con materiales del Centro Editor de América Latina, el sello que fundó Boris Spivacow quien además tuvo un juicio "por publicación y venta de material subversivo". El fue sobreseído pero el millón y medio de libros y fascículos ardieron en un baldío de Sarandí.
Testigos de la quema fueron la profesora Amanda Toubes, directora de la colección La enciclopedia del mundo joven y Ricardo Figueira, director de colecciones del CEAL y autor de las fotografías de aquel 26 de junio de 1978. En 2005 ambos recordaron el clima de aquellos años para un artículo que Aníbal Ford escribió en la revista Lezama: Toubes decía que "’en ese momento nuestra mente estaba todavía en el asesinato de Daniel Luaces, en su escritorio vacío. Tantos otros llantos, tantas cosas de las que nos íbamos enterando día a día... que tal vez lo vivimos sólo con una gran tristeza pero también como parte de nuestra cotidianeidad’.
Algo de esto retoma Ricardo Figueira, que casi minimiza el hecho. ‘Lo que era vivir cotidianamente, día a día, con el culo a cuatro manos y dando varias vueltas a la casa antes de entrar’". Para Ford "esa hoguera de libros argentinos provocó un vacío, un hueco, en la transmisión y en la construcción cultural que todavía no ha sido reparado".
Otro de los editores perseguidos fue Daniel Divinsky, de Ediciones de la Flor, quien junto a su mujer Kuki Miler fue detenido a disposición del Poder Ejecutivo durante 127 días y luego partió al exilio. Primero fue la censura del libro infantil Cinco dedos. Ya en la cárcel de Caseros, se enteró de la prohibición de Ganarse la muerte, de Griselda Gambaro. Divinsky rememora que trabajar en esa época "era como caminar por la cuerda floja. La prohibición a de la Flor pretendió ser, de alguna manera, una medida ejemplificadora porque se trataba de una editorial independiente. Cuando pasó todo y volvimos del exilio cada día que llegaba a la oficina daba una vuelta a la manzana para ver si había algún patrullero."
Desde finales de los sesenta Siglo XXI fue una de las editoriales más influyentes en el pensamiento latinoamericano. Con casas en España y México, la sede de Buenos Aires tenía una enorme influencia. Editaba Las venas abiertas de América Latina, de Eduardo Galeano y todos los libros del pedagogo Paulo Freire, entre otros.

El 2 de abril de 1976 un grupo de tareas allanó las oficinas de Perú 952 y secuestró al jefe de correctores Jorge Tula y al gerente de ventas Alberto Díaz. La empresa fue clausurada y luego abrió hasta que la casa matriz decidió levantar la sede porteña. Pasaron treinta años y hoy Alberto Díaz es director editorial del Grupo Planeta.
"Era muy jodido y triste trabajar en ese ambiente en el que desaparecían correctores, traductores y amigos. Otros se exiliaban o se iban al interior, o eran detenidos. Pero seguíamos trabajando. ¿Por qué? Es algo inexplicable porque el golpe se veía venir pero estabas como anestesiado. Yo estuve desaparecido un mes y pico. Cuando me largan ya me habían cesanteado de la Universidad y volví a Siglo XXI. Me tenía que ganar la vida y no se me ocurría irme. Después de un segundo aviso partí rumbo a Colombia el 24 de agosto del 76.
-¿Qué le produce este recuerdo?
-Es como si estuviera contando un libro de historia. Ya no recuerdo cómo era mi rostro, pero sí de la cara del poeta Miguel Angel Bustos. Lo tengo congelado con un rostro joven. Ya no me acompañan las imágenes de la detención porque sabes que muchos de los detenidos nunca volvieron, entonces tenés una especie de culpa del sobreviviente.
Ceremonias privadas

También hubo otras quemas de libros que hicieron las víctimas de la represión. No era necesario ser militante ni pertenecer a una organización política. El hecho de tener libros considerados "subversivos" o "inmorales" era peligroso. "La destrucción, el ocultamiento y el enterramiento de libros desde 1974 hizo que las bibliotecas se vayan despoblando. Otro fenómeno que desapareció fue la lectura en los medios públicos de transporte porque el libro te hacía caer bajo sospecha" reflexiona Díaz, quien incineró algunos libros del Che como Guerra de Guerrillas, periódicos del PRT La Verdad y revistas como Crisis y Militancia.
La escritora Ana María Shua regresa a los días de marzo del 76: "Mi marido y yo no militábamos, pero éramos de izquierda y muchos de nuestros amigos y conocidos desaparecían o se escapaban del país o pasaban a la clandestinidad. Sabíamos que había libros ‘peligrosos’: todo lo que tuviera marxismo o la idea de la revolución social. ¿Por dónde empezar? Empezamos por uno de Vo Nguyen Giap, sobre la Guerra de Vietnam. El intento, en la pileta de la cocina, fue un triste fracaso. No es tan fácil quemar un libro en un departamento de tres ambientes. Decidimos que si entraba un grupo de tareas, daba lo mismo que hubiera este libro o aquel: lo peligroso, lo que nos denunciaba como enemigos era tener una biblioteca. Y abandonamos la idea de quemar libros.

