"Hasta ahora, los filósofos han tratado de comprender el mundo; de lo que se trata sin embargo, es de cambiarlo" Karl Marx

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martes, 31 de mayo de 2011

Debate sobre la libertad de expresión en la red

 “El caso Taringa es disciplinador”

Glenn Postolski, director de la carrera de Ciencias de Comunicación de la UBA lo afirmó en una charla en la que se evaluaron los alcances del procesamiento que sufre el sitio de Internet. 
En la nueva sede de la Facultad de Ciencias Sociales (UBA), ubicada en el barrio de Constitución, se realizó una charla-debate organizada por la Dirección de la carrera de Ciencias de la Comunicación. Participaron Glenn Postolski, director de la carrera; Enrique Chaparro, matemático, y miembro de la Fundación Vía Libre que promociona el uso del software libre; y Matías y Hernán Botbol, dueños del famoso sitio Taringa, sobre el cual pesa una demanda por supuesta violación del artículo 72 de la Ley N° 11.723, que regula el Régimen legal de la Propiedad Intelectual.
Taringa es una conocida comunidad virtual que funciona desde hace ya once años. Allí se sube y descarga todo tipo de información: libros, películas, software, música, etcétera. Hacia 2009, la Cámara Argentina del Libro, las editoriales Astrea, La Ley, Rubinzal y Asociados, Ediciones de la Flor SRL (propietaria de los derechos de autor de la obra de Rodolfo Walsh), Ediciones La Rocca SRL, Editorial Universidad SRL, Gradi SA promovieron una denuncia contra Taringa y otros sitios por supuesta infracción a la Ley 11.723, sancionada y aggiornada, desde 1933.
“El caso de Taringa es un caso ejemplificador, disciplinador, pues siguiendo la lógica de la denuncia, habría que procesar a los 9 millones de usuarios del sitio, que también reproducen el material electrónico –apunta el director Postolski–. Lo que aquí está en juego es la libertad de expresión en Internet. Y los que llevan a cabo esta ofensiva son actores muy poderosos que ven amenazado su modelo de negocios. Si bien creo que hay que despenalizar la copia, hábito que ya ha inundado nuestra cotidianeidad, es importante que, en la industrial cultural, el acto creativo encuentre modos alternativos de remuneración.” Por su parte, el matemático Enrique Chaparro declaraba: “Taringa es sólo un emergente de una situación mucho más grave y profunda. Como la reproducción de un bien inmaterial es ilimitada y no está atada a la escasez de lo material, dígase una zanahoria, para el modelo de negocio actual resulta mucho más difícil disciplinar estos vectores de reproducción ilimitada. La defensa de la propiedad tiene sentido y es justificada con los bienes escasos. Hay que luchar para que casos prototípicos como el de Taringa no sean la cabeza del turco.”
Pesa hoy sobre los dueños de Taringa un procesamiento ratificado por la Sala IV de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional, sobre el argumento de que “su accionar ha permitido que usuarios publicaran links autorizando la descarga de obras protegidas, sin que dicho accionar fuera evitado”. A modo de respuesta, hoy se puede leer en un post oficial de Taringa: “Bajo esta lógica se acusará también a los proveedores de Internet, a los buscadores, a los blogs, redes sociales, etcétera, sin cuya participación no habría delito posible. No es un dato menor, porque no es una discusión sobre Taringa sino que abarca a todos los que participamos de Internet y las redes sociales.” 

URGENTE!!! Denunciamos amenazas contra estudiantes de la Facultad de Psicología (UBA) / POR FAVOR DIFUNDIR

"La estudiante María Fernanda Gallo, cursante del 4° año de la Facultad de Psicología de la UBA, recibió llamadas intimidatorias en su casa en la provincia de Buenos Aires, mientras se encontraba en la sede de Hipólito Yrigoyen realizando las denuncias por intento de secuestro contra otras estudiantes" informó el presidente de la FUBA, Alejandro Lipcovich.
Durante la tarde, también habían sido amenazadas las estudiantes que se encontraban en la puerta de la Facultad, por parte de una mujer que les gritó que las había visto en la TV y que las iba a hacer violar.
María Fernanda pertenece a la presidencia del Centro de Estudiantes de Psicología y es militante del Partido Obrero. Durante la mañana del 31 de mayo estará junto a su abogada Claudia Ferrero de APEL radicando la denuncia.
"Estamos muy preocupados por el nivel de impunidad con el cual se manejan en la zona. Esto se está tornando sumamente grave, ya que para llamar a María Fernanda a la casa, muy lejos del lugar de la denuncia, significa que la han seguido. Hacemos responsables al jefe de gobierno Mauricio Macri y a la Ministra de Seguridad Nilda Garré por la integridad física de nuestra compañera y de todos los estudiantes que están movilizados denunciando. Como ocurre en la zona de Liniers, cuando los vecinos y estudiantes comienzan a denunciar, las bandas amparadas por la propia policía comienzan a amedrentar para que se abandonen las denuncias", expresó Lipcovich.
"Tal como se estableció entre los estudiantes del IUNA y de la Facultad de Psicología, el 31 de mayo a las 17 hs. marcharemos desde Sanchez de Loria y Rivadavia hasta la comisaría 8va para denunciar que Once es una zona liberada para el delito organizado." señaló el presidente de la Fuba.
Para comunicarse:
Alejandro Lipcovich 15 5 424 3442
Claudia Ferrero (abogada) 15 5 604 5905

RELIGIOSOS QUE APOYAN LA DESPENALIZACION DEL ABORTO

Credos con otra mirada
Representantes de distintas iglesias y comunidades expresaron ayer su apoyo a la legalización y despenalización del aborto, en una conferencia de prensa, en el marco de las actividades por el Día Mundial por la Salud de la Mujer que se celebró el sábado pasado. Los religiosos se mostraron a favor de la ley de interrupción voluntaria del embarazo, con el propósito de sacar la problemática de la “clandestinidad”, ya que los abortos en condiciones no seguras son la principal causa de mortalidad materna. Este debate llegó al Congreso por iniciativa del Colectivo de Mujeres Juana Azurduy y la diputada Cecilia Merchán, quien adelantó que para mediados de junio está prevista una nueva audiencia pública para discutir el tema, en la Comisión de Legislación Penal de la Cámara de Diputados.
Bajo la consigna “la salud de las mujeres no es pecado ni delito”, los religiosos expusieron la postura de sus iglesias y comunidades acerca de la interrupción voluntaria del embarazo. Lisandro Orlov, representante de la Iglesia Evangélica Luterana Unida, manifestó que “es necesario sacar el tema del aborto del Código Penal y ponerlo en perspectiva de derechos humanos, de Evangelio y respeto por las personas”. El pastor señaló que la normativa prohibicionista llevó el tema a la “clandestinidad”, pero hay que hablar con “honestidad”: “No es un problema de otros, es de nuestras iglesias. Nuestro silencio significaría complicidad y muerte”, subrayó Orlov.
Una bandera colorida con la frase “Sí a la ley” fue el telón de fondo de la discusión de la que también participó el presbítero de la comunidad católica Guillermo “Quito” Mariani, quien rechazó la penalización del aborto, porque “clandestiniza y no da ninguna solución”. Además, hizo hincapié en el “autoritarismo” en la Iglesia, que no quiere llevar adelante la discusión. “La posición de no dar el debate ignora los derechos de la sociedad civil a la discusión”, dijo el sacerdote que renunció a su actividad pastoral en rechazo a la cúpula eclesiástica.
Por su parte, el rabino Daniel Goldman, de la comunidad Bet El, consideró que es necesario renovar la discusión y “no dejarse avasallar por el poder hegemónico que determina cómo debe ser la vida desde el punto de vista doctrinario y no desde la realidad de la vida misma”.
En el encuentro, la pastora Mariel Pons, de la Iglesia Metodista Argentina, leyó una carta pastoral del obispo Frank De Nully Brown, en la que se hace hincapié en que el aborto es un “problema social”. “Esconder nuestras prácticas culturales de abortos clandestinos no ayuda a enfrentarlas y a tomar decisiones inspirada en la libertad y la dignidad de las personas”, señaló. Por su parte, Malena Nisman, coordinadora del Colectivo de Mujeres Juana Azurduy, señaló que el evento buscó “incorporar miradas desde varios sectores y darle visibilidad al consenso social que tiene el debate”.
“Es importante dar de baja un debate falso que dice que por un lado están los que promovemos el aborto y por otro las iglesias. Hoy demostramos que no es así”, remarcó Merchán al cierre del encuentro, al que asistieron los diputados Ariel Basteiro y María Luisa Storani. La legisladora de Libres del Sur enfatizó que buscarán un avance en el Congreso. “Creo que si todos los partidos dieran libertad de conciencia, ganamos”, expresó, en diálogo con Página/12.
Informe: Soledad Arréguez Manozzo.

