"Hasta ahora, los filósofos han tratado de comprender el mundo; de lo que se trata sin embargo, es de cambiarlo" Karl Marx

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lunes, 13 de julio de 2015

Rumbeando por Ahí Vamos de viaje!?

Hace ya más de dos años y medio que escribo en "Rumbeando por Ahí"

rumbeando por Ahí
Con la intención de darle rienda suelta a los sueños volví a viajar.  A hacer tantos viajes como me fuera posible.  Esos viajes me llevaron por diferentes rincones de Argentina y Bolivia y hoy, tiempo después de haber vuelto a las rutas como mochilero me preparo para ir más allá, viajar por más tiempo y con muy bajo presupuesto...

Lxs quiero invitar a seguirme, a sumarse al blog y compartir conmigo las experiencias que me depare el camino!!!! 

sábado, 27 de abril de 2013

Casa Museo Federico, en Iruya, Salta, Argentina


No podía ser de otro modo.  Iruya, tan particular como bella no podría escapar al linaje de “familias ilustres” como se suele decir de aquellas que han hecho grandes aportes a la construcción del lugar.
En el camino al encuentro del mítico pueblo salteño un cartel me anunciaba la existencia de un tal Federico, al que no le presté mayor atención entre tanta montaña, cerro y abras.
Ya me había instalado en el pueblo (vuelvo a recomendar el “Hospedaje Wichikú”), cuando salí a reconocer sus empinadas calles y una señora me entregó un volante publicitando “El Museo” que se encuentra frente a la plaza la Tablada.  El papelito que atesora mi diario de viaje me decía que allí podría encontrar todo tipo de alimentos, bebidas frías, buena onda (qué no es poco) y además invitaba a llevar la guitarra.  Qué más se puede pedir de un lugar!!!

Como decía, el volante hablaba del “Museo” pero no supe que realmente se trataba de un museo de verdad hasta que por casualidad una de las calles me entregó a la plaza la Tablada.

Frente a la plaza una casona, de corte antiguo, la Casa Museo Federico. 
La familia Federico convive con el pueblo desde 1650 conformando uno con el pueblo.

Revisemos el origen de los museos y la relación con la casa museo iruyense.
Como sabemos el museo es el templo que las musas visitaban y además recordemos que éstas son las diosas de la memoria; o sea que éstos espacios son el lugar por excelencia donde se preservarla, donde a través de diferentes objetos y documentos se conserva el testimonio de un tiempo no siempre lejano que ya pasó.

Atendido por sus propios dueños y acompañados por ese entonces por otra viajera (Noelia), que trabajaba allí por aquellos primeros días del 2013 no me podía ir de Iruya sin volver y sentarme en una de sus mesas.
Por casualidad lo mío fue ir a desayunar (excelente), pan casero con manteca y mermelada, acompañado con yogurt y cereales que podía repetir cuantas veces deseara.

Casa histórica

La casa-museo fue declarada “Patrimonio Arquitectónico de la Provincia de Salta”, gesto y/o actitud que habla muy bien de la provincia y si la tiene, su política conservacionista.

La casa-museo, dividida en cuatro habitaciones que se estiran una al lado de la otra y ¡CUIDADO!, sus puertas son muy bajitas y es común que nuestra cabezas den un fuerte golpe con la parte superior del marco.
En las diferentes habitaciones uno puede encontrarse una innumerable colección de fotografías de todo tiempo, una importante colección de llaves, que datan la más antigua de 1750, de las dependencias de ese lugar y otros de la familia (lo que nos da una magnitud del poderío económico de la Familia Federico); también uno se encontrará con una variada cantidad de objetos como muñecas, máquinas de coser, tocadiscos y demás antigüedades que sobrevivieron al paso del tiempo y fueron de uso familiar.

Terminá de leer este post AQUÍ

domingo, 10 de marzo de 2013

Siempre se vuelve con el Waira


No es casual, en mi viaje, en mi rumbear por ahí estoy convencido que todo se ha dado por algo y así fue que hace más de un mes, el veintinueve de diciembre del año pasado no sólo llegaba a Tilcara, sino al Waira, un hostel-camping precioso que me acogió rápidamente.
Decía que no es casual porque, qué significa Waira (viento-aire) y que me trajo hasta aquí sino el viento del camino que jugó conmigo como si yo fuera una veleta.  Porque ya lo he dicho otras veces, salí hacía el norte, pero este es  enorme y no sabía donde terminaría y el crupier de la ruleta viajera posó la bolilla en Tilcara y mansamente mi cuerpo cansado por dos días de viaje por la ruta 34 encontró reposo en el Waira (hostel-camping)

lunes, 4 de marzo de 2013

Tradicional chayada de los mojones en Maimará y alrededores de la Quebrada de Humahuaca (1° de enero de 2013)


Cuando comienza el año en la Quebrada de Humahuaca, se da inicio a un periodo de fiesta y alegría que se inicia con la “chayada de los mojones”.
El epicentro de esta celebración es el pequeño poblado de Maimará, que en quechua, no casualmente significa “El otro año”
Quienes quieran visitar Maimará lo pueden hacer en colectivo desde la ciudad de San Salvador de Jujuy, el tiempo de viaje es de aproximadamente dos horas. Desde Maimará a pueblos cercanos como Tilcara y Purmamarca que se puede recorrer con auto, colectivo, taxis, bicicleta y hasta caminando.
Desde Buenos Aires y las provincias del centro del país se llega por las Rutas Nacionales RN 9 y 34. Por la RN 9 el camino entre las ciudades de Salta e San Salvador de Jujuy es un bello camino de cornisa. Por la RN 34 es más directa y empalma con la Ruta Nacional N°66 hacia la ciudad de San Salvador.
Desde la región de Antofagasta en Chile se llega por el paso fronterizo de Jama – Ruta 52 hasta Purmamarca, donde sigue por la RN 9 más 16 kilómetros en dirección al norte.
De la Quebrada se puede seguir hasta Bolivia con conexiones por colectivo o por tren (en territorio boliviano desde Villazón - ciudad fronteriza con Argentina - hasta Uyuni y Oruro).

Si bien el centro del festejo es Maimará, también se celebra en otras localidades de la quebrada.

