"Hasta ahora, los filósofos han tratado de comprender el mundo; de lo que se trata sin embargo, es de cambiarlo" Karl Marx

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viernes, 17 de octubre de 2014

Luciano Arruga PRESENTE

¿Dónde está Luciano?
 
Luciano Arruga PRESENTE!!!
Nos preguntábamos miles y los mismos miles de uno y otro modo lo estábamos buscando y hoy, por fin, sabemos dónde se encontraba y lo que en un primer momento fue para mí alegría ahora es bronca y más ganas de seguir la pelea para que haya JUICIO Y CASTIGO PARA TODOS LOS RESPONSABLES DE SU ASESINATO!!!

martes, 20 de agosto de 2013

LA VIGENCIA DEL TROTSKISMO

El 21 de agosto de 1940 moría asesinado en México León Trotsky, dirigente junto a Lenin de la Revolución Rusa de 1917. El día anterior, Ramón Mercader, un agente de Stalin que simulaba ser simpatizante del trotskismo, había descargado a traición un piquetazo sobre su cabeza en su casa del barrio de Coyoacán.
Trotsky había logrado asilo político en México en 1937, 8 años después de su expulsión de la URSS y de que gobiernos de distintos países europeos le negaran la residencia.

Al momento de su asesinato, muchos de los principales dirigentes del partido bolchevique que junto a Lenin, habían dirigido la Revolución de octubre, habían sido exterminados por Stalin luego de los famosos juicios de Moscú, en los que fueron condenados (incluido Trotsky) por falsos crímenes y traiciones en base a monstruosas falsificaciones y forzadas “confesiones”. Culminaba así el proceso de burocratización del primer Estado obrero, que cobró fuerza a la muerte de Lenin, entronizando una casta burocrática contrarrevolucionaria que, amparada en la falsa teoría del “socialismo en un solo país”, luego de cinco décadas terminaría restaurando el capitalismo donde había sido expropiado.

Miles de partidarios de la oposición de Izquierda, que Trotsky encabezó en la URSS, fueron perseguidos, asesinados y encarcelados. La clase obrera china, alemana y española sufrieron crueles derrotas por responsabilidad de los partidos comunistas orientados por la Komintern (Internacional Comunista), copada por el stalinismo. Así como la muerte en la guerra civil de gran parte de la vanguardia obrera revolucionaria y la derrota de la Revolución Alemana permitieron el surgimiento del stalinismo en la URSS, las nuevas derrotas a su vez habían franqueado el paso a Hitler y al estallido de la Segunda Guerra Mundial. Los partidarios de Trotsky eran apenas un puñado pero éste seguía siendo para Stalin su peor enemigo, y acabar con su vida, su obsesión.

No era el rencor personal la principal razón, sino la fría lógica contrarrevolucionaria. Trotsky encarnaba en sí mismo la experiencia de las tres revoluciones rusas (1905, Febrero y octubre de 1917) y las tradiciones revolucionarias del partido bolchevique. Mientras Trotsky viviera, un nuevo ascenso de masas provocado por las penurias de la nueva guerra, podría encontrar en él y la recién fundada IV Internacional, una alternativa de dirección revolucionaria.

Su obra más importante

Trotsky, dos veces presidente del Soviet de Petrogrado, fundador y organizador del Ejército Rojo, el genial teórico y dirigente del Partido Bolchevique y la Tercera Internacional consideraba, sin embargo, que su tarea más importante había sido la fundación de la Cuarta Internacional. Luego de que la criminal política del stalinismo había permitido el triunfo del nazismo en Alemania, él concluyó que el komintern se había pasado definitivamente al bando de la contrarrevolución.

Era imprescindible fundar una nueva internacional que continuara la pelea por la construcción de una dirección revolucionaria mundial para la clase obrera. La nueva internacional, apenas agrupaba a algunos centenares de cuadros revolucionarios en todo el mundo, pero era fuerte por su dirección, su moral y sus principios revolucionarios y por la teoría y el programa que la cimentaban: la Teoría de la Revolución Permanente y el Programa de Transición. Por eso, pese al golpe cualitativo que significó la pérdida de su principal dirigente, la Cuarta sobrevivió a su fundador. Trotsky tuvo razón, había logrado salvar la continuidad del marxismo revolucionario para las nuevas generaciones.

Un programa para la crisis actual

A fines de los ’80 y comienzos de los ’90 las masas soviéticas y de Europa oriental protagonizaron grandes revoluciones que liquidaron por fi n los regímenes stalinistas, liberando a los trabajadores del mundo de ese siniestro aparato contrarrevolucionario. Fue una colosal victoria que abrió una nueva etapa revolucionaria mundial, en la que a mediados del 2008 estalló la más grande crisis del capitalismo desde el año 1929.

La crisis se profundiza semana a semana y en los países imperialistas los gobiernos organizan gigantescos rescates financieros de billones de dólares para salvar a los bancos y empresas más importantes. Grecia y España están ya en bancarrota, Italia y Portugal le siguen los pasos y toda la Unión Europea se sacude. La receta de los gobiernos para superarla es la vieja y amarga medicina capitalista: salvajes ataques al empleo, el salario, las jubilaciones, las condiciones de trabajo, los presupuestos de salud y educación, un aumento brutal de la explotación. En palabras de Trotsky “la burguesía retoma cada vez con la mano derecha el doble de lo que diera con la izquierda”.

Esto ha detonado una respuesta de los trabajadores y sectores populares como hace décadas no se veía. Millones de obreros han protagonizado combativas huelgas generales en Grecia y España. Centenares de miles salen a las calles en el Estado Español contra el ajuste y dan apoyo de masas a la heroica huelga de los mineros del carbón.

Pero este es también el momento en que el programa de la IV Internacional demuestra su plena vigencia y su validez histórica como la única salida real a favor de los trabajadores a la brutal crisis. Medidas como la escala móvil de salarios de acuerdo a la inflación, el reparto de horas de trabajo con el mismo sueldo para garantizar el empleo, la nacionalización sin indemnización de la banca y las principales empresas con control de sus trabajadores, contenidas en el Programa de Transición, se vuelven imprescindibles para dotar al movimiento obrero y popular de un plan obrero alternativo. Y son, como planteaba Trotsky, el puente por el que puede hoy avanzar con su movilización el movimiento obrero para conquistar su propio gobierno y abrir el camino a una salida socialista.

Por la reconstrucción de la IV Internacional

La Liga Internacional de los Trabajadores (Cuarta Internacional), organización internacional fundada por Nahuel Moreno de la cual hace parte el PSTU, cumplió este año 30 años de existencia. Es heredera de la corriente encabezada por Moreno, que batalló durante décadas al interior de la IV contra el abandono de los principios revolucionarios, que llevaron a la crisis y dispersión del trotskismo. Luego de superar una fuerte crisis debido a la muerte de nuestro principal dirigente, y al “vendaval oportunista” que arrasó a la izquierda en los ‘90, la LIT (CI) ha retomado con fuerza la batalla por la reconstrucción de la IV y el reagrupamiento de los revolucionarios.

Fruto del rearme teórico, programático y político de los últimos años ha logrado instalarse dinámicamente en Europa, uno de los centros actuales del proceso revolucionario mundial, incorporando nuevas secciones como el Partido de Alternativa Comunista de Italia, el Movimiento Alternativa Socialista de Portugal y recientemente Corriente Roja del Estado Español, que está jugando un destacado rol en el enfrentamiento al gobierno de Rajoy, y en el apoyo a la lucha minera y el agrupamiento del sindicalismo alternativo. También se ha extendido a nuevos países en Latinoamérica como Honduras, Colombia, Costa Rica y El Salvador.