Murió Juan Carlos Chébez, el último naturalista de la Argentina


Desde la Fundación Vida Silvestre y la Administración de Parques Nacionales, el conservacionista de 48 años bregó, por la defensa de los ambientes naturales del país. Prolífico escritor y dedicado maestro formó a toda una generación.
 
La palabra naturalista nos evoca a una época romántica, más bien victoriana, donde el hombre salía a recorrer la naturaleza, tanto para descubrir sus riquezas y explorar su posible explotación, como para satisfacer su curiosidad científica e intentar comprender el sentido de la vida sobre la tierra. Para considerarse naturalista es necesario ser asistemático, básicamente autodidacta y sobre todo combinar equilibradamente en las producciones intelectuales el corazón con la cabeza. El paradigma del naturalista universal es Charles Darwin, más conocido por su libro sobre la evolución de las especies que por sus escritos sobre orquídeas o corales que, sin duda, lo inspiraron para llegar a elaborar su teoría más famosa.
A mediados de 1900 es que comienza a notarse que parte de la promocionada “cadena ecológica” difundida en los manuales de escuela comenzaba a perder eslabones. Eso motiva al Perito Moreno a donar los primeros terrenos del Parque Nacional Nahuel Huapi e impulsar así la creación del segundo sistema de parques nacionales del mundo, luego del de los Estados Unidos. La reducción en un 80% de la selva misionera, la posible extinción de muchas especies como el yaguareté, el venado de las pampas o la ballena franca en el sur, eran bien visibles para quienes recorrían el campo con la esperanza de encontrarse a estos animales y sólo vislumbraban la sombra de naturaleza que quedaba del pasado.
Así nace el conservacionista o ambientalista que tiene que sumar a la investigación vocacional de la naturaleza, muy cerca de lo científico, un trabajo de gestión, de divulgación y de defensa más centrado en despachos oficiales que en el campo, para tratar de defender el motivo de su estudio.  Ahí hubo que aprender a buscar argumentos técnicos, científicos, éticos, ecológicos, económicos, culturales y sociales para confrontarlos con visiones desmedidas, ambiciosas o ignorantes que intentan confundir “progreso” o “desarrollo” con “explotación “ o “expolio”.
Este momento, el del siglo XX, fue el que le tocó vivir a Juan Carlos Chébez. Nacido en 1963, apenas 13 años después de esa fecha genera en el colegio de Martínez donde asistía una organización ambientalista no gubernamental. Así nace ACNA (Asociación Conservación de la Naturaleza Argentina) y a partir de entonces Chébez no se detuvo más como vocero de Natura. Aprovechó hasta el servicio militar para solicitar al ejército que lo destinara a la Isla de los Estados, donde con apenas 18 años pudo hacer un relevamiento de su flora y fauna. Fue director en diversos cargos de la Fundación Vida Silvestre Argentina, donde despertó las vocaciones y la pasión de un grupo de adolescentes –como él– que hoy ocupan funciones en distintos organismos nacionales e internacionales. Es decir, fue un maestro.
Parte de ese liderazgo lo fue gestando también tomando el modelo de sus referentes de la vida; entre otros, captó el carisma de Luis Landriscina o la coherencia de Atahualpa Yupanqui. De ellos aprendió que si bien el hombre divide a las ciencias para comprenderlas, la realidad no está parcializada. El hombre es tierra que anda, diría Yupanqui. Y esa tierra y ese hombre son los mismos que defendía Chébez.
Folklore, hombre, música, ciencia, mito, leyenda y paisaje estaban unidos para defender a la naturaleza. Uno de sus 30 libros publicados, Los que se van: fauna argentina amenazada, es un buen resumen de estos conceptos. A pesar de su juventud –tenía apenas 22 años cuando ya cubría cargos directivos– compartía correspondencia y visiones técnicas con los científicos más destacados de la Argentina. Algunos de ellos al morir le legaron sus enormes  bibliotecas. Mientras tanto Juan Carlos también ocupaba cargos en el Ministerio de Ecología de Misiones, y desde allí junto al médico Luis Rolón impulsa la implementación de un “Corredor Verde” de áreas protegidas, que sería uno de los últimos intentos por salvar lo que queda del espíritu de la selva, cercada por represas y cultivos de pinos para hacer papel prensa. Hacia 1990, Chébez pareció  dimensionar la importancia de la función del Estado Nacional y entendió que desde ese lugar su trabajo  tendría  otra proyección. En la Administración de Parques Nacionales ocupó el cargo de director de Conservación, director de la Delegación noreste y luego fue asesor del Directorio. En el medio de tanta actividad seguía siendo un prolífico escritor y un incansable conferencista y nos legaba publicaciones fundamentales para comprender la importancia del patrimonio natural argentino.  Juan Carlos Chébez se fue para el silencio, como diría Yupanqui, el pasado 15 de mayo a la corta, brevísima edad de 48 años. Quizá el tiempo nos permita visualizarlo con más claridad pero sabemos que fue uno de los naturalistas y conservacionistas más importantes que tuvo este país y que seguramente pasarán décadas hasta que otro pueda sobresalir a este nivel. Fue el máximo creador de áreas protegidas de la Argentina, y le debemos muchos parques nacionales e incontables áreas provinciales, municipales y privadas a lo largo y ancho del territorio nacional. Una gestión final fue un informe técnico sobre La Fidelidad, la enorme estancia en la región chaqueña, aquella en la que Mempo Giardinelli le solicitó a la presidenta que creara durante su gestión un parque nacional chaqueño. Los que compartimos su vida y su pasión por defender la naturaleza, lo encontraremos cada vez que pisemos un parque nacional, cuando nazca una ley de protección ambiental o en el canto de los pájaros silvestres, esos que vuelan en libertad, confiando con inocencia que otro Chébez vuelva a la tierra para defenderlos.  <

lunes, 30 de mayo de 2011

PROHIBIDO OLVIDAR

¿DÓNDE ESTÁN?


Cerraron el destacamento donde mataron a Luciano arruga


Destacamento donde Luciano fue visto con vida por última vez

El cierre de un destacamento
El intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, se comprometió ante la familia del joven Luciano Arruga, desaparecido por policías bonaerenses, a cerrar el destacamento de Lomas del Mirador. El lugar será cedido a los familiares para actividades culturales.
Aunque, a más de dos años de su desaparición, no se sepa nada sobre Luciano Arruga, sus familiares y amigos obtuvieron una respuesta afirmativa que confirma todas sus sospechas respecto del rol protagónico de la policía en este caso: el intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, se comprometió a cerrar el destacamento policial de Lomas del Mirador y les cederá el inmueble para que abran un centro cultural y social. Esto ocurrió luego del encuentro que mantuvieron con el funcionario, el juez de la causa y la fiscalía, acompañados del Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel. “Ese destacamento siniestro se inauguró en 2008, al año desaparecen un chico, desaparecieron un cuerpo y se sucedieron más y más irregularidades para tapar eso –dijo Vanesa Orieta, hermana de Arruga, a Página/12–. Por lo tanto decimos que no tenía razón de existir, fue la base de operaciones de la comisaría 8ª y funcionaba mal como tal, así que esa promesa debía cumplirse.”