No dejes de conocer de que se trata esta celebración haciendo click aquí!!!

miércoles, 27 de febrero de 2013

La primera vez


La primera vez siempre es extraña…
Muchas veces me habían hablado de cómo era pero no me lo podía imaginar.  Me decían que dormirías con desconocidos y habría buena onda, que me gustaría pero no sé, uno pensaba tradicionalmente y eso de estar con desconocidos en un mismo dormitorio se me hacía raro.  Por suerte la primera vez fue con un amigo en Humahuaca, así que no fue tan duro.
Al día de hoy ya he tenido múltiples y variadas experiencias y debo confesar que me han gustado mucho y así fue que debuté en el mundillo de los hostel.

Se dice que el primer hostel lo creó Richar Schirrmann en Altena, Alemania, en el año 1912 y era exclusivo para jóvenes.
Se supone que son los jóvenes los que rumbean por ellos, pero en mi mínima experiencia he encontrado un sin número de “adultos” como yo, aunque es verdad que la mayoría ronda entre los 20 y 30 años.

Los y las invito a seguir experimentado conmigo haciendo CLICK AQUÍ!!!

martes, 26 de febrero de 2013

El primer paso en Bolivia


Bolivia es bella.  Así lo he ido viviendo, percibiendo desde aquel ocho de enero en que temprano en la mañana cruce un puente, un insulso puente como cualquier otro, pero este es el que dice que de un lado está La Quiaca, Argentina y un par de pasos más allá se encuentra Villazón y tras esa puerta toda Bolivia.
Recuerdo que estando parado allí, a metros de pasar al país vecino me recordé cada una de las ideas que uno se hace de una frontera.  No era la primera vez que abandonaba el país pero si era mi primera vez a pie.
Ya en el punto fronterizo, aun en Argentina, lo primero que llamó mi atención fue una inmensa caravana de hombres y mujeres con carros apoyados en ruedas de bicicleta que hacían fila y gritaban como bocinas apurando al de adelante cual un dominó que cae incesantemente.
Lo segundo que llamó también mi atención fue ver como argentinos y bolivianos, sin mochilas, sinónimo de que no eran turistas o mochileros según se prefiera, pasaban de un lado al otro como quien pasa de su barrio al barrio vecino en una misma ciudad.  Unos y otros según el lado a donde vivieren pasan al país vecino a aprovisionarse o a comprar mercadería para la reventa.
Cuando me hablaban de Bolivia, de la ciudad fronteriza de Villazón me hacían a la idea de que era como el famoso barrio de Once en Capital Federal, Argentina.  Lleno de mercados de todo tipo de productos “truchos”, falsos y con abundante mugre y desorden.  Yo en cambio no encontré eso.
Claro que inmediatamente que uno cruza el puente te recibe una avenida repleta de negocios de ropa, adornos y recuerdos, artículos electrónicos de todo tipo, casas de cambio que según su ubicación te ofrecen uno o dos centavos más que la otra al momento de cambiar y cuanto vendedor ambulante se les ocurra.  Personalmente encontré aquel inmenso bazar: atractivo, el sueño de los compradores compulsivos, pero no feo, en absoluto.  Tal vez, a la distancia de aquel martes ocho de enero, esa avenida era un recibimiento, una muestra de lo que me esperaba en Bolivia.  Un país muy distinto de lo que he conocido a través de cuanto libro de historia me ha llevado leer mi profesión.

Seguí conmigo dando los primeros pasos en Bolivia con un click aquí

lunes, 25 de febrero de 2013

La felicidad de viajar


¡Estoy feliz!  Sí, lo estoy. Y esto no es poco porque son pocas las cosas en la vida que me han dado tanta satisfacción como lo que estoy haciendo estos días: VIAJAR!!!
Hoy estoy en el día de los ñoquis de mi viaje.  Hace veintinueve días que salí de mi ciudad con la intención de viajar con el norte argentino y terminar en las sierras de Córdoba, pero como vengo sosteniendo un viaje, este viaje es una ruleta y manejada por un crupier invisible que va marcando el rumbo.  Así fue que terminé en Tilcara; Humahuaca; Iruya; San Isidro; Yavi; La Quiaca; si hablamos de Argentina y sin querer terminé en Bolivia entrando por Villazón; pasando a Tupiza; la increíble Potosí que me trasladó a todos los libros de historia que he leído sobre esa ciudad; “la ciudad blanca” como le llaman a Sucre me acogió maravillándome y desgraciadamente no puedo decir lo mismo de Cochabamba que me resultó muy sucia, digamos “moderna” pero que valía la pena conocer y juzgar por mí mismo.  Tras abandonar sin pena Cochabamba me recibió la inmensa La Paz, maravillosa ciudad que difícilmente uno acaba de conocer, y, El Alto, ciudad aparte dentro de la gran ciudad.  Pero por suerte no todo ha sido concreto y cemento.  El crupier me tenía preparado un destino que ni siquiera había soñado: hacer una caminata durante tres días por entre la montaña y valles para concluir en las puertas de la selva boliviana recorriendo un amino pre incaico, “El Camino del  Choro” donde pude conocer parte de la Bolivia profunda y recalar en la primera ciudad turística del país pluri nacional, Coroico y desde aquí llegar a Tocaña, pequeño poblado conocido por ser una población de afro descendientes, o sea, descendientes de aquellos esclavos traídos por la corona española para trabajar la tierra de las Yungas.

los y las invito a seguir compartiendo y disfrutando de algunas fotografías de esta "felicidad por viajar" aquí:

domingo, 24 de febrero de 2013

Camino de ida y vuelta a Iruya, en la provincia argentina de Salta


Iruya es un pueblo hermoso, pero más lo es el camino que hay que recorrer para llegar a ella.  Si me piden un calificativo: ¡MARAVILLOSO!
La verdad que no tenía idea de lo que me esperaba, cuando pregunté en la terminal de Humahuaca cuanto tardaríamos en llegar, me llamó la atención la respuesta.  Cómo se explicaría tanto tiempo para tan pocos kilómetros.
Cuando salimos y al cabo de avanzar unas cuadras por la mítica ciudad humahuaquense uno se topa con la ruta 9, que se extenderá hasta La Quiaca, marcando el paso firme y rápido hasta que el colectivo se detiene y comienza a avanzar sobre un camino de tierra y ripio que a medida que avanzábamos se hundía en la tierra. 
Efectivamente el camino se hunde internándose en las abras, o sea, la parte más baja entre dos cerros, para luego de unos kilómetros ascender sobre ellos.
Nada más que 47Kms. que como si fuera a propósito pareciere que se multiplican por diez porque el paso se hace lento como si la geografía del lugar quisiera que nadie se pierda detalle de su belleza.
Si cabe la recomendación, sugiero no dormir en el viaje, hacerlo temprano en la mañana para poder apreciar en su magnitud los colores y especialmente como las nubes miman con abrazos a los cerros.
Al camino de abras se le interponen una serie de cerros que entre caminos que serpentean hay que sortear y para maravillarse entran en escena el cerro “El Cóndor”  y el más imponente y bello para mí “El Morado” que da la sensación de que lo hubieran pintado con vino tinto.
La primera parada es en el pueblo de Iturbe, un pequeño caserío, al que en otra oportunidad en que rumbee por aquí me he de quedar un día al menos.  Al llegar uno estaciona en una vieja estación de ferrocarril, hoy devenida en “terminal” de ómnibus.  Luego le seguirán una serie de pueblitos mucho más pequeños pero bellos, todos con sus casas de ladrillos de adobe y paja, algunos de estos poblamientos también dejarán ver sus cementerios con todas sus tumbas decoradas por hermosas flores de colores.  Algo que particularmente me llamó la atención, fue ver casas y corrales de piedra (pircas) abandonados.  Obviamente me pregunté por qué, pero sólo las piedras sabrán la respuesta…