A 72 años del asesinato del gran revolucionario ruso, desde el PSTU reivindicamos con orgullo su legado y una vez más hacemos nuestro su viejo grito de guerra: Obreros y obreras de todos los países, agrupaos bajo la bandera de la Cuarta Internacional. ¡Es la bandera de vuestra próxima victoria!


Escrito por PSTU (Partido Socialista de los Trabajadores Unificado) en el Frente de Izquierda y de los Trabajadores – Argentina, Avanzada Socialista N° 52

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Pasaron once años del 19 y 20 de diciembre y ESTÁN TODOS

Once años, de los que algunos denominan el “Argentinazo”, once años de aquel hecho al que la historia reconocerá o reconoce como uno de los más grandes estallidos sociales de la Argentina.

Clubes de trueque, piquetes y piqueteros, Pocho o El Ángel de la Bicicleta bautizado por León Gieco, asambleas, centros culturales y una consigna tan pero, pero tan amplia como inocua “QUE SE VAYAN TODOS” marcaron las vísperas del estallido y los días subsiguientes. 

Estas palabras se hacían presentes en la mayoría de los argentinos que unos meses antes, en las elecciones legislativas le habían manifestado su repudio al gobierno de De la Rua y la Alianza, votando masivamente en blanco o haciendo impugnar el voto.  Si recordamos, los sobres electorales se llenaron de figuras como la de Clemente, hubo quienes pusieron fetas de mortadela (tal vez un inconsciente mensaje mafioso criollo referenciado en la cabeza del caballo dejado a los pies de uno de los truhanes en la célebre película El Padrino)   El ingenio y la bronca hecha creatividad hizo que surgiera el Movimiento 501, que pregonaba armar caravanas para alejarse a 501 kilómetros de donde uno votara para quedar eximido de hacerlo.

 

Y volvieron los saqueos… 

El antecedente era del año 89 durante el gobierno de Alfonsín, donde hordas de desesperados irrumpían sobre supermercados arrancando cuanto fuere de las góndolas.

Doce años después, la historia, se le asemejaba a aquella experiencia y la superaba.  Durante el 89, los saqueadores eran grupos anárquicos, donde las agrupaciones políticas poco tuvieron que ver.  Durante el 2001, también la gente estaba dispuesta a arrebatar lo que por derecho le corresponde: la comida.   Pero esta vez y desde hacía años existía ya un fenómeno que podríamos denominar “piqueterismo”.  Surgido en el sur, en Cutral Co allá por el 96  Aglutinando en los cortes de ruta a todo un pueblo que ante la inminencia del cierre de YPF sabía que sin esa empresa el pueblo se moría.  La experiencia piquetera, los cortes de ruta, las asambleas sobre el asfalto fue una práctica que se extendió de norte a sur por el país y algunos años después comenzaría a verse en Buenos Aires, en la Capital de Argentina.  Entonces, la táctica era copar un supermercado y esperar que a cambio de bolsas con alimentos los manifestantes abandonaran pacíficamente el establecimiento.  Por otro lado, estas mismas agrupaciones, también comisiones vecinales y de fomento impulsaban los “Clubes de Trueque” donde uno podía conseguir desde un mecánico para el auto a milanesas de soja sin intervención de dinero.  Primero a través del trueque: determinada mercancía a cambio de otra equivalente y luego con la aparición de las seudo monedas que emitía cada club, que se sumaban a los bonos emitidos por el gobierno nacional como por  los Estados provinciales (LECOP, Patacones y demás).

 

Corralito

A la gente no le gustan los encierros y como una manada desbandada no hubo corral capaz de frenar la bronca de toda una población.

Tras años de convertibilidad, tras años en que la palabra “inflación” solo era un recuerdo y por sobre todo era una palabra tabú, que nadie se atrevía siquiera a mencionar, irrumpió nuevamente en el país.  El gobierno aliancista rompió con años de convertibilidad (un peso un dólar y viceversa), se acorralaron los ahorros bancarios y sólo se permitía retirar $250,00 por semana.  Estas medidas fueron las gotas de un vaso que rebalsaba o mejor aun ponían en evidencia que la cosa así ya no daba para más y los bancos se llenaron de ahorristas que atropellaban contra ellos que les retenían sus ahorros y, si bien, los desocupados ascendían a algo más del 20% de la población y tantísimos más tenían trabajos precarios y claro, ningún ahorro posible, todos sentían como propio el agravio a ahorristas y estos para con los desocupados y todos se solidarizaban con aquellos que hacían largas colas en las embajadas europeas buscando un lugar en el primer mundo europeo.

 

19 y 20

Los hechos ya son conocidos: saqueos, represión, vecinos que salen a las calles golpeando cacerolas, asesinados y heridos y en las grandes ciudades y particularmente en Capital son miles los que se enfilan hacia el Congreso y la Casa de Gobierno sin más armas que una cacerola para hacer ruido y lo que pueda gritar con su voz .

Miles, millones de conjunto se movilizaron en diferentes puntos del país durante esos días al grito de que se vayan todos.  Como decíamos, consigna inocua si las hay, pero la única posible de aglutinar la bronca de un país entero.

No había partido, de derecha, centro o izquierda, que pudiera en ese momento apropiarse y /o dirigir ese vendaval revolucionario.   Con lo que nos atreveríamos a decir que fue una pena.  Pocas veces en la historia se dan hechos semejantes y no había nadie, revolucionario y con política para los de abajo, preferentemente para nosotros, que pudiera dar una salida organizativa a todo ese movimiento.  Más aun, después de que otro presidente Radical se veía obligado a renunciar a la presidencia, no sin antes pasar a la historia como el que en democracia decretaba el Estado de Sitio, hecho este que nadie estaba dispuesto a tolerar y al que se le hizo caso omiso.

 

Asambleas, cooperativas y fábricas recuperadas


Estas y otras experiencias surgirían y fortalecerían a las existentes a partir de aquel verano del 2001-2002

Para muchos, comenzó un tiempo de utopía, la posibilidad de romper con la típica organización vertical y comenzar a andar en la experiencia de la horizontalidad y poner en práctica el sueño de la democracia directa.  Pero el tiempo, según nuestro parecer, demostró que hay prácticas difíciles de salvar.  Si bien existen y prosperan por suerte, empresas bajo el control cooperativo de sus trabajadores/as, perduran centros culturales magníficos donde se desarrollan todo tipo de artes, muchas experiencias quedaron en el camino.  Sucumbieron  ante las exigencias de un sistema político y económico mundial que no avala este tipo de prácticas.  Aunque claro, debemos honrar a la verdad y poner en evidencia que muchos de los responsables de dichos “fracasos” fueron sus propios miembros, peor aún, en algunas experiencias como en la Asamblea del Parque Avellaneda, diferentes partidos  de izquierda, peleándose por intereses estériles como sectarios colaboraron en destruir una de las mayores experiencias asamblearias.

 

Once años después


La situación económica del país a cambiado sustancialmente, en materia política y partidaria ha cambiado otro tanto, la relación de la ciudadanía con la política y sus representados distaría años luz del “que se vayan todos”.