Orieta se refiere a que el intendente Espinoza les había prometido cerrarlo cuando hubiera algún procesado en la causa. En el encuentro que tuvieron el lunes pasado, del que también participó el presidente de la APDH (Asamblea Permanente por los Derechos Humanos) de La Matanza, Pablo Pimentel, los abogados de la familia explicaron que se abrió una causa paralela a la que investiga la desaparición de Luciano. “Fueron los mismos testimonios que involucran a policías bonaerenses en graves hechos de violencia, y todo conduce a lo que venimos denunciando: que la policía tuvo que ver con la desaparición de mi hermano”, dijo Orieta. Les dijeron al intendente que en ese expediente hay dos uniformados procesados, y que aún falta averiguar si los desplazaron o no de la fuerza. Ante esto, Espinoza dio su palabra de que cerrará el destacamento y abrirá en su lugar un centro cultural. “Dijo que seguirá manteniendo el alquiler de esa casa, y nuestra idea es crear un espacio de la memoria, y que podamos seguir con las actividades que estamos haciendo en donde vivía Luciano con su mamá”, comentó la joven. En enero, Orieta había relatado a este diario que en esa vivienda habían armado “un espacio de contención para que los chicos vayan a pintar, a escuchar música, a aprender algo que les cueste en la escuela”. Y destacó que lo hacían como un homenaje a Luciano y para el barrio 12 de Octubre, “para que no vuelvan a aparecer grupos de policías cooptando pibes para mandarlos a robar, para que la gente empiece a participar, para decirles a los padres que hay que hacer algo porque lo que le pasó a Luciano les puede pasar a sus hijos”.
Luciano Arruga fue visto por última vez moribundo en el piso de ese destacamento de Lomas del Mirador. Hace poco más de dos años, cuando su hermana salió a reclamar por su desaparición, recordaba que el destacamento había nacido al calor de los reclamos de algunos vecinos por “mano dura” y mayor presencia policial, fogoneados por la agrupación Vecinos Alerta por Lomas del Mirador (Valomi), que se movilizó por los resonantes casos del asesinato del florista de Susana Giménez y del entrenador de Guillermo Cóppola. Según los familiares de Luciano, los miembros de esa agrupación tenían una estrecha y familiar relación con los policías del destacamento que está a punto de ser desmantelado. Allí estuvo Luciano Arruga en dos oportunidades: el 22 de septiembre de 2008, cuando lo golpearon ante la vista de su hermana y su mamá, y el 31 de enero de 2009, cuando desapareció. Dos testigos aseguran haberlo visto moribundo tirado en el piso. Y según el libro de actas, esa noche había ocho policías de guardia.
El mismo día que el intendente Espinoza renovó su promesa, habían tenido un encuentro con la fiscal Celia Cejas, del que no participó la fiscal general Patricia Ochoa. “Le pedimos acelerar tiempos de investigación, al menos intentar desplazar a los ocho policías que aún están en funciones; nos parece tremendo que a más de dos años sigan como testigos en la causa”, dijo la hermana de Luciano. También se reunieron con el juez de la causa, Gustavo Banco, a quien le insistieron con que “asuma el compromiso de tomar las decisiones que tenga que tomar en la causa, teniendo en cuenta las pruebas que hay”. Según Orieta, viene manteniendo diferencias con el magistrado respecto de la importancia de las pruebas del expediente, en especial los testimonios de los detenidos de la comisaría 8ª y el peritaje con perros que confirmó que Luciano pasó por el destacamento. “Siempre fuimos atendidos de manera más dura, pero con la presencia de Alfredo (Pérez Esquivel) hubo un clima más relajado, algún intercambio de ideas”, comentó. Página/12 le preguntó cuáles fueron las respuestas de los funcionarios judiciales sobre la falta de resultados en la investigación. “Tienen una forma muy jurídica de dar respuestas y manejan tiempos que no tienen nada que ver con una causa en la que hay un desaparecido, tiempos larguísimos. La fiscal dice que cuando agarró la causa, investigó a los policías; pero antes otra fiscal la durmió durante 45 días. Pasó demasiado tiempo, recién ahora se están haciendo pericias importantes, no sólo porque faltó decisión, a nosotros también nos faltaban recursos”, respondió.
Hace unas semanas, los familiares y amigos de Arruga volvieron a denunciar que siguen recibiendo amenazas. “Mientras la causa principal siga siendo por ‘averiguación de paradero’, como si Luciano estuviera vivo, y los policías sospechados sigan en funciones, nosotros debemos soportar las amenazas, porque esas personas sienten que tienen la libertad de amedrentar”, se lamentó Vanesa Orieta.
http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-169101-2011-05-30.html

domingo, 29 de mayo de 2011

Crónica del Cordobazo por Rodolfo Walsh

Nuestras clases dominantes han procurado siempre que los trabajadores no tengan historia, no tengan doctrina, no tengan héroes ni mártires. Cada lucha debe empezar de nuevo, separada de las luchas anteriores.
La experiencia colectiva se pierde, las lecciones se olvidan.
Trabajadores metalúrgicos, del transporte y otros gremios declaran paros para los días 15 y 16 de mayo, en razón de las quitas zonales y el no reconocimiento de la antigüedad por transferencias de empresas. 
Los obreros mecánicos realizaban una asamblea y fueron reprimidos, defienden sus derechos en una verdadera batalla campal en el centro de la ciudad el 14 de mayo. Los atropellos, la opresión, el desconocimiento de un sinnúmero de derechos, la vergüenza de todos los actos de gobierno, los problemas del estudiantado y los centros vecinales se suman. Se paraliza totalmente la ciudad el 16 de mayo. Nadie trabaja. Todos protestan. El gobierno reprime. En Corrientes, es asesinado el estudiante Juan José Cabral.
Se dispone el cierre de la Universidad. Todas las organizaciones estudiantiles protestan. Se preparan actos y manifestaciones. Se trabaja en común acuerdo con la CGT. El día 18 es asesinado en Rosario, el estudiante Adolfo Ramón Bello. Se realiza con estudiantes, obreros y sacerdotes tercermundistas una marcha de silencio en homenaje a los caídos.
El 23 de mayo es ocupado el Barrio Clínicas por los estudiantes y son apoyados por el resto del movimiento estudiantil. El 26 de mayo el movimiento obrero de Córdoba resuelve un paro general de las actividades de 37 horas a partir de las 11 horas, para el 29 de mayo, con abandono de trabajo y concentraciones públicas de protesta. Los estudiantes adhieren en todo a las resoluciones de la CGT. Los estudiantes organizan y los obreros también. Millares y millares de volantes reclamando la vigencia de los derechos conculcados inundan la ciudad los días previos.
El 29 de mayo amanece tenso. Los trabajadores de Luz y Fuerza son atacados con bombas de gases a la altura de Rioja y General Paz. Una vez más la represión está en marcha.
Las columnas de los trabajadores de las fábricas automotrices llegan a la ciudad y son atacados. El comercio cierra sus puertas y la gente inunda las calles. Corre la noticia de la muerte de Máximo Mena, obrero mecánico. Se produce un estallido popular, la rebeldía contra tanta injusticia, contra los asesinatos, contra los atropellos. La policía retrocede. Nadie controla la situación. Es el pueblo. Son las bases sindicales y estudiantes que luchan enardecidas. El apoyo total de la población. Es la toma de conciencia contra tantas prohibiciones. Nada de tutelas ni usurpadores del poder, ni de cómplices participacionistas.
El saldo de la batalla de Córdoba, “El Cordobazo”, es trágico. Decenas de muertos, cientos de heridos. Pero la dignidad y el coraje de un pueblo florecen y marcan una página histórica argentina y latinoamericana que no se borrará jamás. En medio de esa lucha por la justicia, la libertad y el imperio de la voluntad del pueblo, sepamos unirnos para construir una sociedad más justa, donde el hombre no sea lobo del hombre, sino su hermano.