Seguí recorriendo este camino clickeando aquí: 

jueves, 21 de febrero de 2013

La celebración del pesebre en Humahuaca


En Tilcara me habían hablado del pesebre, es más, me decían “ahora lo vas a escuchar” y efectivamente alrededor de las siete de la tarde se podía escuchar el avance de una marcha al son de trompetas, trombones y bombos.  Unas de esas tardes de paseo por Tilcara en la que terminaría en el pucará me había cruzado con una columna de niños y niñas que bailaban y marchaban mientras otros llevaban en un moisés al niñito Jesús, un muñeco o muñeca vestido para la ocasión.

Le llaman la “celebración o adoración del pesebre”, me explicaban que estos pesebres son como comparsas, grupos, digamos, que se reúnen y cada grupo adquiere un nombre según el interés de quien la crea o dirige.

Seguí leyendo y conociendo más sobre esta fiesta popular en:




viernes, 1 de febrero de 2013

Iruya en el corazón

Iruya, Salta, Argentina

“Tenés que ir a Iruya si vas al norte” sentenció un amigo antes de mi partida. 

Pocas veces había escuchado el nombre de ese pueblo, apenas sabía que se encontraba en la provincia de Salta pero no tenía una idea clara de a dónde se hallaba, ni que me ofrecería pero su nombre me resultaba atractivo.

Ya en viaje y habiendo decidido continuar mi camino junto a la ruta nacional 34 sabía que esta me habría de llevar a Salta, me supe decir estando a unos kilómetros de La Banda en Santiago del Estero, sabía que si seguía por la 34 podría llegar a Salta Capital y acampar en su camping municipal, otro lugar que me súper recomendaron por su precio y su extraordinaria e inmensa pileta.  Pero no, Salta no estaba en los planes de la ruleta de la ruta por las que viajo y así fue que unos kilómetros después de que decidí continuar por la ruta camionera me encontraba en Rapelli, Santiago del Estero donde al mediodía el sol quemaba como brazas en mi cabeza pero me gustaba, estaba viajando a dedo por Argentina sin rumbo pero buscándolo y aunque parezca un tanto desordenado y otros dirán peligroso fue una gran experiencia.

Te invito a seguir leyendo el post y disfrutar de unas bellas imágenes haciendo click aquí  

jueves, 31 de enero de 2013

Las vueltas de un viaje


Las vueltas qué tiene un viaje no!?
Salí solo el 28 de diciembre desde Pergamino, mi ciudad, y aunque más o menos tenía una idea de viaje, realmente no sabía a dónde iría.  Por eso no me extraña que esté escribiendo desde Potosí, Bolivia.  Ya hace dos días que estoy en el país vecino, ayer en Villazón y Tupiza y hoy esta ciudad increíble a la que no le cabe mejor descripción que decir: “caminar por Potosí es como hacerlo en un libro de historia”

Decía acerca de las vueltas de un viaje…  Este me llevó a Tilcara como primer punto de asentamiento donde recibí al 2013 y aunque viajo solo nunca lo estuve.   Nunca me imaginé que un martillo y ser profe de historia me abriría al dialogo y amistad con tantas personas.

Seguí leyendo este post en:
http://rumbeandoporahi.blogspot.com/2013/01/las-vueltas-de-un-viaje.html

Fin de año en Tilcara


Cuando arranqué el viaje no sabía dónde me encontraría el año nuevo y la idea de no saber en qué lugar, ni con quién lo pasaría me apasionaba.  En realidad, podría decir que es algo que anhelaba de hacía años y por una u otra razón nunca había tenido la oportunidad.
En la ruleta de la ruta el número favorecido fue Tilcara y el camping Waira.
A apenas unas horas de llegar ya estaba junto a unos santafesinos comiendo unos riquísimos fideos con buen vino tinto y en la mesa no faltó la pregunta obligada: “qué hacemos el 31” y las respuestas cayeron sobre la mesa como serpentinas en una fiesta.  Pero claro, no éramos el único grupo que deseaba hacer del fin de año una fiesta.
Durante la noche del treinta entre los acordes de las guitarras que nos reunían volvía insistente la pregunta  “qué hacemos el 31”
Y qué íbamos a hacer, una FIESTA!!!

Seguí leyendo este post y accedé a los videos de esta fiesta en:
http://rumbeandoporahi.blogspot.com/2013/01/fin-de-ano-en-tilcara.html

domingo, 30 de diciembre de 2012

Encontrame en este blog, vení y viajá conmigo

Clickeá para ir al blog
Hola!
Sí, por estos días no estaré por aquí.  ANDO DE VIAJE, RUMBEANDO POR AHÍ!!!
Si gustás acompañarme sos re bienvenido/a te espero, vayamos juntos!!!

domingo, 28 de octubre de 2012

MANIFIESTO MOCHILERO – por Juan Pablo Villarino - UN TEXTO PARA LIBERAR(SE)