Cabe resaltar que si bien decimos que la economía, la práctica política ha cambiado en once años no estamos diciendo que esta etapa sea mejor.  ¡Si diferente, pero mejor, no!

 

Hoy, 19 diciembre, en Plaza de Mayo se está movilizando buena parte de la dirigencia sindical opositora al gobierno, partidos de izquierda y algunos partidos como la UCR que “extrañamente” se estaría movilizando también.

 

Las redes sociales, los ciber militantes K y el Frente Para la Victoria


Quienes pasamos algo de tiempo entre redes sociales, podemos observar como toda la militancia ciber K trata de desvirtuar y/o desconocer que hoy se estará produciendo una importante movilización contra el gobierno (es verdad que éste como sus defensores no están acostumbrados a que se le marche y movilice en contra pero saben aunque intenten ocultarlo, que un paro nacional contundente hace unos días, empieza a mostrar que hay muchos que no les alcanza con el verso de que hoy estamos mejor que en el 2003)

Es verdad de todos modos, ya lo decíamos, no estamos como en el 2003.  El gobierno ha logrado un crecimiento económico a tasas chinas pero sin embargo miles de trabajadores se ven obligados a pagar lo que se conoce como “impuesto a las ganancias”.   Desde el más rico al más pobre pagan el mismo 21% de IVA al comprar un litro de leche, los docentes se ven obligados a trabajar con sueldos que no alcanzan y en escuelas que se caen a pedazos, cursos que superan los cuarenta alumnos/as y como si esto fuera poco se ha impuesto el trabajo tercerizado y no nos olvidemos que muchísimos trabajadores lo hacen en negro, incluidos empleados estatales como los docentes. 

Entonces, quiénes son los verdaderos beneficiarios del crecimiento económico.  Como desde hace añares, los grandes capitalistas extranjeros, los que más tienen en el país. 

“La clase trabajadora también se beneficia” dice el gobierno.  “Gracias a este modelo rompimos la situación en la que se encontraba en 2003” repiten una y otra vez ocultando que si el beneficio de los trabajadores/as, es contar con trabajo más o menos estable, este conlleva sueldos en negro, trabajo precario, clientelismo, dependencia de las grandes empresas contaminantes como las mineras o Monsanto por citar casos emblemáticos y por sobre todo seguir pagando estrictamente los compromisos de deuda con los organismos internacionales de crédito, pagos de una deuda externa que buena parte de ella es la que contrajo la última dictadura militar y está harto comprobada de su ilegalidad.


Para nosotros el día de hoy es un día de lucha, un día que debería servir para reflexionar  y pensar que país queremos y tenemos.  Porque insistimos, tener un trabajo medianamente estable, dice el dicho: “es pan para hoy hambre para mañana”.  La mejor forma de homenajear a las víctimas del 19 y 20 es profundizar los reclamos, exigirle a este gobierno que renuncie o bien lleve adelante un modelo realmente “nacional y popular” como tanto le gusta autodefinirse y romper con los intereses económicos internacionales de una vez por todas y volcar los recursos económicos y naturales en beneficio de los trabajadores y trabajadoras.

Tenemos que terminar de pagar por lo que es nuestro, como se hizo con una parte de YPF, que luego por otro lado es manejado por otros capitalistas extranjeros.


Como decíamos, para nosotros hoy son días para pensar, reflexionar y debatir.  Este es nuestro pequeño aporte!!!

jueves, 25 de octubre de 2012

La izquierda ante los conflictos en salariales en las fuerzas armadas y de seguridad


 
A inicios de octubre, se desarrolló un conflicto salarial entre la suboficialidad y la base de la Gendarmería (policía militarizada de fronteras) y Prefectura (policía naval de puertos y ríos) con el gobierno argentino de Cristina Kirchner y las cúpulas de esas fuerzas.

El origen del conflicto fue que, como parte de un plan económico de ajuste contra la clase trabajadora y el pueblo argentino en general y que ataca los salarios de los trabajadores estatales en particular, el gobierno de Cristina decretó la eliminación de varios pagos adicionales que no integran el sueldo básico y los miembros de ambas fuerzas cobraron sus salarios con descuentos de entre el 30 y el 60%.

Esto generó, por parte de la base y la suboficialidad de ambas instituciones militares, una huelga de hecho, con asambleas y movilizaciones frente a los edificios centrales de ambas fuerzas. Después, se incorporó el reclamo de un salario básico de 7.000 pesos (aproximadamente unos 1.500 dólares). En ese punto, se plegaron al reclamo 200 suboficiales de la Armada, suboficiales de la Fuerza Aérea y esposas de suboficiales del Ejército.

Frente a este conflicto, el gobierno argentino tuvo una política cuidadosa. Por un lado, no se atrevió a reprimir en forma directa y abrió negociaciones con una inédita “comisión de representantes”  (señalemos que las fuerzas de seguridad en Argentina tienen prohibido sindicalizarse y realizar reclamos salariales o laborales), concediendo rápidamente la anulación de los descuentos. Por el otro, sancionó a 8 voceros del conflicto y se negó a discutir una modificación del salario básico.

Al mismo tiempo, en el Congreso Nacional, todas las fuerzas oficialistas y de  la oposición burguesa votaron una  declaración en que llamaron “a las fuerzas de seguridad y otras a adecuar sus acciones a pautas de funcionamiento democrático y subordinación a las autoridades legítimamente constituidas, en un todo de acuerdo con la Constitución Nacional” (Clarín, 4-10). En otras palabras, la declaración pasó la idea de que el movimiento tenía connotaciones golpistas. Todas las expresiones políticas de la burguesía argentina coincidieron en exigir que los gendarmes y policía navales en huelga “se tranquilicen” y “se vayan a su casa”.

Tanta preocupación y unidad de la burguesía argentina no es casual. En la Argentina existe actualmente una prohibición legal de que las fuerzas armadas participen en la represión interna. Esta situación, sumada a la profunda crisis de la policía federal y las policías provinciales, hizo que la Gendarmería y la Prefectura, especialmente la primera, se transformaran  en las principales fuerzas de represión de conflictos sociales, huelgas, manifestaciones y cortes de ruta. Ahora existía una crisis en el seno de esas propias fuerzas represivas. Para las clases poseedoras argentinas se dio una situación inquietante, del tipo “¿Quién podrá defendernos?”

Es claro que este conflicto es una expresión de la crisis económica, social y política que comienza a afectar de modo creciente a Argentina. Sin embargo, no es el análisis sobre las raíces de este proceso el que vamos a abordar en este material.

Nuestra intención es desarrollar el debate que con la mayoría de la izquierda argentina y latinoamericana sobre cuál debe ser la posición de las organizaciones socialistas revolucionarias frente a conflictos de este tipo y, más en general, cuál es la política revolucionaria hacia las fuerzas armadas y de seguridad. Esta polémica no es nueva, ya se expresó en ocasión de la rebelión policial en Ecuador, en 2010, y en la huelga de los bomberos de Río de Janeiro, en 2011.

Nuestra posición

La posición del PSTU (sección argentina de la LIT-CI) fue apoyar la lucha de gendarmes y policías navales contra el gobierno. Es la misma que tuvieron nuestras secciones en Ecuador y en el Brasil, cuando el Movimiento Al Socialismo y el PSTU brasileño apoyaron la lucha de los policías que se amotinaron contra el plan de ajuste de Correa y a los bomberos, que exigían mejores salarios contra el gobernador Cabral en Rio de Janeiro.

