"Hasta ahora, los filósofos han tratado de comprender el mundo; de lo que se trata sin embargo, es de cambiarlo" Karl Marx

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miércoles, 13 de junio de 2012

Recordando a Sverdlov


Yakov Sverdlov
Junto con Lenin y Trotsky, Sverdlov fue uno de los máximos dirigentes del bolchevismo y de la Revolución de Octubre. El triunfo de la burocracia de Stalin hizo que su nombre quedara en el olvido.

Sesión del Congreso de los Soviets en el poder en 1917. Su presidente era Yakov Sverdlov.
Como muchos adolescentes de su época, Yakov Sverdlov (1885- 1919) se sumó al movimiento revolucionario clandestino en 1901, con apenas 15 años. Sufrió la persecución, fue detenido y exiliado a Siberia varias veces. Ingresó a la dirección del POSDR (Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia) en 1912 y fue miembro de la dirección del periódico de los bolcheviques Pravda.

El organizador de la revolución

Desde el triunfo del secretario general Stalin como jefe todo poderoso de un aparato burocrático, la “organización” de las masas del partido y del Estado obrero de la URSS se fue asociando a una maquinaria totalitaria, monolítica y represiva, sin libertades ni democracia. Pero la historia del bolchevismo y de los primeros años de la revolución triunfante fueron lo opuesto, siendo el joven Sverdlov uno de los artífices prácticos de aquel régimen de democracia obrera y movilización revolucionaria de las masas. En 1917 era el responsable organizativo de los bolcheviques, y el más querido y respetado de los dirigentes que habían permanecido en Rusia. Presidió las sesiones del sexto congreso de los bolcheviques, realizado en julio de ese año, mientras Trotsky estaba en prisión y Lenin se había refugiado en Finlandia. Formó parte junto con Trotsky del Comité Militar Revolucionario que garantizó el éxito de la insurrección del 25 de octubre de 1917. Cuando tomaron el poder, Sverdlov fue elegido como presidente del Comité Ejecutivo Central de los Soviets de toda Rusia.

A comienzos de 1919, en medio de los tremendos sacrificios y esfuerzos que se vivían para derrotar a la reacción burguesa imperialista en la guerra civil, sumó a sus tareas cotidianas al frente de la organización del gobierno soviético y el apoyo al Ejército Rojo, la preparación del Octavo Congreso del Partido Bolchevique. No llegó a participar en sus sesiones. A los 34 años, el 16 de marzo de 1919, murió de gripe. Lo reemplazó en la presidencia Mijail Kalinin, con un secretariado de varios dirigentes.

Lenin y Trotsky sobre Sverdlov

Desde su exilio, luego de haber sido expulsado del Partido Comunista y luego de la URSS, León Trotsky siguió desarrollando su infatigable lucha contra la burocracia de Stalin y su nefasta política del “socialismo en un solo país” y la conciliación con el imperialismo. En un artículo de 1932, referido al testamento de Lenin, y las críticas de éste a Stalin, recordaba a Sverdlov. Sin duda lo había conocido muy bien. Juntos habían preparado la insurrección de Octubre. Luego del triunfo, y hasta marzo de 1919 habían trabajado muy estrechamente, con Lenin y Sverdlov, primero en Petrogrado y Moscú, y Trotsky luego recorriendo los frentes del Ejército Rojo.

“Hasta el verano de 1919 el principal organizador del partido había sido Sverdlov. No gozaba de la denominación de secretario general, nombre que hasta entonces no se había concebido, pero en realidad ejercía esa función. […] Con la prolongación de la guerra civil y la epidemia, segando vidas a diestro y siniestro, el partido apenas advirtió la gravedad de esta pérdida. […] En conversaciones sostenidas por entonces con Lenin subrayamos más de una vez, y todavía con renovada satisfacción, una de las principales condiciones de nuestro éxito: la unidad y solidaridad del grupo gobernante. No obstante la terrible presión de las dificultades y acontecimientos, lo nuevo de los problemas y los agudos desacuerdos que ocasionalmente surgían sobre asuntos concretos, el trabajo proseguíase sin interrupciones, con extraordinaria llaneza y camaradería. […] La solidaridad del centro dirigente había sido preparada por toda la historia del bolchevismo, la indiscutida autoridad de los jefes y, sobre todo, de Lenin. Pero en el mecanismo interior de esta unanimidad sin ejemplo el jefe técnico había sido Sverdlov. El secreto de su arte era simple: se guiaba por los intereses de la causa y sólo por ellos. Ningún obrero del partido sentía temor alguno de que desde lo alto del aparato del partido se deslizaran intrigas. La base de la autoridad de Sverdlov era la lealtad.”*
“Era el más querido y respetado”
Nahuel Moreno, fundador y dirigente de nuestra corriente hasta su muerte en 1987, siempre recordaba a Sverdlov y estas definiciones de Trotsky. En sus charlas y textos sobre la importancia de las cuestiones de la organización partidaria y de las masas, era un referente obligado:

“Hasta tal punto es decisiva la cuestión organizativa que, en contra de lo que muchos creen, no hubo dos sino tres grandes dirigentes de la revolución rusa y del Partido Bolchevique. Junto a Lenin y Trotsky, estuvo Sverdlov, el secretario general, el organizador del Partido Bolchevique. Yakov Mijailovich Sverdlov no es recordado por ningún tratado sobre economía, filosofía o política marxista. Nadie se interesa por una recopilación de sus obras completas -si es que existe-. Pero era el hombre más querido, más respetado del Partido Bolchevique. Tan grande era que, cuando murió, fue reemplazado por cuatro de los mejores dirigentes bolcheviques, y los cuatro fracasaron: no pudieron con la tarea.

“Lenin, que no solía hacer demagogia ni era propenso a los elogios, lo definió, en el discurso pronunciado en su entierro como «el jefe proletario que más hizo por la organización de la clase obrera, por su victoria» (Obras completas, tomo 29, pág. 89). [...] «una cualidad mucho más profunda y permanente de esta revolución, la condición de su triunfo, es y será siempre la organización de las masas proletarias, la organización de los trabajadores. Esta organización de millones de trabajadores, en efecto, es la condición más importante de la revolución, la fuente más profunda de sus victorias.» (Ídem, pág. 83).”** Por todo esto recordamos a Sverdlov y continuamos su lucha.

* El testamento de Lenin. Prinkipo (Turquía), 31/12/1932.
** Problemas de organización. Julio de 1984.
http://agenciadenoticasjohnreed.blogspot.com.ar/2012/05/recordando-sverdlov-por-unidad.html
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