Los que hacemos esta página (www.acrobataelcamino.com) creemos que ser mochileros es algo más que cargar nuestra mochila y salir a recorrer las rutas, es algo más que hacer dedo y disfrutar de la naturaleza.
Creemos…
que la condición humana admite más posibilidades que el diploma y la oficina. Nuestra sociedad actual considera a las personas poco más que herramientas especializadas. Eficiencia y productividad son valores imperantes. Ante este recorte nos proponemos revalorizar el conocimiento y la experiencia como valores, y el viaje como un medio privilegiado de acceder a ellos…
que una sociedad de individuos entrenados para ser autosuficientes y no preguntarle la hora a nadie es un criadero de neuróticos. De neuróticos y de futuros consumidores de alarmas y pastillas para el stress. Al viajar como mochileros, al hacer dedo, restablecemos el contacto humano, esa llama vergonzosa…
que ser responsable es darnos cuenta de que la vida es una sola, que se vive día a día, y que una vejez con jubilación digna no justifica una juventud de viejos. Ser responsable no significa solo asumir obligaciones, sino también animarse a asumir la libertad y no atarse innecesariamente a cosas ajenas a nuestra esencia…*
que nadie es viejo en tanto no se haga cargo de su edad. Nunca es demasiado tarde para nada. Viejo es quien hace las cosas que se esperan de un viejo, solo porque otro lo esperan de él…
que el mundo no es un lugar estático sino una maraña de caminos por los que millares de personas caminan a diario. Cruzando fronteras, vadeando arroyos o escalando montañas…
que ese mundo es aún un buen lugar para vivir, que las personas que lo transitan comparten algo que es mucho más fuertes que sus diferencias, sean estas de raza, religión o profesión. Estas personas son intrínsecamente buenas…
Creemos que el universo cuida de nosotros, y que una jornada laboral de 12 horas es más peligrosa que viajar a dedo…  que nadie se encuentra en peligro por estar lejos de casa, creemos que las ciudades son definitivamente más peligrosas que las rutas, los montes y los lagos.
que el dinero es una parte opcional del equipaje, ya que nadie se alimenta de dinero.  No sólo se hacen cosas a cambio de dinero. Pensar eso sería transportar arbitrariamente las relaciones comerciales a las relaciones humanas. Una sonrisa oportuna puede valer millones…*
que todos los viajeros podemos aprender los unos de los otros, que nadie nace sabiendo, que siempre hay alguien que va por primera vez a ese lugar que nosotros conocemos como la palma de nuestra mano…
que el viento que nos da de lleno en la caja de una chata puede ser la vacuna contra la rutina…
que la simplicidad es algo a ser reivindicado, y está más cerca de un pan casero al costado del camino que de un crédito hipotecario o vacaciones de quince días pagadas en tres años…
que la meta es una excusa para dejarnos mecer por el azar y exponernos a las paradas imprevistas, los pueblos escondidos, las miles de posibilidades intermedias, transformando cada punto del mapa en una anécdota.
que con cada auto que se detiene en una banquina barajamos y damos de vuelta, que ese preciso instante cambia de alguna manera nuestro viaje y de esa manera nuestra vida.
Creemos que la ruta es la vida (Jack Kerouac 1922 -1967)…
que el autostop es una hermosa manera de aprender sobre las tierras por las que viajamos, sobre su gente y costumbres. Ahorrar dinero no es el objetivo de viajar a dedo, sino más bien su consecuencia lateral…*
que una hoja de ruta contiene más adrenalina que Gran Hermano, que la felicidad no depende de una herencia o polirrublo que nos “salve” y nos abra  la puerta al DVD…
que la felicidad constante es una de las formas ocultas en que obra la muerte. (Julio Cortázar, 1914- 1984)…
que el viajero es preso de la paradoja de querer dar la vuelta a un circuito infinito…
que si VOS llegaste hasta acá leyendo no deberías dejar pasar un minuto para empezar a pensar tu propia vuelta al mundo. Mientras te preparás, podés encontrar ideas en este blog (www.acróbatadelcamino.com)  e inspiración en nuestros libros.  
Quienes hacemos esta página, sobre todas las cosas, queremos que aprendas a querer el camino.
Para recibir en tu casa nuestros libros “Vagabundeando en el Eje del Mal- Un viaje a dedo en Irak, Irán y Afganistán” o “Un Tango en Tíbet” consultanos  a acrobatadelcamino@gmail.com 
También podés seguirnos en Facebook o Twitter. Si aún no lo conoces, ¿que esperás para leer el Blog de Laura?
*El subrayado es nuestro
Para conocr cómo surgió el manifiesto y ver un par de bellas fotos clickeá en link a continuación:
http://acrobatadelcamino.blogspot.com.ar/2012/10/el-manifiesto-mochilero-un-texto-para.html?spref=tw

martes, 14 de agosto de 2012

LOS ACRÓBATAS Y EL PROFESOR HIPPIE ROMPEN CABEZAS EN PERGAMINO

Visitamos la ciudad de Pergamino con el Proyecto Educativo Nómada, pasando por tres escuelas y realizando una charla abierta para toda la comunidad, alcanzando en total a unas 600 personas. ¡Te contamos los mejores momentos de la maratón!

Cuando visité Medio Oriente conocí todo tipo de personas, pero pronto aprendí a admirar a los maestros. Algunos de ellos caminaban kilómetros con pizarrón y libros  a sus espaldas para llevar la enseñanza a remotos campos de refugiados. Otros, en Afganistán, sentaban a los niños sobre la alfombra y daban la clase a la intemperie, junto a las ruinas de esas escuelas que guerra no supo perdonar. Enseñaban a través del polvo del desierto y el cansado escepticismo de una sociedad devastada.  Sentí que estaba frente a algo más que docentes. Aquellos eran maestros en el sentido cuasi oriental de la palabra, de los que más que cumplir horas, seguían esa máxima de transfórmate en el cambio que quieres ver. Durante estos días, en Pergamino, provincia de Buenos Aires, volví a sentir lo mismo.
Y la culpa de todo la tiene Juan Manuel Lere, ese cómplice del Proyecto Educativo Nómada que, ya hace meses, nos había invitado a dar charlas para sus alumnos de Pergamino y Manuel Ocampo, un pueblito a 20 km de allí.  Juan Manuel –y alguno de sus colegas- es de esa cepa incorruptible de docentes que no se contenta con seguir los programas al pie de la letra, sino que siente la obligación de inculcarles valores a sus alumnos. Por eso los lleva a conocer la exESMA en Buenos Aires, los involucra en la lucha por el boleto estudiantil gratuito (Pergamino es la primera ciudad de la provincia en obtener tal logro) y los incentiva para que junten llaves de bronce para sumarlas a la campaña de construcción del Monumento a la Mujer Originaria. Y también por eso, insistió para que estos Acróbatas visitaran a las escuelas de la ciudad, organizó una agenda, una gira de prensa, y una charla para todo público en la biblioteca.
Llegamos con la mochila cargada de libros en medio del frío y la lluvia bonaerenses. Juan Manuel nos esperaba en el Café de las Letras. ¿Qué más lindo que enfrentar al invierno con una taza de chocolate entre las manos? De allí empezamos la maratón, y les juro que no exagero.
Ya nos esperaban en Canal 4 para una cálida entrevista de…. ¡15 minutos! donde la misma conductora nos agradeció por llevarles un tema que no sea la inseguridad, los aguinaldos y las intrigas políticas. No recuerdo el nombre del otro canal que visitamos, antes de sentarnos con micrófono sobre la mesa con el periodista del diario La Opinión, medio que publicó una linda reseña sobre el viaje y el Proyecto Educativo.