En todos estos casos, se presentó una situación concreta que exigió unposicionamiento y una política también concreta: se trataba de conflictos donde se enfrentaban directamente la base y la baja oficialidad de esas fuerzas represivas contra la alta jerarquía militar o policial y los gobiernos municipales o nacionales. Hablamos de enfrentamientos no sólo políticos sino hasta físicos. En el caso de Ecuador y Brasil, los gobiernos mandaron a fuerzas especiales para reprimir a la base insubordinada, provocando enfrentamientos y muchos soldados y oficiales presos o sancionados.
El debate con la izquierda argentina y latinoamericana es el siguiente: ¿De qué lado se colocan los partidos que se precien revolucionarios en un conflicto de estas características? Sólo existen dos alternativas concretas en la realidad: o estamos con la base de soldados o policías y la baja oficialidad en contra de las altas cúpulas militares y los distintos gobiernos capitalistas, o estamos con los gobiernos (Correa, Cabral/Dilma, Cristina K.) y las cúpulas en contra de las reivindicaciones de los sectores insubordinados y a favor de que sean reprimidos.

La posición de la LIT-CI es la primera. Y tenemos esta posición porque seguimos la política tradicional de Lenin que, con la perspectiva del triunfo de la insurrección obrera y socialista, planteaba “llevar la lucha de clases” en el seno de las fuerzas armadas capitalistas. Esto significa aprovechar las profundas contradicciones sociales que existen dentro de estas instituciones y tener una política para enfrentar la base y la suboficialidad con la cúpula de altos oficiales de las FF.AA. y el Estado burgués, mediante un programa de reivindicaciones concretas para dividir las fuerzas represivas, ganando a un sector para la revolución para enfrentar al otro. Toda esta política está al servicio no de “reformar” sino de destruir a estos “destacamentos armados” del Estado burgués.

La política leninista-trotskista se aplicó con éxito entre febrero y octubre de 1917, cuando millones de soldados movilizados por los gobiernos capitalistas rusos en la Primera Guerra Mundial se rebelaron, rompieron la cadena de mandos, se organizaron y participaron de los soviets (concejos de diputados de obreros, campesinos y soldados). Lenin y Trotsky coincidieron en que esta política fue determinante para el triunfo de la revolución de octubre de 1917. La política que viene aplicando la LIT-CI y recientemente el PSTU (A), de apoyar estos conflictos al interior de las fuerzas represivas, está orientada por esta tradición leninista.

Una posición pacifista encubierta con lenguaje “radical”

En la Argentina, el Nuevo MAS y el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS) se han posicionado en contra de la lucha de los gendarmes y prefectos. El PTS, a través de su corriente internacional, la Fracción Trotskista, ya se había posicionado en contra de la lucha de los bomberos de Río de Janeiro el año pasado.

Por supuesto, estas organizaciones que se reclaman trotskistas, intentan revestir esta posición con toda una envoltura de frases grandilocuentemente “revolucionarias”. Pero la realidad es la realidad y es muy difícil esconderla. La propia declaración del PTS, por ejemplo, comienza reconociendo que “El amotinamiento protagonizado por la suboficialidad de la Prefectura y la Gendarmería (al que se sumó un sector de la Armada) abrió una crisis nacional. El conflicto, detonado por un recorte salarial, se transformó en político. El abucheo a los oficiales, la extensión del conflicto y su propagación entre las Fuerzas, ilustran lo grave de la situación (…) El gobierno está en una encrucijada. Si retrocede en toda la línea puede quedar como rehén de los insubordinados, y su ejemplo ser tomado por otros sectores de las FF.AA. incluso por policías provinciales que simpatizan con los rebeldes. Por el contrario, si no cede, el escenario puede polarizarse, perdiendo, de manera más abierta, el control de sectores claves del aparato de Estado, y poniendo en juego su propia gobernabilidad”[1].

Esto es impresionante. Frente a un “amotinamiento” que “se transformó en político”, donde los oficiales eran abucheados y se extendió a otros sectores, configurando una situación “grave” que “abrió una crisis nacional” que colocó al gobierno “en una encrucijada” pues, nada menos, podía perder “el control de sectores claves del aparato de Estado” y poner “en juego su propia gobernabilidad”….el PTS está en contra de la lucha que generó toda esa crisis ¡Porque supuestamente todo esto “fortalece al estado burgués! Fuera de la discusión sobre lo que sería esta extraña forma de “fortalecer” el Estado burgués a través de una lucha que, como ellos mismos reconocen, abrió una crisis política nacional que cuestionó el propio control del gobierno sobre un sector de las FF.AA., el pilar de cualquier Estado burgués, queremos retomar la discusión concreta: si el PTS está contra la lucha de la base y los suboficiales de la Gendarmería y la Prefectura, se ubica objetivamente al lado de la jerarquía militar y el gobierno de Cristina y su política económica de ajustes.

No sólo esto, esa posición no tiene nada que ver con una política revolucionaria sino con un pacifismo reaccionario, que abandona la lucha por aprovechar y exacerbar las contradicciones de clase dentro de las fuerzas armadas para dividirlas y destruirlas.

El PTS (el Nuevo MAS tiene argumentos similares) dice que la política leninista no se aplica en este caso, pues sólo puede aplicarse con dos condiciones:

a) “...si estuviésemos hablando de un ejército de conscriptos, reclutados en masa de las clases explotadas, como suele suceder durante las guerras, donde es preciso levantar un programa que tome las reivindicaciones económicas y políticas de la tropa”.

Por lo tanto, no es válida para los ejércitos profesionales (asalariados) ni para las fuerzas de seguridad. Ellos son parte de instituciones del Estado burgués con disciplina militar cuya función es reprimir a los trabajadores, son “guardias pretorianas”. En este sentido, no están sujetos a contradicciones de clase o esas contradicciones son ajenas a los intereses de los trabajadores. Sus miembros de base y suboficiales no son trabajadores y, aunque sean asalariados y originarios de las clases explotadas, ese carácter de miembros de un aparato represivo domina en términos absolutos sobre el otro (ser asalariados). Por este motivo, cualquier conflicto en su seno por aumentos salariales o condiciones laborales sería reaccionario porque, en última instancia, busca mejorar las condiciones de los represores. Cuanto más cobren, mejor van a reprimir. Por eso habría que estar en contra de ellos. Coherente con eso, se oponen a la propuesta de sindicalización de estos sectores, a la que consideran doblemente reaccionaria. Por un lado, porque esto serviría para mejorar las condiciones laborales de los represores. Por el otro, sembraría ilusiones sobre que se puede “reformar” el estado burgués y sus instituciones represivas, algo imposible. Presenta el ejemplo de Francia, donde existen sindicatos policiales pero esto no evita que la Policía reprima.