Extraído del Periódico de la CGT de los Argentinos.

A 42 años del "Cordobazo"

Hoy se cumple un nuevo aniversario, el 42º, del "Cordobazo", que marcó el comienzo del fin de la tristemente célebre (y mentirosa) "Revolución Argentina", en realidad, una contrarrevolución preventiva que intentó instaurar en la Argentina un régimen fascista. Fue barrida por la historia, y los militares sufrieron una espectacular derrota en su proyecto político y social. La nota del periodista Jorge Luis Ubertalli, autor del muy documentado y estremecedor libro El enemigo rojo. La represión al comunismo en la Argentina (Buenos Aires: Acercándonos Ediciones, 2010)  hace un sugerente racconto de lo ocurrido en esas jornadas y el marco contextual en el cual se produjo aquél heroico levantamiento de la clase obrera cordobesa.



 ¡Abajo la Dictadura¡-¡ Córdoba va!    

Diagonales (La Plata),  27 deMayo del 2011
                                                        
                                              Por Jorge Luis Ubertalli                                                  


El 29 de junio de 1966, el general Juan Carlos Onganía, en el nombre de las Fuerzas Armadas y acompañado de un variopinto espectro de organizaciones fascistas, derrocó al gobierno del Doctor Arturo Illia, elegido en 1964, y se instituyó como el mandamás de un proceso dictatorial tristemente conocido con el nombre de “Revolución Argentina”. Auspiciado por legiones del catolicismo integrista como el Ateneo de la República, la Logia de los Coroneles, los Cursillistas y los Cooperadores Parroquiales del Cristo Rey- estos últimos vinculados a las revistas Verbo y La Ciudad Católica y a la Organización del Ejército Secreto(OAS) de la Francia colonialista y Vichista-, entre otros, Onganía intentó articular un Estado corporativo similar al que su antecesor en el golpismo, general José Félix Uriburu, había querido imponer a partir del 6 de septiembre de 1930. “Nacionalista” en su fascismo a la violeta y “liberal” en lo económico- su ministro de Economía, Adalbert Krieger Vasena, ex piloto de la Real Fuerza Aérea británica durante la segunda guerra y ciudadano norteamericano, congeló salarios,  modificó la Ley de indemnizaciones por despidos,  aumentó la edad de los trabajadores que aspiraban a jubilarse y promovió el desempleo a través de la desindustrialización, entre otras cosas-  el general “ La Morsa”, tal como se lo conoció vulgarmente, reprimió huelgas y manifestaciones populares,  liquidó a los partidos políticos, prohibió representaciones gremiales- salvo las que le siguieron el derrotero, como los Participacionistas y Vandoristas-, apaleó a estudiantes y profesores en el marco de la intervención a las universidades, entre ellas la Universidad de Buenos Aires, llevada a cabo el 28 de julio de 1966 durante la jornada represiva de “La Noche de los Bastones Largos” , y se declaró exponente- cuando no!- del “occidentalismo cristiano” en su eterna lucha contra el “comunismo”. Un año después de asumido y de la mano del falangista ministro del Interior Guillermo Borda, promulgó la ley 17.401 o de Represión al Comunismo, mediante la cual se expulsó de sus trabajos y se detuvo a cientos de trabajadores, estudiantes, profesores, científicos y demás acusados por la SIDE en forma “secreta” de profesar esa ideología, y la ley 18019/68, que censuró filmes, espectáculos teatrales, publicaciones y hasta óperas como “Bomarzo”, de Miguel Mujica Lainez y música de Alberto Ginastera. 

Asesinatos, ¡march!

Luego de la intervención de las universidades del país por parte de las hordas policiales de Onganía y los uniformados, los estudiantes reaccionaron. El 7 de septiembre de 1966, la Federación Universitaria de Córdoba (FUC) llamó a una concentración para protestar contra la intervención de los claustros. Impedida por la policía, que corrió a balazos y gases a los estudiantes, la cita culminó con la muerte del universitario Santiago Pampillón, quien fue ultimado por tres disparos en la cabeza. La misma suerte que Pampillón, símbolo de la resistencia estudiantil a la dictadura, corrió poco tiempo más tarde una mujer mártir, hija de la clase obrera tucumana y madre de varios hijos, cuya muerte selló la unidad obrero-estudiantil la cual, en 1969, se constituiría en el emblema del Cordobazo. Ante la crisis de la industria del azúcar iniciada en Tucumán a inicios de los años 60, la dictadura avenida en 1966 decidió intervenir los ingenios azucareros tucumanos, ocupados desde 1965 por los trabajadores enrolados en la Federación Obrera de los Trabajadores de la Industria del Azúcar (FOTIA), de 40.000 afiliados, y cerrar otros cinco. Ante la medida, que dejó sin empleo a miles de productores de riquezas ajenas del sector obligándolos a migrar hacia donde fuese, la FOTIA decidió a fines del 66 llamar a un Plan de Lucha Nacional del Azúcar, que pivoteó sobre la instalación de ollas populares y concentraciones en las principales ciudades de la provincia. El 12 de enero de 1967, cuando se llevaba a cabo una marcha de los trabajadores  del ingenio Bella Vista que la policía reprimió a balazos, fue asesinada Hilda Guerrero de Molina, madre de cuatro hijos y militante encargada de organizar la olla popular en la ciudad sede del Ingenio. Su muerte, la de Pampillón, las detenciones indiscriminadas de militantes populares y trabajadores, enervaron el clima de tensión que se agudizó ante la traición de dirigentes sindicales como Rogelio Coria, José Alonso, Jerónimo Izetta y Augusto T. Vandor, entre otros, que, conciliando con el régimen, se abocaron a evitar el “desborde” de los trabajadores a sus conducciones corruptas y entreguistas. A fin de contrarrestar y combatir a los burócratas, el Congreso Normalizador de la CGT “Amado Olmos” llevado a cabo del 28 al 30 de marzo de 1968 decidió fundar la CGT de los Argentinos ( CGTA) que eligió al gráfico Raimundo Ongaro como su Secretario General. De la CGTA, que levantó los programas antiimperialistas y anticapitalistas de La Falda y Huerta Grande, forjados a inicios de los años 60, formaron parte inolvidables dirigentes sindicales, como Jorge Di Pascuale, Secretario General del Sindicato de Farmacia, miembro mas tarde de la Mesa Nacional de Peronismo de Base y secuestrado-desaparecido el 29 de diciembre de 1976, cuyos restos fueron hallados en el cementerio de Avellaneda en diciembre del 2009 y enterrados en la Chacarita. Y también Agustín Tosco, Secretario General del Gremio de Luz y Fuerza de Córdoba, quien junto a otros dirigentes fue partícipe activo en el  “El Cordobazo”, levantamiento popular del 29 de mayo de 1969 que tumbó a la dictadura de Onganía.