Pan y bizcochos de chicharrón de la familia Sicilitti

En una tradicional panadería de la ciudad,  atendida desde 1919 por la misma familia, hoy en su tercera generación, ya se habían enterado de nuestra presencia por el diario. Recomendamos probar sus “Nápoles”, exquisitos bizcochos dulces.
El día siguiente arrancó bien temprano. Nos esperaban 150 chicos de cuarto, quinto y sexto año del Colegio Nacional. Como no nos gustan los micrófonos le metimos para adelante a capela. Era la primera vez que íbamos a una escuela donde algunos de los chicos, que tenían 18 años, ya habían tenido su primera experiencia como mochileros. Uno de ellos dijo “Yo quiero encarar para el norte este verano”. Otra chica, de 17 años, ya vivía sola. Sentimos que ellos, especialmente, pudieron aprovechar la charla para nutrir una semilla de libertad que ya estaba dentro de ellos. Apenas hubo tiempo de freír una milanesa para el almuerzo, y a la 13:30 ya nos esperaban en otra escuela.

Colegio Nacional

Escuela Agrotécnica

Admito que nos pusimos un poco pálidos cuando llegamos a nuestra segunda estación, la Escuela Agrotécnica, y vimos que los chicos no paraban de entrar. Ya no quedaban bancos, y los chicos seguían entrando. Y otra vez, nos animamos sin micrófono. Lo que me gustó de esta escuela es que tienen su propia huerta y animales. En este marco, escucharon con atención cuando les contamos sobre las cooperativas de productores de sésamo que conocimos en Paraguay, o sobre las comunidades andinas de Bolivia.

Lau explicando cómo una mujer hindú le obsequió sus pulseras para compensar un favor que ella le había hecho y así, equilibrar el universo y su karma.
¿Por dónde empezamos? Quizás contando que muy lejos de Pergamino, hay otra ciudad con el mismo nombre. Es Pergamon, en Turquía, que honra también al tatarabuelo del e-book. Dicen que la gemela argentina, en cambio, hace referencia a un pergamino encontrado a orillas de uno de los arroyos locales. Y así el sitio comenzó a ser conocido como la Posta del Pergamino.

Felipe


¡Felipe! El pingüino barbijo que hizo a emocionar a niños de todo el continente fue bautizado oficialmente por los chicos de la Agrotécnica.
A las 19:30 hs era el turno de la charla para toda la comunidad, que tenía lugar en la Biblioteca Menéndez. La lluvia, que siempre invita a quedarse en casa, no nos jugó en contra, por el contrario, 60 personas se hicieron presentes. Había un público heterogéneo, desde el rasta que hacía malabares en el semáforo hasta un hombre de 86 años que nos contó que un amigo suyo había unido Pergamino con Alaska en bicicleta en 1946. La sorpresa vino cuando sacó un papelito con el teléfono de su amigo, ¡que a los 92 años sigue viviendo en México! 

Biblioteca Municipal Joaquín Menéndez-Pergamino
El acento colombiano estuvo presente de la mano de una pareja de Bogotá residente en la ciudad. Otra sorpresa fue una mujer que en 1992 había viajado en su caballo hasta Estados Unidos. Un matrimonio le tiró a Laura preguntas existenciales como dardos, en un intento de comprender a su propia hija viajera. En resumen, la charla fue muy provechosa para todos, con mucho diálogo. La gente apoyó comprando nuestro libro. Para terminar, la tribu rasta local nos invitó a comer unos fideos cocinados con ese alegre cariño vegetariano: fuego y mantras. (Sí, le cantaban mantras al tuco).
Y llegamos a Manuel Ocampo, uno de esos emblemáticos pueblos de nuestras pampas, con tractores y rodeados de soja. (Las fumigaciones y el glifosato son aún un problema). Los chicos de Ocampo ya habían visitado nuestra muestra en el Centro Cultural Borges de Buenos Aires en su excursión a la ciudad, por lo que muchos de ellos conocían sobre nuestra aventura. Nos sentimos bienvenidos con especial calidez por la directora y los otros docentes, quienes dieron el ejemplo a los chicos y se quedaron a presenciar la charla.

Alumnos/as y docentes de Manuel Ocampo junto a los Acróbatas
 En total, entre las cuatro presentaciones, pudimos llegar a unas 600 personas. Esperamos seguir recorriendo la provincia y el país con el Proyecto Educativo Nómada. Esta fue la primera actividad organizada en Argentina después de dieciocho meses viajando por Sudamérica. Enterate como colaborar con nuestra expedición mundial y proyecto educativo, leyendo aquí. ¡Muchas gracias a Juan Manuel Lere por la coordinación a invitación y a quienes ya nos apoyan!

Podés encontrar más fotografías y un video de la entrevista televisiva de esta visita de los Acróbatas del Camino a Pergamino en este link:

El Qhapag Ñan o Caminos del Inca.