Es un hecho que existe una tendencia a que las fuerzas armadas cuenten con menos conscriptos y sean formadas cada vez más por sectores “asalariados” o “profesionales”. Por ejemplo, en la propia Argentina, hasta que dejó existir el servicio militar obligatorio, las tropas, desde la base hasta la cúpula, reciben un pago. Pero este nunca fue un criterio para definir la política revolucionaria para destruir las FF.AA. burguesas. La política de Lenin siempre fue aprovechar las desigualdades y contradicciones de clase dentro de esos aparatos para dividirlos, enfrentando a los soldados contra los suboficiales y hasta a éstos últimos contra los altos mandos. Puede darse, por ejemplo, una lucha de suboficiales contra alto mandos (coroneles, generales) ¿Los revolucionarios debemos estar en contra o abstenernos de tener política sólo porque los suboficiales son “profesionales” y no “conscriptos”? Por ejemplo, en Argentina, las policías provinciales siempre fueron pagadas de arriba abajo ¿Esto significa que si estalla una rebelión de los agentes (soldados) contra los suboficiales o de éstos contra los oficiales de más rango, no debemos hacer nada para profundizar esa crisis porque “no son conscriptos”? Ese nunca fue el criterio de Lenin, Trotsky y de ningún marxista, que siempre pensaron cómo acrecentar las crisis y los enfrentamientos a lo largo de la cadena de mando, a partir de las contradicciones de clase.

b) “Sólo en una situación de fuerte crisis del poder estatal y alza generalizada de la lucha de clases puede producir el hecho de que parte de la base social popular de una fuerza represiva ‘rompa la cadena de mandos’ y dé vuelta el fusil, poniéndose del lado de los trabajadores, no mediante mecanismos de la legalidad de esta democracia para ricos o por ‘convencimiento’ pacífico, sino de una fuerza material:si la clase trabajadora en lucha conquista sus organismos de autodefensa, su propio poder armado, las milicias obreras”.

Es decir, sólo sería válida en situaciones revolucionarias, con doble poder y milicias obreras armadas. Entonces, para ellos, fuera de esas situaciones, en las que sí se podría lograr una división de esas instituciones, hay que estar en contra de esas luchas. Esta es una política pacifista reaccionaria, típica del reformismo que opina que como no está colocada la toma del poder no interesa ningún tipo de trabajo político para destruir las FF.AA., principal sostén del Estado burgués. Decir esto equivale a decir que, mientras no llegue la hora de la revolución socialista, no debemos tener política para las huelgas o enfrentamientos concretos entre obreros y patrones o, incluso, para aprovechar las crisis inter-burguesas.  

¿Guardias pretorianas?

Para hacer el debate, partimos de una coincidencia con el PTS y el nuevo MAS. Los ejércitos, especialmente los profesionales, y las fuerzas de seguridad son “destacamentos armados” del Estado burgués con la función de reprimir a los trabajadores y defender la propiedad privada capitalista. Esto significa que, como instituciones, no pueden ser “reformadas”: la estrategia debe ser destruirlas con el poder de la lucha de la clase obrera y su expresión en el terreno militar. No tenemos ninguna ilusión reformista en sentido contrario. Esa no es la discusión.

La discusión es cuál debe ser la política para destruir las FF.AA. burguesas, cuestión que abarca hechos como las huelgas salariales y la sindicalización policial creciente. El PTS y el Nuevo MAS señalan que no son trabajadores, definición con la que también coincidimos. El problema es que, en los hechos, niegan que en su seno existan contradicciones de clase, a partir de su carácter de asalariados y del origen social pobre de la base de soldados o la baja oficialidad, en muchos casos provenientes de la clase obrera o el campesinado pobre, dentro de esas instituciones represoras.

El PTS dice que “Se trata de una guardia pretoriana a la que no se puede ganar para el campo de la lucha obrera sólo con agitación y propaganda y mucho menos a partir del apoyo de sus demandas corporativas”[2]. Por su parte, el Nuevo MAS, admite que existe este origen social “humilde” en sectores de estas fuerzas, pero que “cuando entran en servicio, este origen social es ‘borrado’”[3].

Si lo que dicen estos sectores dichos “revolucionarios” es correcto, entonces no existen contradicciones dentro de las fuerzas represivas que podamos aprovechar ahora y sólo quedaría cruzarse de brazos hasta que llegue el momento de la revolución obrera y socialista triunfante. Lo que estos partidos están diciendo, a los trabajadores y la base de esas mismas fuerzas represivas, en momentos en que se están insubordinando y quebrando la cadena de mando burguesa (no por casualidad les está prohibido hacer huelgas o sindicalizarse), cuestionando toda esa estructura vertical al servicio de defender la propiedad privada y controlada por gobiernos burgueses, en este caso el de Cristina K., es más o menos esto: ¡Soldados y suboficiales!: Ustedes son y siempre serán represores del pueblo y “perros guardianes” de los ricos, ésa es su función eterna…por tanto, no cuestionen ese papel ni su propia cadena de mando ¡no luchen contra sus oficiales, no luchen contra el gobierno!.

La cuestión es que, al negar que las fuerzas armadas se pueden dividir a partir de las contradicciones sociales en su seno y al oponerse a que las tropas y los mandos inferiores se sindicalicen y realicen huelgas, están colocándose a favor de mantener la estructura de las FF.AA. tal cual está. Esto es así porque toda huelga o conflicto dentro de las FF.AA. implica una ruptura de la cadena de mando, pues se entiende que si la base hace huelgas, la hará contra sus superiores o contra el mismo gobierno burgués. Vista esta cuestión ¿Quién tiene la política que fortalece las fuerzas represivas, quienes intentan profundizar los enfrentamientos entre la base y la cúpula de las FF.AA. o quienes oponen a que, desde adentro, se cuestione la cadena de mando?

El análisis del PTS y del Nuevo MAS no tiene sustento en la realidad, aunque lo intenten revestir de fraseología “izquierdista”. Es sabido por cualquiera que en Argentina y muchos países, los miembros de los ejércitos profesionales y las fuerzas de seguridad no son trabajadores, pero su origen de clase, su carácter de asalariados, sus condiciones laborales, zonas de vivienda, les crean numerosos vasos comunicantes con la clase obrera y esto abre la posibilidad de la influencia de una política obrera y revolucionaria. Esto es así porque el capitalismo no tiene condiciones de pagar con altos salarios al conjunto de sus fuerzas represivas ¿O es lo mismo un gendarme argentino o un policía militar brasileño que recibe un salario miserable y vive en un barrio pobre que un coronel o general que gana 10 veces más y vive en barrios ricos? ¿No existe ninguna contradicción de clase que los revolucionarios podamos explotar a favor de destruir ese aparato contrarrevolucionario para preparar las condiciones de la revolución socialista?

¿Sólo con la revolución?

El segundo argumento (es una política que sólo puede aplicarse en situaciones revolucionarias) del PTS y del Nuevo MAS, además de capitular al gobierno de Cristina y a los altos mandos militares, es espontaneísta y pacifista.

Estas organizaciones caen en el espontaneísmo al abandonar una política permanente y previa de agitación y propaganda sobre la base y los mandos inferiores de las FF.AA., dejando esto para cuando la situación sea crítica y revolucionaria.  Si siguiéramos esta orientación, nuestra tarea sería, mientras no llegue la situación revolucionaria del tipo octubre ruso, quedarnos sentados mirando este tipo de crisis y enfrentamientos –muchos de ellos físicos- entre los soldados y sus comandantes y los gobiernos burgueses. Esto no tiene nada que ver con lo que orientaba, por ejemplo, la III Internacional, que entre las 21 condiciones para aceptar partidos en su seno, establecía: “El deber de propagar las ideas comunistas implica la necesidad absoluta de realizar una propaganda y una agitación sistemática y perseverante entre las tropas”. La política de no hacer agitación y propaganda sobre las tropas o la base de las fuerzas armadas sino hasta “que suene la hora” de una insurrección, es espontaneísta y sólo puede acarrear derrotas al proletariado en una perspectiva estratégica.