Córdoba se mueve en ese 29

Libertaria y rebelde, la clase obrera cordobesa, junto a los estudiantes se levantó contra el onganiato en el marco de una protesta generalizada en todo el país. A mediados del mes de mayo de 1969, los sindicatos de mecánicos (SMATA) y choferes (UTA), lanzaron paros en pos de sus reivindicaciones. El gobierno, mientras tanto, anuló el sábado inglés y otras conquistas sociales, lo que agudizó las tensiones. El miércoles 14 de mayo, el SMATA, dirigido por el entonces vandorista Elpidio Torres, convocó a una Asamblea en el Córdoba Sport Club, homólogo al Luna Park porteño, que a pesar de ser prohibida por la policía reunió a 2500 trabajadores, que a su término se trenzaron en lucha con los uniformados, con apoyo de los estudiantes.  Cinco días mas tarde, el gobierno del gobernador “corporativista” Carlos Caballero, quien había intentado crear los Consejos Asesores participacionistas,  cerró la Universidad de Córdoba “por el clima actual de agitación”, plasmado en las Jornadas de Agitación y Lucha lanzadas por el movimiento estudiantil, quien también tomaba como banderas a los estudiantes universitarios Cabral  y Bello, asesinados en Corrientes y Rosario en esos días por la represión dictatorial. Una marcha universitaria fue reprimida por la policía, en la Iglesia del Pilar se realizó una misa de homenaje al estudiante Santiago Pampillón, citado líneas mas arriba, siendo también reprimidos los asistentes por los uniformados. Sin embargo, los universitarios de la Universidad Católica entraron en escena, solidarizándose con sus compañeros de lucha. En tanto, se preparaba el paro activo de 36 horas, organizado por Elpidio Torres, vandorista, que debió ceder a la presión de sus bases mecánicas; Atilio López, secretario general de la UTA –Córdoba, quien en 1973 fuera elegido vicegobernador de la provincia y más tarde asesinado por la banda parapolicial Triple A, y Agustín “El Gringo” Tosco, secretario general del gremio de Luz y Fuerza de Córdoba, símbolo de la lucha sindical y política anticapitalista y antiimperialista de la etapa y aún de la actualidad, muerto en la clandestinidad de una septicemia en 1975. Una vez elaborado un documento redactado en conjunto, y que fue llevado por Torres al SMATA y por Tosco al local de la CGT de los Argentinos, se inició el día 29 de mayo el paro, que consistió en mantener circulando al transporte público, llevar a los trabajadores hasta sus lugares de trabajo para luego, a media mañana, abandonar las labores y marchar hacia el centro de la ciudad, para concentrarse luego en el local de la CGTA. Nutridas columnas de obreros de Materfer, Concord, Grandes Motores Diesel y Perkins comenzaron a marchar a la hora dispuesta por la ruta 9; también desde las fábricas Perdriel e Ilasa; desde la Central de la Empresa Provincial de Electricidad (EPEC); desde la planta de Santa Isabel, donde 5000 trabajadores romperían las vallas policiales con ayuda de los estudiantes de la Ciudad Universitaria, se marchó hacia el centro de la ciudad. Vecinos, obreros, estudiantes, todo el pueblo de Córdoba participó en la patriada. A las 12.30, luego de una batalla campal, las fuerzas populares lograron hacer retroceder a los policías en las cercanías de la Plaza Vélez Sarsfield. Cerca de allí, en Bulevard San Juan y Arturo Bas, caería asesinado el obrero mecánico Máximo Mena. La furia de los manifestantes, al conocerse la muerte de Mena, fue en aumento. Se levantaron barricadas en toda la ciudad, que fue ocupada por los trabajadores, estudiantes y pueblo en general, en tanto la policía, desbordada, se replegó hacia sus cuarteles. “Obreros y estudiantes, unidos y adelante” y “Abajo la dictadura” fueron las consignas de la hora. A la noche, el Ejército irrumpió con tanquetas y efectivos en las calles de la ciudad, allanó el local de la CGT de los Argentinos, detuvo a sus dirigentes y los procesó a través de un Consejo de Guerra. Las penas fueron de 10 años de cárcel para Jorge Canelles (construcción), 8 años para Agustín Tosco y 7 años para Elpidio Torres. La dictadura, para variar,  acusó al “comunismo internacional” de los hechos. Cientos de heridos y muertos fue el saldo de la represión, además de centenares de detenidos.

Enseñanzas

Las enseñanzas del Cordobazo se pueden resumir en tres, fundamentales y definitorias: -la unidad de los trabajadores, a pesar de sus diferencias ideológicas, en lo que hace a la defensa de sus derechos y conquistas de clase; - la unidad entre los trabajadores y los estudiantes, nervio y pensamiento en función de un objetivo común: la liberación nacional y social del país;- el desprecio al imperialismo y la dictadura del capital y sus sirvientes, así se disfracen de dirigentes obreros o de cualquier otra cosa.
El Cordobazo marcó un hito en relación con el movimiento obrero clasista en el país y su perspectiva de dirigir el Poder Popular, junto al resto de los sectores que hacen a la nación. No fue obra de ningún poder externo ni de maquinación maléfica alguna. Su ejemplo signó a una generación, que dio su vida durante los años de plomo para ver surgir una sociedad sin explotadores ni explotados.

Recuadro

Reglamentos

Dos días antes de producido el Cordobazo, el Ejército daba a conocer internamente el Reglamento RV-150-5, titulado “Instrucción para Operaciones de Seguridad”.  En este se instruía a las tropas como elementos de “ocupación” del propio territorio de la nación, cuando las circunstancias lo aconsejaran. El desde como emplear armas de fuego o blancas y agentes químicos, hasta como practicar allanamientos y llevar adelante procedimientos para “asegurar la libertad de trabajo” se hallan en los contenidos de este paper. En el item 4 del punto b, Uso de las Armas de Fuego, el Reglamento indica: “Cuando se deba abrir fuego, se indicará a la tropa tirar bajo, para que los disparos no sobrepasen las cabezas de los perturbadores y evitar así herir a personas que no forman parte de la turba. En tal sentido se emplearán las armas de tiro simple, dado la mayor dispersión de las armas automáticas”. En el punto 6 se sostiene: “Bajo ningún concepto se emplearán cartuchos de fogueo o disparos al aire, por cuanto pueden ser tomados como una demostración de debilidad, que puede envalentonar a los revoltosos”.
Revoltosos, turba y subversivos serán, para este manual de la represión, homólogos. Una huelga, en este caso, será un signo de subversión. Ocho años mas tarde, la dictadura de Videla, Agosti y Massera ampliaría hasta el hartazgo las perversiones de la “guerra interna” planteadas en este como en otros “Reglamentos”.
http://www.atilioboron.com/2011/05/29-5-2011-hoy-se-cumple-un-nuevo.html