El Qhapaq Ñan, «Vía principal o "El camino del Señor" o "El camino andino principal”», Caminos del Inca o Caminos incas, es el nombre que se les da al extenso sistema de caminos, eje principal de la red viaria del Imperio inca. Todos los caminos del imperio se vinculaban con el Cusco, la capital imperial, de donde se desprenden una serie de caminos que unen los distintos pueblos del Imperio Inca. Durante el Tahuantinsuyo constituyó un medio de integración para el desarrollo de la cultura andina en los aspectos político–administrativo, socioeconómicos, sociales, culturales y ambientales. Fue usado por los conquistadores españoles para dirigirse a Bolivia, Chile y las pampas cordilleranas argentinas.
El Cápac Ñan salía del Cusco en cuatro direcciones: al norte Chinchaysuyo, ocupado por quechuas, yungas y chibchas; al sureste, Collasuyo, ocupado por aymaras y qollas; el Contisuyo, al suroeste, ocupado por pukinas, y el Antisuyo, al oriente, ocupado por lo santis (las actuales poblaciones nativas de la Amazonia).
El Cápac Ñan permitió la integración de estos pueblos y facilitó al inca el fácil acceso a los pueblos de toda la red del Qhapaq Ñan a través del intercambio de diversos productos, la transmisión de valores culturales, el acceso a los diferentes santuarios incaicos y el desarrollo de prácticas comunes. Fue además un símbolo del poder del Estado Inca que reflejaba su expansión a lo largo de la geografía sudamericana, llegando a abarcar seis países andinos actuales: Perú, Bolivia, Argentina, Chile, Ecuador y Colombia, y uniendo diferentes regiones que conformaban el Tawantin Suyu.
El Qhapaq Ñan constituía la carretera principal norte-sur, que posibilitaba el control económico y político del imperio inca. Con más de sesenta mil kilómetros de longitud, esta columna vertebral fue hábilmente construida por manos especialistas y puede ser comparada, por sus dimensiones, con la ruta de la seda o la Gran Muralla China.
El famoso Camino del Inca que une el valle sagrado de Cuzco con Machu Picchu, es sólo una parte mínima y tangencial de la gigantesca red de caminos incas.


sábado, 11 de agosto de 2012

¨Maratón de Sables – 250 Km. del Sahara Solidarios¨ - por Sebastian Armenault.

Siempre busco encontrar en la web algún blog de viajeros o un post de viajes que m lleve con él en el recorrido que describe.
Este post ya ni recuerdo cuando lo encontré, sí que lo guardé para leer después y luego volví a hacerlo para postearlo en Fermín en algún momento y el día es hoy, lo interesante de este texto no es que se trate un viajero más, de un trotamundos más, si no que a eso hay que sumarle deportista.
Como me han sabido decir no “hay recetas”, a lo que agrego cada cual tiene su forma de conocer, de viajar, lo importante es hacerlo…

Después de haber participado en los 190 Km. del Himalaya en el mes de Noviembre de 2010, busque otro desafío, sentí ganas de seguir superándome y me animé a la carrera emblemática y considerada la más dura del mundo, La famosa Maratón de Sables, 250 Km. en el Desierto del Sahara, en Marruecos. Una carrera en seis etapas, de 33, 38, 38, 82, 42 y 19 km respectivamente, con un límite de tiempo cada una. Mil inscriptos de 54 países, fueron de la partida, con un nivel realmente muy alto, dado que en su mayoría eran profesionales del Running, deportistas destacados a nivel mundial, incluso varios de ellos participaron de campeonatos mundiales o Juegos Olímpicos. Esta carrera tiene la particularidad de tener que llevar en tu mochila todos los elementos necesarios, comida, indumentaria deportiva y de abrigo, recordemos que de día la temperatura llega a los 55 grados y de noche unos grados por debajo de cero, bolsa de dormir, aislante y todo lo necesario para afrontar los siete días de carrera; la organización solo te provee de 10 litros de agua por día.

Creí oportuno sumarle un objetivo extra y que la superación sea Total, visité varios establecimientos con necesidades básicas y para esta primera etapa elegí cinco: La Escuelita del Rosario de San Fernando, El Hogar Cura Brochero y El Hogar de Ancianos Pelliza, de Vicente López, El Hospital Thompson y Escuela N 10 de San Martín. Con las empresas que me apoyan en mi proyecto "Superarse es Ganar", les propuse por cada km recorrido sumar donaciones y de común acuerdo acordamos donar: Reebok: 1 par de zapatillas por Km. recorrido OMINT: elementos de higiene para todas las entidades Weber: 30 Kg. de revestimiento por Km. recorrido Oroweat: 10 Kg. de pan por Km Nature Crops: 10 barritas de cereales por Km. Mormaii: 1 par de lentes de ver por Km. recorrido Pole Position: 1 Kit escolar por Km. recorrido Gatorade: 1 litro de Gatorade por Km. recorrido y Codere: 1 Respirador Artificial para el Hospital Thompson
31/3/11 Llegó el día de la partida, con tanta ilusión me despedí de las dos personas incondicionales y mas importantes en mi vida, mis hijas Fely y Justy, que con los ojitos llorosos, me abrazaron y me dieron las cartitas; es lo único que me impediría correr, no tener esas líneas escritas por el motor de mi vida, mis dos hijas, me podría faltar cualquier otra cosa, pero esas cartitas no.
1/4/11. En esta carrera, el punto de encuentro fue Madrid, realmente un momento muy especial, al grito de: "¡¡¡Argentino!!!" varios corredores de diferentes países me reconocieron de otras carreras, son esos premios que solo uno puede sentir como te llegan hasta el corazón y el alma. Ahí mismo tomamos un vuelo con destino Quarzazate – Marruecos. Cada corredor tenía asignada su Jaima (carpa), la nuestra compuesta por 5 argentinos (Luis Menéndez, Luis Barco, Roberto Fussaro, Mario Oyhola y yo) y tres Españoles, Mónica, la ganadora, en su categoría, de la edición 2010, Ángel y Sebastián, un periodista español.
2/4/11. Es el día previo a la carrera, divididos de a doscientos, debíamos presentarnos a la organización para chequear los elementos obligatorios para la carrera; brújula, silbato, aspira veneno, bolsa de dormir, informe médico junto con electrocardiograma, y otros; una vez aprobado el Chequeo Médico y General, te entregaban la bengala que debías llevar en todo momento y debías dejar todas tus pertenencias, quedándote a partir de ese momento con lo necesario para afrontar los siete días de carrera. Realmente otro momento donde el nerviosismo afloró, qué difícil es poder desprenderte de tus cosas y quedarte en el medio del Sahara con una mochila, para el resto de los días…….