La política de estas organizaciones es pacifista pues se niega a la lucha política al interior de las fuerzas armadas. Sabemos que sin división de las FF.AA. burguesas no existe posibilidad de que triunfe la revolución socialista ni de destruir esas fuerzas represivas. Entre los que coinciden con esta premisa, existen dos sectores: a) los leninistas-trotskistas, que defendemos que para esto es necesario un trabajo político sistemático sobre la base de esas fuerzas represivas en el sentido de profundizar su crisis; b) los sectores guerrilleros foquistas que pregonan la necesidad de montar un ejército popular que gradualmente se fortalezca hasta un enfrentamiento final y decisivo de ejército a ejército con la burguesía. Los guerrilleros tienen una táctica equivocada pero tienen como objetivo destruir las fuerzas armadas del estado burgués.

Si el PTS y el Nuevo MAS no defienden ni lo uno ni lo otro, queda claro que su posición es pacifista y, por tanto, niega la propia estrategia de la insurrección. En la práctica están a favor de que la estructura de mando de las fuerzas represivas se mantenga, posición típica del pacifismo reaccionario.  

Pero insistimos. Estas organizaciones se consuelan y tratan de justificar su política hablando de una situación futura, de la situación revolucionaria, de un posible nuevo octubre, lo cual hoy, aún no existe en la realidad. Lo que existió y probablemente se continúen dando, aún sin haber una situación revolucionaria, debido a la crisis capitalista y la imposibilidad de garantizarle mejores salarios y condiciones laborales a la base de las fuerzas represivas, son huelgas como la de los bomberos en Río de Janeiro o la Gendarmería y Prefectura en Argentina, motines como los de Ecuador, la formación de sindicatos policiales en Argentina o el llamado de esos sindicatos a movilizarse junto a los trabajadores. En esos procesos, siempre se rompe la “cadena de mando” (eje del funcionamiento de estas instituciones), se insultan y agreden a los oficiales superiores, se ocupan cuarteles (como fue el caso de los bomberos de Rio de Janeiro) y se dan fuertes represiones y castigos a los insubordinados por parte de los altos mandos.

Frente a esta realidad –y no frente a situación que aun no existe-, las preguntas a responder son sencillas: ¿Es mejor que estos sectores se movilicen y luchen contra el Estado y los gobiernos capitalistas con métodos de la clase obrera o no? ¿Los enfrentamientos dentro de las fuerzas represivas de la base contra la cúpula militar favorecen a los trabajadores o fortalecen al Estado burgués? ¿Crean o no mejores condiciones en la preparación de una situación revolucionaria y la destrucción de estas instituciones represivas? ¿Es mejor que triunfen o que sean derrotados? Para nosotros, las respuestas son positivas y por eso nuestra política de apoyo a estas luchas.

El PTS y el Nuevo MAS sacan la conclusión opuesta. Son luchas reaccionarias y hay que estar en contra. Con ello, frases “izquierdistas” aparte, le hacen un gran favor a la burguesía, pues acaban militando por la derrota de procesos progresivos y, de esta forma, alejan a la clase obrera de una política de destrucción de estas instituciones.

En esto queremos ser categóricos: estas organizaciones acaban haciendo unidad con la burguesía, los gobiernos y los regímenes capitalistas. Por ejemplo, el Nuevo MAS, agregó a su análisis de por qué estaba en contra de esta lucha una supuesta “dinámica peligrosa de cuestionar por la derecha a las autoridades constituidas”. Este partido, al igual que toda la patronal y el gobierno argentino, quedó alarmado porque una posible victoria de los reclamos salariales de los gendarmes insubordinados colocaba “en cuestión su ‘subordinación’ al poder político”. ¿Poder político de quién? No puede ser otro que el de la burguesía argentina a través del gobierno de Cristina K.
Creemos que este análisis es totalmente equivocado. Nunca se trató de un intento de golpe sino de un reclamo salarial. Podía haber sido una intentona golpista que cuestionase las libertades democráticas, pero no fue. Pero, incluso en el marco –y a partir de- ese profundo error de caracterización, la política del MAS es totalmente inconsecuente porque, si estuviéramos delante de un golpe militar, debería haber llamado a los trabajadores y hasta a sectores burgueses “institucionalistas” a una amplia unidad de acción que enfrente con la movilización este potencial golpe reaccionario. En otras palabras, en el marco de un análisis totalmente equivocado, un abstencionismo criminal frente al supuesto golpe que denunciaban.

Pero, como no se trató de un golpe, en los hechos quedaron defendiendo a las “autoridades constituidas” de una lucha salarial que las enfrentaba como “poder político”. Tal fue el papel vergonzoso del Nuevo MAS –que lo dijo abiertamente- y también del PTS.

Finalmente, digamos que la principal organización de la izquierda argentina, el Partido Obrero (PO), no tuvo una posición frente a los hechos. Aunque parezca increíble, en sus materiales hay muchos análisis sobre lo que generó este conflicto pero es imposible saber si el PO estaba en contra o a favor de la lucha de los gendarmes y policías navales. Frente a un hecho que sacudió la vida política argentina, el PO dijo “gracias, no fumo”, o sea no tomó partido frente a ese enfrentamiento lo que también equivale a una posición pacifista y una capitulación al gobierno y la cúpula militar argentina.


[1] La protesta de los represores abrió una crisis política, 4/10/2012, disponible en el sitio web del PTS.
[2] ROS, Jonatan: La continuación del pacifismo por otros medios, 18/10/2012, publicado en La Verdad Obrera Nº 497.
[3] ROJO, José Luis: Un análisis de clase de las fuerzas de seguridad, 18/10/2012, publicado en el sitio web de Socialismo o Barbarie, corriente internacional liderada por el Nuevo MAS argentino.



martes, 23 de octubre de 2012

Carta abierta al gobernador Daniel Scioli BASTA DE AJUSTES!!!