Las películas sobre la dictadura

Memoria Abierta presenta un catálogo inédito que facilita el acceso a una gran cantidad de información hasta hoy dispersa.
Las plazas se llenaban. Las marchas eran multitudinarias. El estallido de la memoria empezaba a resonar. Se habían iniciado los juicios de Madrid. En la Argentina, recién se reabrían las causas por la sustracción de los chicos nacidos en cautiverio. El caso de “la Sardá por izquierda”, como llamaban los militares al lugar de la Esma donde hacían parir a las detenidas embarazadas, ahí donde cerraba el círculo de poder. Fue alrededor de 1996. Se cumplían 20 años del golpe y sobrevivientes de las cárceles y los campos de concentración, los activistas sindicales junto a los estudiantiles y los ex militantes se juntaban con un objetivo claro: investigar y documentar la historia compartida. Así surgió Memoria Abierta. “El catálogo de La Dictadura en el Cine es un proyecto que estuvo presente desde la creación de Memoria Abierta, hace diez años”, cuenta Patricia Tappatá de Valdez, la directora. Se trata de un catálogo online de películas sobre la última dictadura, el terrorismo de Estado y la transición democrática. Un trabajo de investigación inédito en la Argentina que documenta cómo el cine reflejó el pasado reciente del país. Se presentan más de 450 películas. En su mayoría, nacionales. Algunas circulaban comercialmente. Otras estaban perdidas. Algunas parecían imposibles de recuperar. El equipo fue comandado por los especialistas Marcela Visconti y Esteban Garelli. El proyecto se completa con el comité asesor integrado por Gonzalo Aguilar, Ana Amado, David Blaustein, Andrés Di Tella, Claudia Feld y Mariano Mestman.
Hay que tener en cuenta que la Argentina carecía hasta hace poco de políticas de preservación del patrimonio fílmico, siendo un país que produce cientos de películas por año. En septiembre del año pasado, la presidenta Cristina Fernández firmó el decreto que reglamenta la Ley 25.119, estableciendo así la creación de la Cinemateca y Archivo de la Imagen Nacional (Cinain). Un organismo autárquico dependiente de la Secretaría de Cultura de la Nación para la conservación y preservación de los materiales audiovisuales creados en el país. Organismos como Memoria Abierta se encuentran expectantes por la llegada de la Cinemateca Nacional anunciada recientemente. La Cinemateca es al cine lo que la Biblioteca Nacional a los libros. “Esperamos que pueda cumplir el objetivo de multiplicar las posibilidades de uso del cine como plataforma de transmisión, de pensamiento y de estudio de nuestra historia”, dice Tappatá de Valdez desde Memoria Abierta. En otros países como Francia y el Reino Unido existen archivos audiovisuales nacionales donde el material es parte integrante de una colección o fondo.
El catálogo La Dictadura en el Cine puede verse por internet. Contiene sinopsis, fichas técnicas e imágenes sobre ese centenar de películas producidas desde 1976 hasta el presente. Está organizado en base a tres grandes criterios para consultar el material: cronológico, alfabético y temático. Éste último, resalta en forma de nube al entrar en la página: Niños robados, La Iglesia, el compromiso social y la complicidades, A favor del régimen, Periodistas, medios de comunicación y censura, Lugares de represión, La dictadura en las aulas, entre otros. “Las líneas temáticas no fueron planteadas de antemano, sino que fueron surgiendo de los propios films. Cuando empezamos a mirar las películas notamos que había recurrencias y reiteraciones… fueron éstas las que dieron consistencia a los distintos tópicos propuestos”, explica Esteban Garelli, del equipo de desarrollo del proyecto. Para realizarlo, se llevó a cabo una investigación exhaustiva, a partir de la cual se relevó y sistematizó la información sobre el centenar de películas de géneros diversos para que la información que refiere a la dictadura militar argentina –sus acciones y su relación con las familias, los grupos sociales y la sociedad en su conjunto– sea accesible y esté disponible para todos y todas. Para promover una memoria social que incida en la cultura política del país, contribuyendo así a la construcción de la identidad y la consolidación de la democracia. Insistimos. No fue un trabajo fácil.
Los grandes hallazgos. Desde Memoria Abierta señalan la importancia de la recuperación de dos películas en particular. Friethens murar (Murallas de la libertad, Marianne Ahrne, 1978), una película sueca que cuenta la historia de un joven actor argentino que se exilia en Suecia, escapando de la dictadura en el país que está despareciendo a sus amigos. “Esta película nunca se vio en nuestro país. Sabíamos de su existencia porque en el año 1979 produjo un escándalo en el Festival de cine de Moscú, cuando la delegación argentina que había viajado a la Unión Soviética –conformada por el titular del Instituto de Cine de entonces y el director y los actores de El poder de las tinieblas, Mario Sábato, Leonor Benedetto y Gerardo Romano– la consideró agraviante para la imagen de la Argentina e intercedió para sacarla del festival. Leímos esto en el anuario de cine argentino de 1979 de Jorge Abel Martín y empezamos a buscarla. Nos contactamos con la directora y el Instituto de Cine Sueco, y como traer una copia en fílmico era muy costoso, acordamos que nos enviaran un DVD en bastante mala calidad, pero que nos permitió verla, algo que había sido imposible durante más de treinta años en nuestro país”, relata Marcela Visconti.
El otro gran hallazgo se llama “Estoy herido”, ¡ataque!, una ficción de propaganda que exalta el accionar de las Fuerzas Armadas, mostrando su versión sobre un hecho ocurrido en febrero de 1975, durante el llamado Operativo Independencia, en la provincia de Tucumán. “En las pocas referencias que existían sobre este cortometraje se decía que había sido visto en televisión en los primeros años de la dictadura, la fecha de realización se supone que es 1977. El material se consideraba perdido y fue inaccesible durante todos estos años. En el 2001, se pasó un fragmento en el programa Punto doc y luego ese mismo fragmento se repitió en la película Gaviotas blindadas del grupo Mascaró. Luego de meses de gestiones, mails y llamados, finalmente conseguimos una copia del material en DVD”, detalla Garelli, el otro integrante del equipo de desarrollo. Ambos materiales como el resto están disponibles en Memoria Abierta para quien quiera verlo.
De lo alegórico a lo documental. Una de las líneas temáticas del catálogo refiere a las “Alusiones”. Son muchas las películas agrupadas en dicha sección. De la misma manera que Honoré de Balzac narraba intensos amoríos o debacles financieras de personas individuales para radiografiar la sociedad de su tiempo, en los años de la dictadura y en la transición democrática de los ’80, los especialistas señalan que el recurso de la alegoría es predominante: “Hay un modo de contar lo que nos pasa como sociedad a partir de acontecimientos personales. En esos años el documental estaba relegado… Durante los ’70, se realizaron algunas películas documentales que denunciaban lo que estaba sucediendo en el país… fueron hechas en el exterior por argentinos exiliados”, dice Garelli. Es el caso de Resistir, realizada en Francia en 1978 por Jorge Cedrón bajo el seudónimo de Julián Calinki. Otra película que destacan desde Memoria Abierta es Juan como si nada hubiera sucedido (1987), una película de Carlos Echeverría sobre el único desaparecido de la ciudad de Bariloche. Garelli y Visconti explican: “Es una película precursora en muchos aspectos –el recurso a un alter ego del director, la pantalla de TV dentro del cuadro fílmico, el relato ensayístico y reflexivo a cargo de una voz relatora– que van a ser retomados más tarde por jóvenes directores. Ya avanzados los ’90, comienza una verdadera renovación temática, con propuestas como la de Andrés Di Tella, Montoneros, una historia, y la de David Blaustein, Cazadores de utopías, que recuperan y ponen en escena la militancia setentista. Y también aparecen los hijos de los desaparecidos con sus demandas y cuestionamientos, abriendo nuevos interrogantes”.
La política de archivo en el país. “La situación de los archivos cinematográficos no escapa de la situación de los archivos argentinos en general. En el caso del cine, el Incaa realiza un importantísimo trabajo para fomentar la producción. Con las salas Incaa ha logrado también reforzar la exhibición logrando que el cine argentino llegue al público de todo el país pero una vez que se producían y se exhibía, no había ninguna política de conservación de ese material. Por otro lado, el Museo del Cine se encuentra abandonado completamente por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Nunca tuvo un lugar fijo, el material (no sólo películas, también material de prensa, afiche, guiones, vestuarios) está en peligro soportando malas condiciones de preservación y varias mudanzas de edificios. En un país con una riquísima producción y cultura cinematográfica, si no fuera por el esfuerzo de coleccionistas privados, la memoria del cine argentino estaría totalmente perdida. Esperamos, como todos los que nos interesa el tema, que la creación de la Cinain encare este problema y empiece a revertir la situación de nuestro patrimonio fílmico”, explican Visconti y Garelli.
–¿Qué se puede decir de la producción de cine más reciente?
–En los últimos años se vienen haciendo muchas películas vinculadas con los años ’70. En el 2010, hubo alrededor de 30 estrenos, tanto ficciones como documentales. Es un número muy alto, revelador, que da cuenta de que es necesario seguir pensando lo que nos pasó y nos pasa, y que el cine es una de las formas que tenemos para hacerlo.
• VERA JARACH: “HAY QUE TRABAJAR PARA QUE LAS HISTORIAS NO SE REPITAN”
"Soy una italiana judía de 83 años.” Así empieza a presentarse Vera para después desmenuzar toda su historia de un tirón. Periodista y escritora. Mamá de Franca Jarach, desaparecida el 25 de junio de 1976. Integrante de las Madres de Plaza de Mayo - Línea Fundadora, también forma parte de la Fundación Memoria Histórica y Social Argentina y de Memoria Abierta. Publicó el libro Los chicos del exilio. Participó en varias películas que hablan sobre la dictadura militar argentina, como por ejemplo Dossier Argentina y Nosotras que todavía estamos vivas, ambas integrantes del catálogo La Dictadura en el Cine de Memoria Abierta. Ella estaba esperando la creación del mismo hace mucho tiempo . Vive en la Argentina desde los once años. Los cumplió en el barco. Con ustedes, Vera Jarach: “Hay que trabajar para que las historias no se repitan. Está demostrado que las historias no serán nunca iguales, pero las historias sí se repiten, en mi vida hay dos historias que lo demuestran. Mi abuelo, que se quedó en Italia y no quiso venir acá, fue deportado a Auschwitz. No hay tumba, no hay cuerpo, no hay nada. Muchos años después, otro tiempo, otro país, a mi hija le pasó lo mismo. La secuestraron en junio del ’76. Hace unos años nos enteramos que estuvo en la Esma. No hay tumba. Vuelos de la muerte”, cuenta Jarach quien remarca la importancia que tiene el arte para “hacer una memoria para nuestro futuro”. La película sobre la dictadura con la que más se identificó fue la argentina Kamchatka. En documental, recomienda Nosotras que todavía estamos vivas, en donde es protagonista junto con otras tres mujeres italianas que fueron testigos del Juicio Esma en Roma. “Soy optimista. Verdad, justicia y memoria. Presente, ahora y siempre”. Jarach sonríe. Tiene la mirada sabia.
La Dictadura en el Cine se presentará el jueves 2 de junio a las 19 hs en el Auditorio del Malba. Participarán Ricardo Piglia, Lita Stantic y Gonzalo Aguilar. Entrada libre y gratuita. Av. Figueroa Alcorta 3415. Catálogo disponible en: www.memoriaabierta.org.ar/ladictaduraenelcine