Sin dudas es la noche más difícil, la noche previa, estás a horas de largar, de dejar salir todas las sensaciones que durante tanto tiempo dieron vueltas por la cabeza: miedos, incertidumbre, adrenalina, euforia, ganas de empezar, y hacer realidad el doble objetivo de terminar
3/4/11. Largada, Primera Etapa 32km. A las seis en punto de la mañana llegaban cuatro camiones con unos cincuenta lugareños, contratados por la organización para levantar las Jaimas (carpas), esto te obligaba a levantarte temprano. La largada está prevista a las 9.00 hs. y como siempre me pasa, el primer día es el más duro, los nervios, la adrenalina, los miedos, la primer noche de antes de largar, un gran sueño. Con un gran dispositivo de seguridad, camionetas 4x4, cuatriciclos, helicópteros y mil almas con un deseo único: terminar la competencia. Cada uno con sus propias convicciones. Yo con el sueño de terminar la carrera, con la bandera argentina y la mayor cantidad de km recorridos, lo que me daría la posibilidad de darle más cosas a las cinco entidades. La cuenta regresiva se puso en marcha, 3,2,1 GO!!!, un escalofrío me envolvió todo el cuerpo, me paralizó por unas milésimas de segundos, estaba participando de la carrera más dura y emblemática del mundo, rodeado de profesionales, campeones del mundo, deportistas destacados en diferentes deportes, y ahí estaba yo, con mi humilde equipamiento, con mi inexperiencia, con todos los miedos pero con una fuerza interna única, se los puedo asegurar. Siempre para mí es la etapa más dura, y en esta en especial largué con una mochila que pesaba 16 kg. cuando en promedio llevaba entre 7 y 8 kg. Mis dos consignas fundamentales eran: comer y dormir bien. Así fue como pude sentir en carne propia que llevaba un exceso de peso importante, que poco a poco pude acomodar. Terminada la etapa, ya sentía que había logrado superar el primer paso y multiplicar por 32 las donaciones, estaba Feliz.
4/4/11. Etapa 2 – 38 km Con la llegada de los "Desarmacarpas" aproveché a sacarle peso a la mochila, regalándoles algunos implementos que no creí imprescindibles, sobre todo comida. Ese regalo nos permitió disponer de la carpa por media hora más, en medio de una tormenta de arena y viento que hacía imposible cualquier actividad. Fue una etapa muy dura, el viento cada vez era más fuerte, la arena te pegaba y se te metía por todas partes. Tuve que improvisar un barbijo para taparme la cara. La visibilidad era prácticamente nula, no veías a más de dos o tres metros, se complicaba mucho ver las señales de la carrera, y eso generaba un nerviosismo particular, dado que podías perderte o salirte fácilmente del recorrido de la competencia. Delante mío estaba el corredor número 11, un italiano que parecía conocer el desierto, era increíble como bordeaba o rodeaba los médanos con el fin de guardar energías, evitando lo que la mayoría hacia, subir y bajarlos manteniendo un rumbo derecho. Tuve que esforzarme para poder seguirlo, realmente tenía un ritmo mejor que el mío. Al finalizar la etapa, fui a saludarlo y agradecerle, me abrazó y me dijo: "me di cuenta que me estabas siguiendo, también que le pusiste mucha garra, estás muy bien físicamente, pero sobre todo mentalmente, se nota que es tu primera vez, tu mochila está muy pesada, yo también tuve una primera vez y me ayudaron …….." me fui caminando muy lento a mi Jaima (carpa) pensando en lo lindo del mensaje que me había dado un desconocido, alguien al que no conocía y me dio una mano importante. Con los aplausos y gritos de mis compañeros de Jaima, cada vez que llega un corredor, todos los que ya llegaron antes aplauden y te alientan, es un rito de este tipo de carreras, me dieron los mails que me escribieron mis familiares y seres queridos. Otro momento sublime, poder leer: "vamos, vos podés!!!", "lo vas a lograr!!!" por más simple que sea el mensaje, es el abrazo el contacto más lindo y profundo que podés sentir en el medio del Sahara. Un apoyo único, una inyección de energía y apoyo inigualable. Con lágrimas en los ojos y el corazón lleno de afecto me fui a dormir.
5/4/11. Etapa 3 – 38 Km. Con la salida del sol, pude darme cuenta que la tormenta ya había quedado atrás, ahora vendría el temido sol abrasador, tan típico de lugares desérticos. Este cambio meteorológico cambiaba por completo la estrategia y la forma de encarar la etapa. A partir de ahora todo cambiaría y así fue. Apenas largué, se podía sentir que el Sol tomaría su lugar de protagonista que la tormenta de viento y arena le había arrebatado. En el primer control me embadurné de protección solar factor 50, el agua había que racionarla, yo llevaba dos litros para afrontar cada parcial de las etapas. El agua a medida que pasa el tiempo se va calentando, llega casi a la temperatura de un mate tibio y se hace más difícil tomarla. Yo llevé algunas vitaminas/sales efervescentes con sabor a limón o naranja, que la hacían más tomable. En esta etapa un error en mis cálculos hizo que me quedara sin agua faltando dos horas para llegar al abastecimiento. No está dentro de nuestras posibilidades diarias sentir sed, uno tiene el agua a su alcance. Pude sentir realmente sed, la garganta seca y una preocupación importante. No podía sacarme de la mente mi heladera con bebidas frías, con mucho hielo, las propagandas, los carteles con bebidas, hubiera pagado todo lo que tenía por un vaso de agua fresca. Estos son los límites que uno enfrenta y supera en este tipo de carrera, para mí los logros más importantes, poder llegar a superar tus propios límites. Al llegar a la meta lo único que quería era mucho agua, mucha…….. a pesar de que mañana tendría la etapa de la Muerte, 82 Km …..
6/4/11. Etapa 4 – 82 km No pude dormir en toda la noche, leía y leía las cartitas de mis hijas y los mails, la curación del pie izquierdo, vendado, realmente me dolía mucho. Sentía una fuerza extraña que me empujaba, que me decía: hoy vas a superar otra etapa, con el plus que era el cumpleaños de mi hermano Nico. Así largué la etapa más dura de mi vida, con miedo, incertidumbre, pensando que largaría a las 9 hs del 6/4 y llegaría después del mediodía del 7/4. Realmente no sabía qué hacer, pero poco a poco fui sintiéndome mejor, desaparecieron las sensaciones y sentí realmente que lo lograría. Al llegar al segundo puesto de control, decidí parar, unos 30 minutos, almorzar y ver como estaba mi pie izquierdo. Comer me dio una energía única, me levantó mentalmente, porque al ver como estaba mi pie, realmente sentí que podía llegar a tener que abandonar por como se había abierto la herida. El calor fue terrible, ya ni la crema factor 50 me cubría de los rayos, pero la música me dio otro envión, me puse a fondo mi música y cantando, con los brazos en alto, como incentivando al imaginario público, hizo que recuperara esa fuerza interna que siempre me acompaña. Llegué