La Comisión Provincial por la Memoria expresa públicamente su preocupación ante la falta de respuesta del Ejecutivo provincial frente a las demandas de que cumpla con el envío de las partidas presupuestarias acordadas con el Ministerio de Economía para el ejercicio 2012.
El Ejecutivo provincial ajustó a la CPM en un 34 por ciento de lo acordado. Desde hace meses, la CPM ha venido gestionando las partidas para la ejecución de su plan de trabajo para el presente año, diseñado de acuerdo con los fondos convenidos con las autoridades pertinentes del Ejecutivo hacia fines del 2011. Sin embargo, a pesar incluso del compromiso que comunicó el propio gobernador a miembros de la CPM en la reunión del 8 de agosto del presente año, no ha habido ninguna respuesta concreta al reclamo.
Esto debilita gravemente la continuidad de los programas de trabajo de nuestra institución. Las acciones de monitoreo a los 60 establecimientos penitenciarios, comisarías e institutos de menores se han visto afectadas, no pudiendo realizarse la totalidad de las visitas, que durante el año 2011 llegaron a 120. De ser así, imposibilitaría no sólo un preciso diagnóstico de la situación carcelaria, sino la protección de los derechos de los detenidos y, por lo tanto, generaría mayores espacios de impunidad. El programa Jóvenes y Memoria trabaja este año con 700 escuelas de la provincia y articula acciones con ocho provincias del país, convocando a más de 10.000 jóvenes a trabajar por la memoria y la defensa de los derechos humanos. La falta de recursos ha dificultado las tareas y pone en juego la realización del Encuentro de Jóvenes por la Memoria a realizarse en noviembre en el complejo de Chapadmalal. Así, lesiona las expectativas de alumnos, docentes y padres de distintos lugares de nuestra provincia que quieren ver concretado el trabajo de todo el año.
Las tareas de investigación en el Archivo de la Dippba para producir pruebas por los delitos de lesa humanidad son cada vez mayores. Son documentos de extrema importancia, ya que permiten dar cuenta de hechos y responsabilidades en la represión claves en la investigación. Paralizar la acción implica una dura demora en los juicios. Lo cual contraría el amplio consenso político y social que tiene esta política de Estado.
Las partidas adeudadas a la CPM son exiguas ante la dimensión del presupuesto provincial. Entonces, ¿qué lugar ocupan en las prioridades del gobernador las políticas de DD.HH. y memoria? El ajuste a la CPM puede entenderse como una política de cercenamiento de su capacidad de acción en defensa de los derechos humanos y promoción de la memoria.
La CPM mantendrá con firmeza su pluralidad y su autonomía e independencia de los gobiernos, nada ni nadie nos doblegará en nuestra posición. Ha sido así desde su creación en el año 1999. En estos doce años hemos demostrado seriedad y profesionalidad en el trabajo, así como también de la clara directriz ética que guía cada uno de nuestros actos. La CPM está presente en todo el territorio provincial, denunciando las violaciones a los derechos humanos, acompañando a las víctimas, aportando pruebas en cada uno de los juicios, reconstruyendo las historias locales, convocando a miles de jóvenes a la participación y al compromiso con el otro, poniendo el arte como interpelador de la sociedad.
Esperamos que el señor gobernador cumpla con su palabra para no cercenar nuestra acción, lo cual implica un retroceso en las políticas de los derechos humanos y la búsqueda de Verdad, Justicia y Memoria.
* Adolfo Pérez Esquivel, Hugo Cañón, Laura Conte, Aldo Etchegoyen, Alejandro Mosquera, Víctor Mendibil, Mauricio Tenembaum, Elisa Carca, Elizabeth Rivas, Susana Méndez, Daniel Goldman, Roberto “Tito” Cossa, Emilce Moler, Mempo Giardinelli, Fortunato Mallimaci, Verónica Piccone, Carlos Sánchez Viamonte, Luis Lima, Víctor de Gennaro y Martha Pelloni.

lunes, 15 de octubre de 2012

MASACRE DE TRELEW Tras 40 años de condena social, hoy perpetua para tres de los represores y asesinos

El Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia condenó a prisión perpetua e inhabilitación absoluta a Emilio Jorge Del Real, Carlos Amadeo Marandino y Luis Emilio Sosa por considerarlos autores de los 16 fusilamientos de presos políticos y el intento de asesinato de otros tres en 1972, en la base Almirante Zar de Trelew, y absolvió a Rubén Norberto Paccagnini y Jorge Enrique Bautista.
Los rostros, los gestos que podemos ver en la imagen de los familiares de las víctimas de Trelew lo dicen todo…
Decir que estoy contento es poco, como lo estarán cientos, miles de argentinos que día a día, año a año no bajamos los brazos y seguimos dando pelea y manteniendo en alto la MEMORIA y la exigencia de JUICIO Y CASTIGO A LOS GENOCIDAS.
En 1972, los represores dispararon contra Rubén Pedro Bonet, Jorge Alejandro Ulla, Humberto Segundo Suárez, José Ricardo Mena, Humberto Adrián Toschi, Miguel Angel Polti, Mario Emilio Delfino, Alberto Carlos Del Rey, Eduardo Campello, Clarisa Rosa Lea Place, Ana María Villarreal de Santucho, Carlos Heriberto Astudillo, Alfredo Elías Kohon, María Angélica Sabelli, Mariano Pujadas y Susana Lesgart.
Alberto Camps, María Antonia Berger y Ricardo Haidar sobrevivieron a la masacre, pero luego fueron desaparecidos durante la última dictadura, igual que numerosos familiares de los fusilados en Trelew y chubutenses de la Comisión de de Solidaridad con los presos políticos de la Unidad 6 de Rawson.
Una pequeña reseña para no olvidar a estos revolucionarios:
Carlos Alberto Astudillo (FAR). Nació en Santiago del Estero en el 17 de agosto de 1944 (28 años), estudiante de medicina en la Universidad de Córdoba. Detenido el 29 de diciembre de 1970 y brutalmente torturado.
Rubén Pedro Bonet (PRT-ERP). Nació en Buenos Aires el 1 de febrero de 1942 (30 años), casado y padre de dos chicos, Hernán y Mariana, de 4 y 5 años. Perteneciente a una familia muy modesta abandonó sus estudios para ingresar como obrero en Sudamtex y Nestlé. Detenido en febrero de 1971.
Eduardo Adolfo Capello (PRT-ERP). Nació en Buenos Aires el 3 de mayo de 1948 (24 años), estudiante de ciencias económicas y empleado. Detenido cuando intentaba expropiar un auto en febrero de 1971.
Mario Emilio Delfino (PRT-ERP). Nació en Rosario el 17 de septiembre de 1942 (29 años), casado. Estudió ingeniería en la Universidad de Santa Fe. Inició su militancia en Palabra Obrera, que confluiría en el PRT. Abandonó sus estudios universitarios para ingresar como obrero en el frigorífico Swift de Rosario, donde trabajó 5 años. Detenido el 14 de abril de 1970. El V congreso del PRT lo eligió miembro del Comité Central en ausencia.
 Alberto Carlos del Rey (PRT-ERP). Nació en Rosario el 22 de febrero de 1949 (23 años), estudió ingeniería química en la Universidad de Rosario, donde se integró al PRT. Participó del congreso fundacional del ERP. Detenido el 27 de abril de 1971.
Alfredo Elías Kohon (FAR): Nació en Entre Ríos el 22 de marzo de 1945 (27 años), estudiaba ingeniería en la Universidad de Córdoba y trabajaba en una fábrica metalúrgica. Formó parte de los comandos Santiago Pampillón y fue fundador de las FAR local. Detenido el 29 de diciembre de 1970.
Clarisa Rosa Lea Place (PRT-ERP). Nació en Tucumán el 23 de diciembre de 1948 (23 años), estudió derecho en la Universidad de Tucumán, donde se integró al PRT. Participó del congreso fundacional del ERP. Detenida en diciembre de 1970 durante un control de rutina.
Susana Graciela Lesgart de Yofre (MONTONEROS). Nació en Córdoba el 13 de octubre de 1949 (22 años), maestra. Se radicó en Tucumán donde enseñaba y compartía la vida con los trabajadores cañeros. Fue una de las fundadoras de Montoneros en Córdoba. Detenida en diciembre de 1971.
José Ricardo Mena (PRT-ERP). Nació el 28 de marzo de 1951 en Tucumán (21 años), obrero azucarero. Integró los primeras grupos del PRT en Tucumán. Detenido tras la expropiación a un banco, en noviembre de 1970.
Miguel Ángel Polti (PRT-ERP). Nació en Córdoba el 11 de julio de 1951 (21 años), estudió ingeniería química en la Universidad de Córdoba, era hermano de José Polti, muerto en abril de 1971. Detenido en Córdoba, en julio de 1971.
Mariano Pujadas (MONTONEROS). Nació en Barcelona el 14 de junio de 1948 (24 años), fue fundador y dirigente de Montoneros en Córdoba. Participó en la toma de La Calera. Estaba a punto de terminar la carrera de ingeniero agrónomo cuando fue detenido en una redada, en junio de 1971.
María Angélica Sabelli (FAR). Nació en Buenos Aires el 12 de enero de 1949 (23 años), conoció a Carlos Olmedo cuando estudiaba en el Colegio Nacional Buenos Aires. Cursaba matemática en la facultad de ciencias exactas, trabajaba como empleada y como profesora de matemática y latín. Detenida en febrero de 1972 y salvajemente torturada.
Ana María Villareal de Santucho (PRT-ERP). Nació en 9 de octubre de 1935 (36 años), era compañera de Mario Roberto Santucho y madre de tres chicos. Licenciada en artes plásticas por la Universidad de Tucumán. Junto a Santucho empezó a militar en el FRIP (Frente Revolucionario Indoamericano y Popular) que luego confluyó en el PRT. Detenida en un control de rutina en un colectivo.
Humberto Segundo Suarez (PRT-ERP). Nació en Tucumán el 1 de abril de 1947 (25 años), de origen rural, fue cañero, obrero de la construcción y oficial panadero. Detenido en marzo de 1971.
Humberto Adrián Toschi (PRT-ERP). Nació en 1 de abril de 1947 en Córdoba (25 años), trabajaba en una empresa familiar hasta que eligió ser obrero. Detenido, junto con Santucho y Gorriarán Merlo, en una redada el 30 de agosto de 1971.
Jorge Alejandro Ulla (PRT-ERP). Nació en Santa Fe el 23 de diciembre de 1944 (27 años), maestro; abandonó sus estudios para trabajar como obrero en una fábrica metalúrgica. Participó del congreso fundacional del ERP y en la primera operación armada. Detenido junto con Humberto Toschi en Córdoba, en agosto de 1971.
Fuentes:
http://ferminhistoriapoliticaymuchomas.blogspot.com.ar/2011/08/han-muerto-revolucionarios-viva-la.html