1969-2011 a 42 años del Cordobazo





sábado, 28 de mayo de 2011

Chris Jordan, fotógrafo de la basura humana y más...

Una bloguera amiga subió un post con las fotografías de este artista que invita a la reflexión y a tomar consciencia y a mi también me diron ganas de sumarme también.
Esta es una pequeña muestra de lo que hace:







¿Qué les parece?

TRAS EL PROCESAMIENTO DE LOS DUEÑOS DE TARINGA

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Matias Botbol, uno de los dueños de Taringa
Los derechos en debate
Uno de los hermanos que manejan el popular sitio expuso sus argumentos en una clase universitaria. La propuesta de despenalizar el hecho de compartir contenidos en Internet.

“¿Cuántos de ustedes han subido o bajado material de Taringa!?” Unas 150 personas levantaron la mano; eran todas las presentes en el aula de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, donde comenzaba un debate sobre derechos de autor, penalización de prácticas informáticas, cultura libre y circulación de bienes culturales en Internet. “Todos los días infringimos la ley porque no está acorde con nuestro tiempo tecnológico”, evaluó la docente y especialista en Comunicación y Nuevas Tecnologías Beatriz Busaniche, titular de la cátedra organizadora del encuentro que contaba con la presencia estelarísima de Matías Botbol, dueño, junto con su hermano Hernán, del sitio web cuyo funcionamiento les valió ser procesados por la Justicia penal como “partícipes necesarios” del delito de violación de la propiedad intelectual. El caso, que fue reactivado por decisión de la Cámara Nacional de Apelaciones, llevó también ante el auditorio al matemático Enrique Chaparro y a Glenn Postolski, director de la Carrera de Ciencias de la Comunicación, que avanzaría un poco más sobre el terreno al definir que “aquí se trata de uno de los desafíos clásicos y del futuro: cuáles derechos deben prevalecer”. En todo caso, advirtió, “el avance tecnológico no se detiene por la vía judicial”.
Se trataba de abordar el intento de criminalización de una práctica omnipresente, en ocasiones hasta desterritorializada (las webs que alojan un material pueden hallarse en países donde compartirlo esté permitido) y que apenas requiere alguien con ganas de compartir, alguien con curiosidad, alguien que disponga de un espacio donde contar que eso existe, y algún sitio donde alojarlo. Ese ingreso al ámbito académico de una actualidad judicial en progreso convirtió lo que era una clase de seminario en un foro de discusión con estudiantes y ajenos a la institución. Interés había: en el espacio que había previsto la Facultad para el debate no entraba un alfiler, y había quienes se amontonaban en la puerta para no perder detalle.
“Todos ustedes, que bajan o suben material a Taringa!, son partícipes necesarios: lo que hacen es infringir la Ley 11.723, en su artículo 72”, señaló Busaniche en referencia a la que consideró la Justicia para procesar a los hermanos Botbol. Ese artículo es el que establece que viola los derechos de propiedad intelectual “el que edite, venda o reproduzca por cualquier medio o instrumento, una obra inédita o publicada sin autorización de su autor o derechohabientes”, una aclaración que habilita a las editoriales y discográficas a reclamar por la circulación de los contenidos. “Pero la ley nada dice sobre el fin de lucro, sólo se refiere a la reproducción. Y ese es el delito que cometemos todos. Si ustedes vinieron a esta Facultad, no tengo ni que recordarles que estudiaron con fotocopias.”
Busaniche recordó que “hace 10 años” en distintos lugares del mundo las grandes empresas hacen lobby para “intentar tipificar” como delito este modo de compartir materiales en Internet, “la herramienta de cultura más revolucionaria que hayamos conocido”. “No han logrado que dejemos de copiar porque es una práctica socialmente aceptable. Nadie cree realmente que robar un auto es lo mismo que bajar una canción.” En este momento, en que “hay muchas despenalizaciones dando vueltas”, agregó, “ésta debería ser una más”. “Por eso estamos pensando en organizar una campaña para la despenalización de este modo de compartir contenidos. Si no, están en juego la libertad de expresión, Internet como la conocemos”.
“Es una cuestión rodeada por actores muy poderosos de la industria nacional e internacional. Sitios como Taringa! en diez años de práctica ponen en tensión un modelo de negocios de hace un siglo” protegido por una ley de 1933, evaluó Postolski, para quien el procesamiento de los hermanos Botbol tiene un objetivo más ejemplificador que estrictamente punitivo. “Se trata de industrias con tal poder de incidencia y de lobby que cada vez que vence un derecho, logran una prórroga y vuelve a extenderse el plazo de reserva, y otra vez.” “Todos sabemos lo que nos cuesta publicar un libro, producir un documental y que después es preciso pensar en cómo distribuirlo. Por eso, en este cambio, también hay que pensar en lograr condiciones que permitan a los autores y creadores tener una vida digna y poder seguir produciendo”, señaló, para destacar que el debate no pareciera involucrar tanto a los autores como a los intermediarios con poder de lobby y presión reguladora. Sobre eso mismo, poco después, el matemático Chaparro sería sintético a rabiar: “lo reproducible es inagotable, pero quien tiene la vaca atada es reacio a soltarla... Y nosotros aspiramos a que se desate”.
“La gente comparte información que le resulta interesante” y hay quienes la buscan. “Es en base a esas necesidades no satisfechas de otra forma como funciona Taringa! Y para nosotros, verlo cada día es una novedad”, dijo a su turno Botbol, el expositor tan esperado que nada interrumpió su momento. Co-responsable del sitio con alrededor de 6 millones de visitas diarias y, hasta el momento de la rejudicialización, unos 20 mil usuarios registrados por primera vez cada día, definió a la web de posteos e intercambios mediados como “un mundo con vida propia” en el que él y su hermano desarrollan “aplicaciones para que los usuarios puedan compartir”. “¿Por qué Taringa! no da de baja todos los links de descarga? Porque no en todos los casos es ilegal”, explicó, antes de recordar el caso del usuario uruguayo que compartió un corto amateur hecho por él mismo: la recomendación circuló con dinámica viral; tuvo millones de reproducciones. “Terminó siendo top post del mes. Al flaco le mandaron mails de estudios cinematográficos de Los Angeles; viajó. Terminó firmando un contrato por cuarenta millones de dólares para hacer una película que todavía ni siquiera tiene guión. Si no hubiera podido compartirlo, no pasaba.” Por eso, dijo, “es injusto pensar que compartir es violar derechos de un tercero. Hay otro lado que no nos cuentan los diarios con esta noticia de nuestro procesamiento”.