Fuente: Marcelo Massarino, Revista Sudestada Nº 46, 18/03/06

"La hora más gloriosa" Diario La Nación del 26 de junio de 1978

Mundial Argentina1978, a pocas cuadras del estadio Monumental, en donde argentina le ganaba la final a Holanda, los grupos de tareas torturaban gente mientras escuchaban el partido... 
Así titulaba el Diario La Nación del 26 de junio...
Y así comentaba en el cuerpo principal del diario






¿Todo el país de fiesta?

Mapa del Hambre 2011 – Números que avergüenzan


Se presentó el Mapa del Hambre 2011 basado en datos del Programa Mundial de Alimentos. Haití, República Dominicana y Bolivia registran los índices más altos de desnutrición en América Latina. Argentina, Uruguay y Chile los más bajos. Hay más de 1.000 millones de personas desnutridas en todo el mundo.
Los datos del Programa Mundial de Alimentos (PMA) contabilizan más de 1.000 millones de personas desnutridas en todo el mundo, "una cifra equivalente a la suma de la población de América del Norte y de Europa". 
Según detalla el PMA en su sitio web, una de cada seis personas en el mundo no tiene alimentos suficientes para estar saludable y llevar una vida activa. "El hambre y la desnutrición son consideradas a nivel mundial el principal riesgo a la salud, más que el SIDA, la malaria y la tuberculosis juntas" manifiestan.
La investigación establece seis categorías para clasificar la desnutrición mundial, por colores, entre los países ubicados con color celeste, con hasta 5% de población desnutrida, se encuentra Argentina.
Los otros países latinoamericanos que están con ese color son Uruguay, Chile, Costa Rica y México. En esta categoría aparecen, entre otros, los países europeos, Rusia, los Estados Unidos, Japón y Canadá. Del África subsahariana sólo aparecen Sudáfrica y Gabón.

"Durante las emergencias llevamos alimentos a donde más se necesite para salvar las vidas de las víctimas de desastres naturales, de las guerras o conflictos civiles. Una vez que las emergencias han pasado, usamos los alimentos para ayudar a las comunidades a reconstruir sus vidas destrozadas", señala PMA en su web.
El PMA detalla que entre las principales causas del hambre están los desastres naturales, los conflictos, la pobreza, la falta de infraestructura agrícola y la sobre-explotación del medioambiente. Recientemente, el número de personas con hambre se incrementó debido a las crisis financieras y económicas.
El programa de Naciones Unidas, además explica que existe otro tipo de hambre, el oculto "producto de la deficiencia de micronutrientes y hace a las personas más susceptibles a las enfermedades infecciosas, perjudica el desarrollo físico y mental, reduce la productividad laboral y aumenta el riesgo de una sufrir una muerte prematura".
Los cinco objetivos estratégicos del PMA son: Salvar vidas y proteger los medios de subsistencia en emergencias. Prevenir el hambre aguda e invertir en medidas de preparación para casos de catástrofe y de mitigación de sus efectos. Reconstruir las comunidades y restablecer los medios de subsistencia después de un conflicto o una catástrofe o en situaciones de transición. Reducir el hambre crónica y la desnutrición. Fortalecer la capacidad de los países para reducir el hambre.
Esta iniciativa se financia con aportes voluntarios. En su sitio online se especifica que con sólo 25 centavos de dólar se garantiza "una taza de alimentos que contengan todos los nutrientes necesarios para un día". El eslogan es "llena la taza", con un dólar aportado, se llenan cuatro.
Según el PMA el hambre para las naciones en desarrollo representa un costo de más 450 mil millones de dólares al año. Su objetivo es recaudar fondos para colaborar con los países más carenciados.


La fuerza de la fotosíntesis

A partir del uso masivo de los  combustibles fósiles (carbón y petróleo) se han ido incrementando bruscamente en la atmósfera   gases perjudiciales como el Dióxido de Carbono. La quema de dichos combustibles es la responsable del denominado efecto invernadero, causante, a su vez, del cambio climático de repercusiones globales para el planeta.
Los vegetales, con la fotosíntesis, son los principales fijadores de Dióxido de Carbono atmosférico. Cada año por medio de la fotosíntesis estos organismos fijan en forma de materia orgánica en torno a 100.000 millones de toneladas de carbono lo que permite retirar dióxido de carbono de la atmósfera.
      
        Reducir las emisiones de Dióxido de Carbono y favorecer la acción de la fotosíntesis son casi únicas vías de lucha contra el Cambio Climático.

En efecto, los vegetales mediante la fotosíntesis tienen la capacidad de sintetizar materia orgánica (imprescindible para la constitución de los seres vivos) a partir de  la luz y de la materia inorgánica tipo agua, sales minerales y dióxido de carbono atmosférico. En la fotosíntesis también se expulsa a la atmósfera oxígeno necesario para todos los seres vivos del planeta.
         

Los organismos fotosintéticos son auténticas FÁBRICAS de materia orgánica y de oxígeno necesarios para la vida en el planeta Tierra.
El Ciclo del carbono permite ver las distintas fases y mecanismos que experimenta el carbono a su paso por los seres vivos y Biosfera


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