jueves, 4 de octubre de 2012

¡ALFONSO SEVERO-DESAPARECIDO! DIFUNDIR POR FAVOR…


Aparición YA de Alfonso Severo

El ferroviario Alfonso Severo, testigo en el caso por el crimen de Mariano Ferreyra, quien debía declarar éste mediodía, está desaparecido. El hijo, Gastón, habló en "Hola Chiche" por radio Mitre.

El hombre se encuentra desaparecido desde anoche. Lo último que se sabía de él es que iba a ir a visitar a su nieto recién operado, pero nunca llegó y tampoco atiende su celular.

"Hace unos tres días que recibimos llamadas intimidantes, pero no le dimos mucha atención, sabíamos que venía desde ese lado pero no le dimos mucha importancia, mi viejo me dijo yo voy a ir a declarar no me importa nada, porque nos dañaron mucho, tengo mucho para decir", señaló.

"Anoche habló con la mamá de mi hijo, que había sido operado, y le dijo que lo iría a visitar y lo mismo le dijo a mi mamá. Eran las diez y media. Nunca llegó a destino y desde las once que llamamos a su celular y da directamente el contestador", dijo Gastón, hijo del testigo.

"Llamamos a su celular, llamamos a un montón de lados, hicimos la denuncia, dimos con la ministro Garré, ella se ocupó y dio búsqueda del vehículo", dijo.

"Todavía no apareció el vehículo, no sabemos nada, la policía está buscando y no aparece. No teníamos custodia. En el 2009 cuando tirotearon nuestra casa, tuvimos 6 meses de protección, después nada", agregó.

Los familiares ya radicaron la denuncia en las comisarías 4° y 6° de Avellaneda, recorrieron hospitales pero no hay rastros del hombre.

Este mediodía, Severo debía declarar en la causa por el crimen del militante Mariano Ferreyra y tenía gran expectativa por eso: "Tenía ganas de declarar para que el crimen se esclarezca. Sabe todo lo del ferrocarril, conoce a toda la gente que estuvo en la estación Avellaneda ese día, al primero y al último de los que aparecen en los videos", dijo Gastón.

El abogado interviniente en la causa dijo que "se decretó una búsqueda nacional" para agilizar los operativos.

"Sólo pido que tomen en serio esto, ya empiezan a pasar otras cosas, que alguien ponga mano dura y que se aclaren las cosas", finalizó Gastón.

lunes, 1 de octubre de 2012

jueves, 20 de septiembre de 2012

EL ANUNCIO SOBRE ASIGNACIONES FAMILIARES NO RESPONDE A NUESTRO PEDIDO Y LO COBRARÁN MENOS DOCENTES

Mirta Petrocini, aseguró que “el nuevo esquema para el pago de la Asignaciones Familiares anunciado no cumple con los reclamos que viene realizando el gremio acerca de una universalización del beneficio”.

Además, la dirigente explicó que “dentro del sistema educativo provincial, cada vez más trabajadores docentes perderán parte o la totalidad de la percepción por Asignaciones Familiares a partir de la aplicación del sistema de otorgamiento establecido en el nuevo decreto”.
Petrocini dijo que si bien el anuncio “actualizó los topes y creó una nueva categoría, hemos podido constatar que habrá muchos docentes que quedarán excluidos por los nuevos topes y la nueva forma de determinar el pago”.
Partiendo de tres casos reales, la FEB determinó diferentes ejemplos que dan cuenta de la disminución en el cobro de dichas asignaciones.
En el primer caso, se trata de un docente que percibe un sueldo bruto de $8000 y es el único ingreso del grupo familiar. Con la reformulación del sistema, sigue sin cobran la Asignación por Hijo, tal como venía sucediendo hasta el momento.
El segundo ejemplo refiere a una familia de docentes, cuyos cónyuges perciben $4100 por un cargo de Secretario y $3300 por un cargo de Maestra de Grado, respectivamente. Hasta ahora, el docente con el sueldo menos ($3300) percibía la Asignación por un valor de $204. A partir del anuncio oficial, como se consideran los ingresos familiares ($7400 en este caso) pasará a cobrar $90 por hijo, provocando una disminución de $114.
En el tercer ejemplo, se plantea el caso de una docente con un salario de $3900 y su cónyuge monotributista con un ingreso mensual de $11000. Hasta la fecha, la docente percibía $136 por cada hijo. Ahora, teniendo en cuenta que el ingreso familiar supera los $14000 establecidos en la nueva reglamentación, dejarán de percibir el beneficio.
Asimismo, Petrocini indicó que “se presenta una ingeniería perversa que complica el análisis puntual de casos de docentes ya que, al considerar ahora al grupo familiar, nosotros podemos acceder sólo a los datos de los educadores pero no de los cónyuges".
“De cualquier manera, los casos que hemos registrado para el análisis no son aislados y marcan una tendencia que se repite en la mayoría de los núcleos familiares de los educadores de la Provincia”, sostuvo Petrocini.
La FEB viene solicitando históricamente la universalización de las Asignaciones para los trabajadores pero “esta modificación no da respuesta a nuestro reclamo y perjudica incluso a cientos de hijos de docentes que ahora dejarían de cobrar la Asignación”, dijo Petrocini.
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