28 de mayo. DÍA INTERNACIONAL DE ACCIÓN POR LA SALUD DE LAS MUJERES

La decisión de proclamar el 28 de Mayo, como día Internacional de Acción por la Salud de la Mujer” fue tomada en la reunión de integrantes de la Red Mundial de Mujeres por los Derechos Sexuales Reproductivos realizada al terminar el V encuentro Internacional sobre salud de la mujer, en Costa rica en Mayo de 1987. Desde entonces, se conmemora el Día Internacional de Acción por la Salud de la Mujer con el propósito de reafirmar el derecho a la salud como un derecho humano de las mujeres al que deben acceder sin restricciones o exclusiones de ningún tipo, y a través de todo su ciclo de vida.
Bajo la bandera de derechos reproductivos y sexuales, hay muchas cuestiones que se interrelacionan con el estatus de la mujer - y que
van en detrimento de su salud. Por ejemplo, las mujeres experimentan mayores riesgos de ser infectadas por el virus VIH en encuentros
sexuales que los hombres; las mujeres embarazadas son más susceptibles a ser víctimas de violencia doméstica; las mujeres tienden a pedir y recibir atención médica solo cuando están seriamente enfermas.
En los últimos años, el movimiento de mujeres ha demandado atención a problemas tales como:

· La violencia contra las mujeres
· La mortalidad y morbilidad materna
· El derecho al aborto y servicios correspondientes
· Las enfermedades de transmisión sexual
· El VIH-SIDA

El movimiento de mujeres identificó cuáles eran las necesidades de las mujeres . Se ha descubierto que, por ejemplo, las barreras geográficas (distancia al puesto de salud), culturales (por ejemplo, la percepción de que la menstruación es motivo de vergüenza y debe ser ocultada) y socio-económicas (discriminación por parte del personal de salud según casta, clase, preferencia sexual y pobreza) forman parte de los principales factores que influyen sobre el acceso de la mujer a la atención de salud. Y, son estos mismos factores, los que también limitan las posibilidades de la mujer de permanecer saludables. Por ejemplo, en algunos países, las mujeres son las últimas en comer en la casa y las que reciben la menor cantidad de comida; necesitan del permiso de sus esposos/parejas para usar anticonceptivos o abortar; son las últimas de la familia en buscar atención médica y, con frecuencia, no intervienen en las decisiones concernientes a asignaciones presupuestarias para la salud a nivel local o nacional.

El sida y la pobreza por Juan Gelman

Desde Nueva York
Es un muchacho alto, rubio, de saco y pantalón medio raídos, sandalias de plástico de playa. Parado en la vereda, se refriega los brazos contra el frío que baja de la medianoche de Manhattan. Está flaquísimo. Después sabré que ha perdido casi 20 kilos en los últimos meses. Tiene sida.
Se llama Paul y no es ya el adolescente impetuoso que hace tres años pasó a integrar el ejército de homeless (personas sin techo) que a toda hora recorre la ciudad, duerme al raso, en las líneas de subte de recorrido nocturno más largo o en algún hogar municipal. De este ejército, unos 20.000 son adolescentes. Como 1500 chicos de ese grupo de edad, Paul está infectado por el virus.
Los datos pertenecen a un minucioso estudio sobre el tema que se ha dado a conocer recientemente en Boston. Ignorante, tal vez, de que ya es estadística, Paul se decide. Cruza la calle hasta una camioneta de la Covenant House –organización privada de asistencia social de Manhattan– y acepta el vaso de chocolate caliente y el sandwich que le dan gratis. La camioneta arranca hacia otras calles, rastreando adolescentes sin techo. Paul come y bebe despacio. Ya no puede hacer lo que hizo alguna vez, cuando fue empujado a la calle, y lo que todavía harán quienes acaban de ingresar a esa vida a los 15 años y aún menos: prostituirse en night-clubs de categoría cada vez más baja, pasar la noche en un departamento o un hotel, tomar y comer algo quizás, conseguir algunos dólares para sobrevivir y drogarse mañana y eventualmente contraer la enfermedad.
Es obvio que la pobreza no origina sida, pero incide en su propagación. Eso sepulta las explicaciones sobre la extensión del mal que aquí –y en otras sociedades ricas, aunque no para todos– propone la mentalidad conservadora. El reaganista Pat Buchanan establece una relación explícita entre “el sida y la bancarrota moral” que aquejaría al país. El predicador Jerry Falwell diagnostica que “el sida es el juicio de Dios a una sociedad que no respeta Sus reglas”. Hace 25 siglos, Hipócrates dictaminaba que la causa de la peste bubónica era “la ira de los dioses”. La idea de las pestes como castigo moral es casi tan vieja como el mundo.
Negando la evidencia de que es una enfermedad que sobre todo se transmite heterosexualmente, el ultraconservador republicano Jesse Helms proclama que el sida está destinado en especial a los homosexuales de Occidente, que bien lo tienen merecido. Es una opinión más política de lo que parece. Como señala Susan Sontag, los voceros del “establishment” que más se empeñan en entintar los aspectos morales del sida “son aquellos cuyo principal discurso es la duda acerca de la voluntad estadounidense de mantener la política belicosa del país, sus gastos en armamentos, su firme anticomunismo, aquellos que en todas partes encuentran pruebas de la declinación de la autoridad política e imperial de los Estados Unidos”. Ese tipo de denuncia de “la peste gay”, agrega la escritora, forma parte de una acusación mucho más vasta contra “la blandura de Occidente, con su hedonismo, su música vulgar y sexy, su indulgencia con la droga, su vida familiar debilitada, que han socavado la voluntad de lucha contra el comunismo. El sida es tema favorito de quienes traducen su proyecto político en cuestiones de psicología de grupo, de autoestima y autoconfianza nacionales. Aunque esos especialistas en sentimientos feos insisten en que el sida es un castigo al sexo desviado, lo que los mueve no es sólo ni principalmente la homofobia (...) Hay toda una estrategia en pro de ‘la voluntad’ –hecha de intolerancia, paranoia y temor a la debilidad política– que usa al sida de pretexto”.
Lejos de esas especulaciones, Paul tirita de frío en una calle de Manhattan con el sida en el cuerpo. Como la mayoría de los muchachos de la calle, no le tiene miedo: es apenas otra mala noticia de una vida sin techo ni horizonte. Sabe que morirá dentro de poco, que no es Rock Hudson y que apenas será uno más de los miles de víctimas que el sida supo conseguir. Con suerte, sólo su edad quedará registrada en el sobrecogedor spot televisivo de prevención y lucha contra el sida que proyectan los canales. Bajo la voz del locutor, pasa lentamente la lista de las personas aniquiladas por el mal, su edad al fallecer –de 5 a 57 años– y al lado, pudor final, en vez del nombre, la palabra “anónimo”.
(Publicada el 27 de diciembre de 1988)

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