de noche al cuarto puesto de control, con casi tres horas de antelación al límite impuesto por la organización, eso fue realmente un alivio, seguía en carrera. Para festejar me hice la cena, comida deshidratada, me tocaba arroz con pollo, el más rico que comí en mi vida, con jamón crudo y agua fresca. Intenté dormir una hora, pero sentí la necesidad de seguir, y en contra a lo que recomendaba la organización salí solo a la 1 de la madrugada a hacer la quinta etapa. Fue increíble, solo en el medio del Sahara, nadie adelante, nadie atrás, fue un viaje a mi interior adonde nunca había llegado, lloré gran parte de la noche, recordando uno a uno, todos los que me apoyaban; por otro lado quería evitar nuevamente tener que correr bajo el sol. A partir de esta etapa sentí, a pesar de todos los dolores, mi pie y el peso de la mochila, que la terminaría. El amanecer me sorprendió en la última parte de la etapa, fue realmente duro, no podía comer nada, el agua era para servir un té, pero quería terminar, soñaba con tirarme y sacarme todo. Al ver el campamento, pude sentir que estaba terminando otra etapa, pero el campamento era tan grande, piensen que habían 1000 corredores y 400 personas de la organización, 160 4x4 y unas 180 carpas, la dimensión del campamento era tan grande que cuando lo veías parecía que estaba muy cerca y la verdad, parecía que a medida que te acercabas, se alejaba más, no llegabas nunca. Llegué, como lo soñé me tiré en la primera carpa que vi. (la de Prensa), me tomé un ibuprofeno, tenía fiebre y me dormí tres horas, hasta que mis compañeros de jaima (carpa) me encontraron y me acompañaron a la Jaima 39, la nuestra. El premio inesperado fue cuando por los micrófonos avisaron que entregarían una lata por corredor de una gaseosa fría. Otro momento único.
8/4/11. Etapa 5 – 42 Km. Ahora esta etapa pasó a ser mi filtro, si pasaba ésta me quedaría la última de 19km. Desayuné un rico té con galletitas, la herida del pie izquierdo seguía creciendo, tuve que tomar la decisión de no sacarme la tela adhesiva que los médicos me habían puesto, porque de hacerlo levantaría toda la piel y debía seguir con la herida abierta hasta el final, ya no había vuelta atrás. Me enfundé los pies y los reforcé con cinta para tratar de evitar que la arena me invadiera mis zapatillas y heridas. Podías ver a varios corredores en condiciones similares, algunos con bastones improvisados con palos, otros con vendajes y otros al límite del abandono, pero algo nos impulsaba a todos, algo nos convencía que lo lograríamos. El sol a pleno, mucho calor, la temperatura llegaría a los 54 grados, pero sabía que era la última etapa larga y estaría a tan solo 19 Km. de lograr este sueño. La sed volvió a ser protagonista, no alcanzaba con llenar las tres caramañolas que llevaba, usaba dos para tomar y uno para mojarme la cabeza o el gorro tipo beduino, quería evitar a toda costa una insolación, que tan frecuentemente atormentaba a los corredores. Otro mal cálculo hizo que me quedara sin agua, otra vez la sed, la preocupación. Pero como tengo mi Ángel de la guarda, mi padre que me cuida desde el cielo, como por arte de magia y cuando realmente estaba extenuado, detrás de un médano veo una caramañola, fue una doble sensación, a alguien se le había caído y tal vez le haría falta, por otro lado, mi salvación. Así fue, tome hasta la última gota, era un jugo con sabor a limón y me prometí llevarla al campamento y averiguar de quién era, para devolverla y agradecerle, seguramente no tendría ni idea de lo que me había ayudado, y así fue, un italiano llamado Carlo se presentó buscando su caramañola, por el contrario, se acercó temeroso, ya que cualquier objeto de un corredor encontrado recibiría una penalidad. Al ver que yo la tenía se sorprendió, me agradeció sin saber que el agradecido era yo. Nos dimos un fuerte abrazo y las palabras no hicieron falta, los dos sentimos que de alguna manera nos ayudamos mucho. Esa noche la organización, instaló en el medio del desierto un escenario, donde la Filarmónica de Francia dio un recital y de fondo un gran médano iluminado. Otro momento increíble, donde la emoción fluía en todos los corredores, sean profesionales o amateurs. Con una noche estrellada, las cartitas de mis hijas, los mails que seguían llegando y 19km por recorrer mañana, me fui a dormir.
9/4/11. Etapa 6 – 19 Km. Era el último día, no hizo falta que nadie me levantara, quería largar ya mismo. Nos sacamos una foto los ocho integrantes de la jaima 39, con la bandera argentina flameando. A la distancia parecen cosas simples o sin sentido, les puedo asegurar que en ese momento sentir y ver los colores de tu bandera, de tu país, es algo único. Regalé todo el alimento que me había quedado, algo de ropa a los chicos Tuareg (nómades del Sahara), doblé cuidadosamente la bandera Argentina y con una marcha lenta fui calentando los motores hasta lo que sería la última largada. Antes de largar, hacen un comentario de la etapa los que abandonaron, y en este caso que faltaban solo 19 Km. para hacer realidad un sueño. El calor era sofocante, y en medio de la etapa, un pueblito muy precario y pequeño, encuentro un negocio, sería un locutorio, al asomarme veo una heladera y le pido me venda algo frío, cuando abre la heladera, tenia yogurt y comida, yo soñaba con una gaseosa helada, pero a un costado veo una botella de agua que seguramente ellos tenían para su consumo, se la mostré y sin dudarlo me la regaló, no podía creer estar tomando agua fría. Faltando unos 8 Km. paso por otro pueblito en construcción, en medio de los escombros, engancho mi zapatilla izquierda con un fierro y me la abre como si fuera una lata de sardinas, suerte que las zapatillas que uso tienen un refuerzo delantero, sino, podría haber sufrido una herida importante en los dedos. Me saqué la zapatilla, y terminé los últimos 8 Km. con la zapatillas del pie derecho y el izquierdo en medias.

La llegada fue pura emoción, saqué mi bandera celeste y blanca, la organización al ver mi pie izquierdo complicado, empezó a aplaudir y alentarme, se sumaron los corredores que ya habían llegado y fue inevitable llorar de orgullo y emoción. Haber terminado esta dura carrera, haber podido cumplir con el proyecto solidario, haber llegado a superar mis propios límites, haber sido nombrado y reconocido por la organización y la prensa de varios países como España, Francia, Italia, Inglaterra y otros, haber recibido el abrazo y palabras de admiración de los corredores Profesionales, haber podido llevar la bandera argentina al Sahara, en Marruecos y haber dejado un mensaje claro: "Superarse es Ganar", me hizo sentir el orgullo de ser Argentino, el orgullo de ser un deportista, y que con Pasión, Sacrificio, Trabajo y Humildad, no hay límite. Todos podemos lograrlo.

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